Me siguen

Google+ Followers

miércoles

Hoy es el día que quiero cambiar el rumbo de mi vida...

No basta con dominar la teoría y saber cómo se supone que van a funcionar las cosas, se debe actuar para conseguir que las cosas ocurran... lo único que vale es cuando aplicamos la ciencia y el conocimiento para un fin.

Hay un componente capaz de cubrir ese vacío entre conocimiento y acción: las emociones.
Éstas representan nuestra más poderosa fuerza interior, bajo su efecto, podemos llegar a realizar las más heroicas o las más crueles acciones.

Las emociones son el combustible y nuestra mente es el piloto, entre ambos conducimos la nave humana hacia donde deseamos llegar.

¿Qué emociones o sentimientos nos impulsan a actuar?
Pueden ser básicamente cuatro, una... o varias combinadas, son las desencadenantes de la más increíble de las actividades.

1- El Disgusto... y creeríamos que esta palabra no se puede relacionar directamente con una actividad positiva, sin embargo, canalizada correctamente, un disgusto puede cambiar la vida de una persona.
Cuando nos sentimos a disgusto, cuando llegamos a un tope en nuestro disgusto en el que no hay retorno, estamos dispuestos a todo, a lanzarle un reto a la vida misma... ¡Basta Ya! No podemos seguir ni un minuto más así, estamos hartos de asfixiarnos en... o de avergonzarnos continuamente de... o de sufrir tal o cual injusticia... etc., desde el disgusto  cuando pensamos y decimos: "Ya he tenido bastante, estoy harto (a)" surge así un sentimiento positivo, que no es otra cosa que "no querer vivir así ni un día más", ése puede ser el día en que su vida cambie por completo, porque no hay nada que impulse tanto a cambiar de vida como un profundo sentimiento de disgusto con uno  mismo.

También sucede a la inversa, hay personas que lamentablemente, por un gran disgusto se paralizan, se bloquean, afortunadamente ese bloqueo suele durar poco.

2- Decisión... la mayoría de nosotros necesitamos vernos acorralados contra la pared para tomar una decisión, y una vez alcanzado ese punto, nos debemos enfrentar a los contradictorios sentimientos que la toma de decisiones produce, una especie de encrucijada, pero de esa encrucijada puede ser el punto de partida de dos, tres o cuatro caminos diferentes.
La toma de unas decisiones importantes que van a cambiar nuestra vida es comparable a una guerra, una cantidad de ejércitos de sentimientos y/o emociones encontrados, cada uno con su propio arsenal de razones, todos luchando entre sí por obtener la supremacía en nuestra mente, y nuestras decisiones, derivadas de esa lucha, sean valientes o tímidas, bien meditadas o impulsivas podrán unas veces lanzarnos a la acción y otras paralizarla.

Pero... pase lo que pase, no nos podemos quedar parados en la encrucijada, cada uno, debemos enfrentarnos a nuestra guerra interior, ordenar los sentimientos y tomar una decisión, seguro que habrá algún objetivo que alcanzar, pues entonces habrá que establecer un plan a largo plazo y otro a corto plazo, pero hay que decidirse a actuar.

3- El Deseo... ¿Cómo surge el deseo? Creo que no existe una contestación clara a esta pregunta, porque existen muchas maneras de producirse los deseos, sin embargo hay dos aspectos del deseo que vale la pena conocer:
- El deseo surge siempre en nuestro interior y no en el exterior.
- El deseo puede ser estimulado o impulsado por causas exteriores.
Casi todas las cosas pueden generar un deseo, desde una simple canción que nos conmueve el corazón, una película, la converzación con un amigo (a), una experiencia amarga... etc., cualquiera de estas situaciones puede disparar el mecanismo interior  para decirnos: "Lo quiero hacer ahora... ¡ ya !".
De manera que mientras buscamos nuestro punto sensible de deseo, aceptemos para nuestra vida toda experiencia, no levantemos un muro para protegernos, pues quizá ese muro nos puede resguardar de desengaños pero también evita que nos llegue la luz de nuevas experiencias gratificantes, así que es mejor permitir que la vida tenga contacto con nosotros, pues puede ser que de esta forma logremos cambiar definitivamente.

4- La Resolución... es decir: "Lo haré". Son dos palabras potentes, sabemos que nada es capaz de resistirse a la voluntad de una persona que ha tomado la resolución de cumplir con un propósito, que está dispuesta a alcanzar su meta  y prometerse a sí misma no desistir jamás hasta lograrla. "Tanto tiempo como haga falta", en eso consiste la resolución.

Para finalizar vuelvo a recalcar la importancia y la necesidad de la ACCIÓN.

El  conocimiento impulsado por la emoción  indudablemente debe llevarnos a la acción, solo la acción puede originar una reacción, solo una acción positiva puede generar una reacción positiva.
Podemos hacer uso de todas las herramientas que disponemos, por ejemplo, las frases de afirmaciones, las visualizaciones, los pensamientos positivos, pero si no van seguidos de la acción adecuada, no sirven, los convertimos en autoengaño, y nada es peor que engañarnos a nosotros mismos.

Así que HOY es el día que podemos cambiar el rumbo de nuestra vida, empecemos  hoy, elaboremos un plan detallado de objetivos, busquemos nuevas formas de hacer las cosas, iniciemos un estilo de vida diferente, con más amor y generosidad, hagamos un esfuerzo más para aumentar la confianza en nosotros mismos, empecemos a actuar hoy.

Por último, y debería ser lo primero, pida ayuda al Señor, si, ya sé que nuestro éxito depende de nosotros, pero también sé que todos necesitamos el sustento espiritual, especialmente cuando nuestra fuerza de voluntad flaquea ante las adversidades.
A tí y a mí se nos ha concedido la gracia de la vida, pero nos toca a nosotros decidir si vamos a utilizar las leyes de Dios para crear y prosperar... recordemos que... si no es por el sol, la lluvia, la tierra... el milagro de las semillas, el milagro de la vida... no existíriamos, no podemos nunca olvidarnos del creador de la vida, el creador de todo.



   

No hay comentarios: