sábado, 5 de marzo de 2011

Cuando algo nos detiene...

Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando de repente, justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de  forma desesperada.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, tocaba insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino... pero fue inútil, el hombre seguía haciendo la señal de pare con sus brazos.


Debe estar loco, pensó el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chirrido, dejando dos largas marcas negras en el pavimento y logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre.

Muy enojado, se desmonta del coche y cerrando la puerta de un golpe, se dirige hacia el hombre y le dice: ¿Acaso no tienes ojos? ¿No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? ¿O eres un loco para no ver el peligro que corres?

No señor, no estoy loco, le contestó. Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse, y sé que si no hago algo, usted, en este momento, podría estar muerto.

Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.

Me pregunto... ¿Cuántas veces alguien habrá obstaculizado mi camino y yo me habré enojado... sin entender que todo lo que nos sucede es porque nos conviene.

Algunas veces llegan personas a nuestra vida... para servir a un propósito, para enseñar una lección,  para protegernos de algo... para tantas cosas que ni siquiera imaginamos, solo cuando fijamos nuestros ojos en ellas, comprendemos que  afectarán nuestra vida de una manera profunda y positiva.

Otras veces nos pasan cosas que parecen dolorosas e injustas... momentos perdidos de grandeza...y cuán difícil nos resulta comprender que  todo ocurre para nuestro bien, quizá no entendamos en ese momento, que era necesario afectar nuestra vida  con caídas,  para que experimentemos los milagros que nos pueden ocurren día a día.

Todos tenemos un angel... un guardían que se ocupa de nosotros y se manifiesta de diversas formas, aprende a confiar que cuando algo que tu creas malo te suceda, por un bien vendrá. Para el que cree, todo es posible.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Que verdad más grande, si aprendieramos a sacar de Lo negativo Lo verdaderamente importante nuestra vida en ocasiones sería muy diferente.

La Vida no te dice nada... te lo enseña todo

Reflexionemos  si de verdad el conocimiento de todas  esas pequeñas cosas que creemos saber sobre la vida lo tenemos integrado o simple...

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