martes, 25 de abril de 2017

Aceptar para continuar avanzando




A veces, me encuentro en situaciones complicadas en las que me encallo y no consigo tirar adelante, o que me suponen un esfuerzo titánico avanzar. Entonces hay alguien que me dice: tienes que aceptarlo.
Escucharlo me produce una cierta sensación de rechazo porque aceptar una situación me suena a rendirme, y eso a mi no me gusta. Pero ¿qué significa realmente aceptar? ¿En qué se diferencia de rendirse? y sobre todo, ¿por qué es tan poderosa la aceptación para conseguir una acción realmente eficaz? En este artículo voy a tratar de explicártelo.

Rendirse
Para mi rendirse trae asociadas las ideas de abandonar, de entregarse, de perder ante un enemigo con el que lucho pero que no he podido superar. La pregunta que me surge es ¿cuáles son las consecuencias de rendirse?
Por una parte puede llevar la sensación de fracaso, lo cual implica que algo acabó definitivamente. Es como si perdiera de vista la posibilidad de volver a intentarlo. Por otra parte la derrota me convierte en víctima lo cual me lleva al inmovilismo.

Pero todo no son consecuencias negativas. Si me rindo se supone que hice todo lo que pude, lo cual me trae una cierta sensación de tranquilidad. También rendirse supone dejar de luchar, lo cual implica ahorrar la energía disponible y por tanto, sobrevivir.

Así que, lo que estoy buscando es un enfoque me permita continuar avanzando hacia aquello que deseo, y que, a la vez, me aporte una cierta serenidad y me permita conservar mi energía. ¿Imposible? Yo creo que no. Acompáñame y te lo explico.
Aceptar para continuar avanzando
Lo primero que me gustaría decir es que la aceptación es un enfoque para la acción. Lo quiero remarcar porque aceptar suena a rendirse y no es eso. Aceptar supone un cambio en la forma que interpreto lo que me está pasando que me permite continuar adelante.
Aceptar es decir sí a aquello que pasa, sin juzgarlo ni resistirse a lo que es. Acepto cuando puedo librarme del efecto que me produce etiquetar evaluar y calificar la situación que estoy viviendo. En realidad, no es que deje de hacerlo, sino que lo dejo atrás y puedo mirar lo que me está ocurriendo con una cierta distancia.

Qué supone aceptar y cuales son sus beneficios

Supongo que te puedes estar preguntando, ¿en qué consiste exactamente aceptar y en qué me puede beneficiar? Para entenderlo te explicaré qué me ocurre cuando no acepto y lo compararé con la misma situación pero aceptándola. Mi propuesta es que veamos juntos algunos de los síntomas que me indican que no estoy en aceptación para comprobar esa diferencia, ¿te parece?

El enfado y la rabia me indican que no estoy en la aceptación.
Lo problemático de la rabia y el enfado es que culpabilizo (seguramente con muy “buenas” razones) a algo o a alguien como el causante de mi enfado. Así que, como es algo exterior a mí lo que motiva que me sienta de esta forma, hasta que no cambie eso, yo no podré dejar de sentirme enfadado. Por lo tanto, dependo de un cambio en las circunstancias para que pueda de dejar de sentir ese enfado. Hasta ahora estamos de acuerdo, ¿no?
Por otra parte, ¿qué ocurre si estoy enfadado por algo que ha ocurrido en el pasado?. Creo que también estaremos de acuerdo si digo que lo que ha ocurrido en el pasado ya no se puede cambiar. Bueno, a menos que sepas cómo viajar en el tiempo. Entonces, si el motivo de mi enfado o mi rabia es algo que ha ocurrido en el pasado y el pasado no se puede cambiar, entonces es imposible que deje de estar enfadado.
En resumen, estoy atrapado en el siguiente bucle sin fin. Las circunstancias determinan mi actitud y yo no puedo cambiar las circunstancias. Sin un cambio de mirada es imposible ver una cosa diferente a lo que ya veo. Y si no puedo ver nada diferente, es imposible que vea ninguna posibilidad que me permita hacer ningún cambio. Así que he entrado en un bucle sin salida posible, lo que me lleva al inmovilismo. Conclusión, no aceptar me impide moverme hacia ningún sitio. ¿Qué ocurriría si fuera capaz de aceptar?

Hemos dicho que aceptar significa decir sí a eso que ya ha pasado de una forma radical, sin excusas. Eso implica que no hay juicios sobre eso que ha ocurrido, o si los hay los dejo pasar. Los juicios es todo aquello que me digo cuando pienso en lo ocurrido. Ahora viene una pregunta simple pero que es la clave del asunto, así que te pido que no respondas rápido y te lo pienses con caaaaaalma. ¿Preparad@?

¿Dónde está tu enfado si no hay juicios, ni pensamientos del tipo “debería… ” o ” es injusto que …” sobre lo que ha ocurrido? ¿Dónde está la rabia si puedes ver esos pensamientos pero los dejas pasar sin que se queden en tu mente? 
No me respondas todavía y quédate un rato observando eso que estás pensando…

¿Ha desaparecido tu enfado? Si no lo ha hecho ¿ha disminuido?
Los juicios y pensamientos sobre lo que ha ocurrido es lo que alimenta mi rabia, así que, si logro dejarlos atrás, dejo de alimentarla. Es como un fuego que lentamente se consume porque dejo de tirar más leña. Es inevitable que, sin combustible, el fuego acabe por apagarse

Después de todo esto, quizás se te haya ocurrido una de las preguntas más largas que existen: ¿y?

Mira, esto tiene una consecuencia trascendental, porque me permite darme cuenta que las circunstancias, a pesar de ser un factor que influyen muy poderosamente sobre cómo me siento, no son determinantes. Es decir, puedo trascenderlas e ir más allá. Así que el bucle del que te hablaba antes se puede romper…
Es más, cuando me doy cuenta de esto, me puedo hacer la gran pregunta propulsora de cambio: teniendo en cuenta cuales son las cosas que han ocurrido y sabiendo que soy una persona libre, ¿qué se me ocurre que puedo hacer para mejorar la situación que estoy viviendo?

La aceptación me da una perspectiva que me permite dar respuesta a esta pregunta. Sin la aceptación la respuesta será “nada”. Así que aceptar me permite moverme para mejorar la situación que vivo y para acercarme hacia lo que deseo,  independientemente de lo que me ocurra. ¡Qué gran descubrimiento! ¿no crees? 

Esto me recuerda unas palabras de Viktor Frankl:
"Nos pueden quitar todo excepto una cosa, una última libertad humana, elegir qué actitud adoptamos ante las circunstancias".
Ahora entiendo esta gran frase, porque lo que me da esa libertad de la que habla Frankl es la aceptación.
Cómo aceptar?
Llegados a este punto me parece que no hace falta que te diga nada más para que puedas ver los beneficios que aporta la aceptación como algo que permite avanzar a las personas, las organizaciones y el mundo en general, ante cualquier circunstancia que se pueda presentar por adversa que sea. 

Ahora bien, supongo que podrías decirme que, bien, que me compras la idea de la aceptación, pero que es algo fácil de decir y difícil de hacer.
Estoy de acuerdo contigo, pero no te voy a dejar ahí. Conozco una forma de hacerlo que yo he probado y me ha funcionado. Esto no es garantía que no existan otras maneras, pero yo sólo puedo hablarte desde lo que he comprobado que me funciona. ¿Quieres saber cuál es?
El Duelo
Ya hemos visto antes que los juicios sobre lo ocurrido me generan rabia, que es una emoción que me proporciona energía para luchar. El problema es que lucho para cambiar algo que es imposible: cambiar las circunstancias que forman parte del pasado. Me engaño pensando que mientras lucho se mantiene viva la esperanza de una victoria, pero es una lucha estéril. Darse cuenta que no puedo cambiar lo sucedido y tener la valentía de llorarlo supone transitar por el camino del duelo. 

Paradójicamente, dejar de luchar contra lo que es, me da una perspectiva que me permite avanzar.

Quizás no te haya descubierto nada nuevo al decirte que el duelo es el camino para la aceptación, aunque quizás sí que te haya servido todo esto para darnos cuenta que hacer el duelo tiene sentido porque es útil. Perdona mi tendencia a la practicidad pero a mí me ocurre que, si no me das un buen motivo para hacer algo que no es agradable, no sólo no lo haré, sino que trataré de evitarlo por todos los medios.

Porque, efectivamente, hacer el duelo supone sentir el dolor en toda su dimensión y eso nunca es agradable. Se trata de llorar de pena y no de rabia por eso que hemos perdido y que era valioso o creíamos que lo era para nosotros, porque no lo podremos recuperar. Sin embargo, si somos capaces de aguantar ese dolor desnudo de juicios el tiempo suficiente, podremos trascenderlo. 

Lo siento pero yo no conozco otro camino para aceptar. Pretender escapar a eso supone coger falsos atajos que nunca llevan a ningún sitio. Y sólo cuando acepto de forma absoluta puedo continuar avanzando. 

Fuente: 

Francesc Bonada

http://rumbointerior.com



martes, 9 de septiembre de 2014

Ampliando conocimientos... ¿Sabes cuales son los motivos por lo que muchos no logran alcanzar sus metas?

Hay muchos motivos por los que las personas no alcanzan sus metas y se quedan atascadas en el camino hacia ellas, lamentando su mala suerte o reprochándose su falta de capacidad.

 Descubrir cuáles son tus motivos es el primer paso para cambiar las cosas.

John Lund / Getty Images
1. Pesimismo. El pesimismo es uno de los principales inconvenientes para alcanzar cualquier cosa en la vida. El pesimista se viene abajo ante el primer obstáculo y abandona ante el primer inconveniente porque los considera como señales del fracaso al que está “predestinado”. Si no eres optimista puedes aprender a serlo. Lee el libro Optimismo aprendido.

2. No aceptar consejos. La gente que cree que lo sabe todo suele ser la que menos sabe, porque no se molesta en aprender ni en escuchar a los demás. Hay personas que tienen experiencia y conocimientos relacionados con la meta que deseas alcanzar. Escucha lo que tienen que decirte, lee libros, aprende, fórmate. Cuanto mayor sea tu conocimiento, más probabilidades tendrás de alcanzar tu meta.

3. Falta de determinación. La determinación, la perseverancia y la fuerza de voluntad son elementos imprescindibles para el éxito.

4. Dejar que tus emociones te dominen. La ansiedad, la preocupación, la obsesión, los miedos (incluyendo tanto el miedo al fracaso como el miedo al éxito), las dudas, etc., pueden crearte muchos problemas a la hora de alcanzar tus objetivos. Por ejemplo, si los obstáculos o los problemas que surgen en el camino te hacen sentir muy mal, tenderás a huir y abandonar.

5. Dejar pasar las oportunidades. ¿Y si mientras estás desarrollando un proyecto alguien te propone colaborar? Tal vez no interese y hagas bien en rechazarlo, pero tal vez es justo lo que necesitas. En tu camino pueden aparecer nuevas oportunidades, aspectos que no habías tenido en cuenta, personas que

pueden ayudarte de un modo u otro. Por tanto, ten los ojos bien abiertos y aprovecha esas oportunidades cuando surjan.

6. Falta de flexibilidad. Para aprovechar las oportunidades, como decía antes, hace falta ser flexible, pero la flexibilidad también te ayudará a adaptarte en el camino hacia tu meta. Tal vez el plan que trazaste al principio necesita algún reajuste por el camino. Tal vez te das cuenta de que la meta que te has propuesto no se puede alcanzar si no logras algo diferente primero. Es decir, tienes que ser lo bastante flexible como para poder adaptarte a las circunstancias cambiantes, a los retos y los obstáculos del camino, haciendo algunas modificaciones en tus planes si es necesario.

7. Dejarte desanimar por los demás. No son los demás los que deben decidir tus metas, sino tú. Como explicaba más arriba, escuchar a los demás puede servirte de ayuda, pero si tratan de desanimarte y hacerte abandonar para que hagas lo que ellos digan, no se merecen que los escuches.

8. No saber lo que quieres o no tener metas claras. Si no sabes adónde vas es muy difícil llegar a ninguna parte. Por tanto, crear metas claras y realistas debe ser siempre el primer paso. Las metas vagas pueden ser también un problema. Por ejemplo, si estableces como meta perder peso, tienes más probabilidades de fracasar, porque es una meta bastante vaga. Es preferible ser más específico y decir: Quiero perder 4 kilos en 3 meses.

9. No hacerte responsable. Si culpas a los demás o a la mala suerte de los errores, obstáculos o fracasos, estás renunciando al control de lo que te sucede. Si quieres tener el control deberás hacerte responsable y dejar de culpar a otros. Ellos no van a solucionar tus problemas, sino que tendrás que hacerlo tú.

10. Hacer demasiadas cosas al mismo tiempo. Algunas personas son especialistas en empezar muchas cosas y no acabar ninguna. Céntrate en una sola meta y préstale toda tu atención y energía. Cuando la hayas alcanzado, céntrate en la siguiente, pero no lo hagas todo a la vez porque tu atención se dispersará y estará descontrolada.

11. Ser egoísta. Alcanzar tus objetivos requiere a menudo la ayuda de los demás. Si eres egoísta y no ayudas a nadie, tampoco habrá nadie ahí para ayudarte cuando llegue el momento. No te obsesiones tanto con alcanzar tus objetivos como para olvidarte del resto de las personas. Procura estar ahí también para ellos.

12. La pereza. Alcanzar metas requiere esfuerzo y trabajo. Si eres de los que prefiere estar viendo la tele, enviando mensajes con el móvil o jugando a vídeo juegos todo el rato, no tendrás tiempo ni ganas para perseguir tus metas. Aléjate un poco de todos esos dispositivos distractores y dedica tiempo y trabajo a tus objetivos.

13. Estar inactivo. Para alcanzar tus metas necesitas energía. ¿De dónde sacas esa energía? Imagina que tienes una bicicleta con una luz que se enciende cuando pedaleas porque el pedaleo hace funcionar la batería. Las personas funcionamos de un modo parecido: túmbate en el sofá durante horas y te quedarás sin energía; sal a la calle a caminar, has ejercicio o mantente activo de cualquier otro modo y tendrás más energía para ir a perseguir tus metas y alcanzarlas.

Fuente:  Por: Ana Muñoz - about.com



Comparto esta información con mis seguidores del blog...  creo que esta bien ampliar continuamente nuestros conocimientos, de esta forma nos ayudamos a afrontar y solucionar los problemas que podamos tener en el día a día,  además, crecemos como personas y desarrollamos nuestro potencial en pleno.  








jueves, 7 de agosto de 2014

Tu eres el creador de tu propia energía

Todos conocemos personas que están programadas en negativo y cada palabra que sale de sus bocas son quejas, críticas o pensamientos fatalistas. La mayoría de las veces no son conscientes de eso y por eso no debemos engancharnos en sus dramas que solo nos quitan energía… Pero también es un deber humanitario hacerles ver que se han polarizado en el lado negativo de la energía y enseñarles a descubrir el lado opuesto: La confianza, la alegría, el optimismo…

Estamos entrando en un Nuevo Mundo y hay que estar vibrando alto si queremos ser parte de él y las bajas vibraciones como la tristeza, depresión, apatía, descontento, amargura, envidia, rabia, crítica, agresión no tienen cabida. Vibrar alto es estar en alegría, en aceptación, en compasión, en verdad, en calma, en plenitud, en generosidad y amabilidad… Si estás sintonizado a las bajas frecuencias se producirá una fuerte fricción con la elevada frecuencia y podrías vivirlo como un malestar constante, tanto físico como energético… Estarás como entre un mundo y otro y no sintiéndote a gusto porque tu alma jala hacia las altas vibraciones y el ego te arrastra hacia las más bajas… Y eso genera más rabia, más frustración… es más de lo mismo y se crea el círculo vicioso en el cual no puedes avanzar.

En este momento es cuando debes hacer consciente que eres el creador de tu energía. Tú y solo tú generas todo lo que está ocurriendo a tu alrededor… Tienes que parar. Salir de ese círculo y para ello debes aquietarte, serenar la mente y armonizarnos internamente para poder empezar a generar el cambio.
Cambiar la polaridad energética es un acto consciente. Si de pronto te descubres pensando en que nada resultará, que no eres muy capacitado para alcanzar tu éxito o que no eres digno de alguna cosa, dile a tu cerebro que cancele esos pensamientos y rápidamente empieza a pensar en que eres un ser divino, que estás creado a imagen y semejanza de Dios, que la semilla del Creador está dentro de ti y que tienes un destino de grandeza (puedes agregar tus propios decretos) pensando siempre en positivo y nunca anteponiendo la palabra No, porque el cerebro no decodifica los “No”, por ej: No quiero enfermar lo leerá como “Quiero enfermar”… Mejor di: La salud reina en mi vida…

Ya tienes las herramientas, ya posees el conocimiento y ahora solo queda empezar a crear el mundo que te rodea con tus pensamientos e imaginación. Tanto los pensamientos como la palabra ¡Cuidado con lo que dices! Y la imaginación juegan un papel protagónico cuando se trata de crear tu energía.

Como siempre digo: No me crean, solo practíquenlo y verán como la energía cambia y la vida misma cambia…

Todas las personas que vibran positivo han hecho un trabajo consciente al respecto y todo lo demás les ha sido dado por añadidura. Entonces ¿Qué estás esperando? A crear tu energía ahora mismo.


Te deseo un feliz Nuevo Mundo, ese que tú crearás!

Fuente: sanando el alma blogspot.com 

viernes, 1 de agosto de 2014

La Felicidad y la Desdicha dependen de cómo afrontemos los acontecimientos...


 No de la naturaleza de los acontecimientos en sí.
( Anthony de Mello )


EL DESAPEGO...
La Clave de la felicidad...


El Mundo con el que te relacionas está creado por tu Mente...

Sólo tu, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tú estás en ellos. Y hoy, en el eterno presente, en el aquí y el ahora, tú serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.

Buda dijo:
El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego.

El desapego podría definirse como "carencia de sed". Piensa en el ánimo de una persona desesperada por la sed y en el de alguien que no la tiene. Observa mentalmente la diferencia. ¿En cual ves paz, tranquilidad, seguridad y en cual lo contrario? Ahora observa el mundo, la infelicidad que hay en torno y dentro de ti. ¿Qué la causa? La situación económica, el desempleo, las guerras, la soledad ...

Si observas bien, verás que no es nada de esto, porque si esto se solucionara aparecerían otros temas que seguirían causando la infelicidad. ¿Entonces qué es?.

Es que esa infelicidad la llevas contigo donde vayas. Esa infelicidad está en ti y no puedes escapar de ti. Está en tu programación, en tu computadora cerebral, son tus creencias; esas que te parecen tan lógicas que ni siquiera sabes que te tiranizan y esclavizan.

Tu mente no deja de producir infelicidad. Ahora, si lo analizas, verás que hay una sola cosa que origina la infelicidad: el deseo-apego.

¿Y qué es el apego?

Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz.

Tu mente dice: No puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda. No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y cuantos mas 'No puedes ser feliz si....'

Tu mente está programada para demostrarte constantemente (si no es por una cosa, es por otra) que no puedes ser feliz. ¡Todo esto es falso!

Tu eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes, porque tus falsas creencias y tu manera deformada de ver las cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades ... Si lograras ver a través de esa maraña, comprobarías que eres feliz y no lo sabes.

No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para... Ser Feliz.

Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente..

El apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa. La positiva es el estado de placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado. La negativa es la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz.

Observa bien: Si no se consigue el objeto del apego, origina infelicidad; y si se lo consigue solo produce un instante de placer seguido de la preocupación y el temor a perderlo. ¿Podemos ganar la batalla contra los apegos? Si, renunciando a ellos. Cambiando nuestra programación.

Haz una lista de todo lo que te tenga apegado y dile a cada una:

"En realidad no estoy apegado a ti en absoluto. Tan solo estoy engañándome a mi mismo creyendo que sin ti no puedo ser feliz"

Y si tu apego se refiere a una persona di:

"Te dejo que seas tú mismo; que tengas tus propios pensamientos, que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas hacerlo.
Te libero con Amor y me libero con Amor"

Ahora estás en condiciones de amar a esa persona. ¿Por qué? Porque Amar, no es querer. Lo que quieres, quieres poseerlo. Cuando quieres a alguien para ti, solo le estás poniendo una cadena al cuello, y estás atándote del otro lado.

El Amor solo puede existir en libertad. Elige entre tu apego y la felicidad. Lo que necesitas no es renunciar, sino comprender, tomar conciencia. Si tus apegos te han ocasionado sufrimiento, esa es una gran ayuda para comprender, y si alguna vez experimentaste el sentimiento de libertad te será útil recordarlo. Borra en ti el ¡que feliz me haces! y el ¡esto me hace feliz.!

Sólo tu, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tu estás en ellos. Y hoy, el eterno presente, el aquí y ahora, tu serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida, disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.

¿De donde llegó tu apego? Brotó de una mentira que llega desde tu cultura, tu sociedad, o desde tu mismo, o sea de tu programación. Simplemente observa: miles de personas viven sin eso que tu supones dueño de tu felicidad; y si revisas tu pasado encontrarás algo que en un momento dado supusiste insustituible, y que el tiempo te demostró que no era así. Hoy ya ni las recuerdas. ¡Mira que pequeñas eran!.

El cambio se produce únicamente cuando unes el conocimiento a la comprensión; observa que son las columnas del Altar de la Sabiduría.

La clave: Desprogramarse, soltar las ataduras. ¿Qué es tu programación?

Eso que llevas dentro de tu computadora cerebral, que se formó acumulando los datos recibidos. Tu cultura, tus ideas, tus creencias, tus miedos, tus apegos, tus hábitos.

He aquí los nombres de los muros de tu prisión, he aquí los nombres de la maraña que filtra toda la información que te llega. Analízalos uno por uno, ya que el camino no es renunciar, ni poner fuerza de voluntad. No combatáis el mal... El camino es la visión, agrandar el bien contrario.

Tu cultura:
Sea la que fuere, hay otras culturas diferentes, hay otras personas que viven perfectamente sin ella, por lo tanto no es la única. No es la dueña de la verdad.

Tus ideas:
Cuando conoces a alguien, lo etiquetas. Para ti es simpático, o desagradable, o triste, o tonto. Pues, eso seguirás viendo en esa persona ya que esa es la idea que tienes de esa persona.
Tu ves a las personas, no como son, sino de acuerdo a la idea que tienes de ella. Sin embargo, otras personas pueden tener una idea diferente a la que tu te hayas hecho, por lo tanto tampoco es la única infalible o valedera. Esto vale no solo con respecto a las personas, sino que involucra a todas tus ideas.

Tus creencias:
Actúas como un fanático cerrado a todo lo que pueda poner en tela de juicio tus creencias. ¿Te asusta el fanatismo en otro?, pues eso es lo que nos hacen ser nuestras falsas creencias. Observa las consecuencias de los fanatismos extremos, ellos se basan en creencias tan arraigadas que no permiten la entrada de otras opiniones diferentes.

Tus miedos:
Si supieras que van a matarte, no podrías dejar de pensar en eso. Esto hacen tus miedos, fijan tu mente solamente en ellos. Y si tienes tu mente fija en ellos, no vives tu vida, no puedes ser feliz, nada habrá que pueda alegrarte, verás todo desde el lado mas oscuro. Esta no solo es la peor de las ataduras, sino que es la puerta por donde entra todo lo negativo. La energía sigue al pensamiento, si tu pensamiento es un constante negativo, como podrían manifestarse en tu vida cosas bellas. Si tu mente se revuelca en un laberinto de terror, es eso lo que lamentablemente atraes para ti; luego ella se encarga de hacerte ver que aquello malo que temías, ha sucedido. Lo que no te dice es que ella lo ha creado con sus pensamientos. El miedo hace la combinación perfecta para llevar a la manifestación lo que temes; ya que combina pensamiento, sentimiento y palabra. Cierra esta puerta oscura y abre la del Amor con todo tu corazón, ya que el Amor es lo contrario al temor, llénate de Amor y poco a poco tus temores irán perdiendo fuerza.

Tus apegos:
Como un avaro cuidando su dinero, fingirás no ver mas que lo que pone en peligro tus apegos. Recuerda que son el motivo del sufrimiento. Si le preguntamos a alguien si le gusta sufrir, con seguridad contestará que no. Y si ya sabemos cual es el motivo del sufrimiento tratemos de no darle poder a nada externo a nosotros.

Tus hábitos:
Tienes costumbres, formas que de tanto hacerlas son habituales y lógicas para ti. Es tu parte-robot, que sirve para realizar actos mecánicos, pero no, para enjuiciar a la vida.

Como ves:
El mundo con el que te relacionas y al que amas, es un mundo creado por tu propia mente y tiene muy poco que ver con el mundo real, ¿ porqué no crear con tu propia mente tu mundo de LUZ ? La clave es comprender y tomar conciencia. Entonces todo lo que te esclaviza se va a ir desmoronando, va a ir perdiendo poder en ti y tu propia creatividad va a ir reemplazando al robot mecánico, rígido y falto de vida que eras. Ya no vas a admirar a una flor porque la sabes bonita, sino vas a poder penetrar la esencia de todas las flo res. Y no vas a ver el mar, como un pescador de forma mecánica, sino como la belleza y grandeza que le ofrece a tu vista.

Solo en la medida en que seas capaz de ver a alguien tal como realmente es, aquí y ahora, no tal como es en tu memoria, en tu deseo y en tu imaginación. Sólo así podrás realmente amarla

Tu mente, tu cultura, tus creencias...
Anthony de Mello las ilustra perfectamente: Una turista occidental contemplaba, llena de admiración, el collar de una nativa. "¿De qué está hecho? ", le preguntó. "De dientes de caimán, Señora", respondió la nativa. "¡Ah, ya!. Supongo que los dientes de caimán tendrán para ustedes el mismo valor que para nosotros tienen las perlas... "¡En absoluto!. Una ostra puede abrirla cualquiera."

Como puedes observar, las distintas culturas y ubicaciones hacen diferentes los valores, por lo que ningún valor que dependa de lo externo es real y absoluto. Los que han alcanzado la iluminación comprenden que un diamante no es mas que una piedra a la que la mente humana ha dado valor. Y que los reyes son lo grandes o lo pequeños que tu mente decida que sean. Y que todo tiene el valor que tu le das...

La felicidad y la desdicha dependen de cómo afrontemos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos en sí (Anthony de Mello)

Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la Vida en plenitud que puedes alcanzar, si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste.

"La Nueva Era requiere nuevos hombres. Y el Nuevo Hombre surge del reencuentro consigo mismo. Surge al rellenar el abismo que os separa de la Realidad. Surge por la fuerza apelativa del Amor. Surge por el esfuerzo reintegrativo en un Todo Mayor".

"La energía sigue al pensamiento. Por eso los que creen en cosas equivocadas, igual que los que creen solamente en lo que es limitado a sus vidas, reivindican para si mismos la prisión espiritual"


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de ti. No lo olvides, tu y sólo tu eres  el hacedor de tus sueños y tu destino.
Fuente: http://meditacionesenelmarrojo.blogspot.com






Un libro que trata del amor y el apego. El amor como un arte divino que libera mientras el apego esclaviza, o como afirma "quien vive en el mundo del apego cierra las puertas del paraíso y abre las del infierno".

El autor proporciona una serie de herramientas para superar el apego, herramientas que son una amalgama entre lo poderoso de la espiritualidad de oriente y la realidad de occidente; herramientas que afirma nos darán la oportunidad de lograr la paz interior , la posibilidad de explorar nuevas oportunida de y de encontrarle significado y sentido a nuestra vida y podamos vivir libres de apegos y miedos.

Para aquellos que quieren aprender a soltar los Apegos que tenemos y nos causan desdicha, les recomiendo este libro... pueden descargarlo haciendo clic en el enlace..
 http://www.psico-system.com/2012/07/te-amo-pero-soy-feliz-sin-ti.html

domingo, 27 de julio de 2014

La esperanza es de la vida... es la misma vida defendiéndose... Julio Cortazar

Muchos son los medios de comunicación que nos informan diariamente de todo lo que ocurre en el mundo. Seguramente que si leemos el periódico, escuchamos la radio… o encendemos la televisión, sabemos la temática de las diversas noticias que nos van a informar: conflictos bélicos, disputas políticas, crisis económicas, sentencias judiciales, polémicas sociales… La gran mayoría de los titulares que nos llegan son negativos, cargados de pesimismo, por lo que hoy más que nunca hace falta que nos hagamos esta pregunta: ¿es posible vivir con esperanza? 

Quizá haya mucha gente que no tenga respuesta, o que lo haga de forma negativa, pero… se nos ha dado la esperanza,  gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: este presente que aunque sea fatigoso, nos permita vivir y aceptar  el esfuerzo del camino.

Yo vivo en esa esperanza, porque me niego a creer que no sea posible un mundo donde todos los seres humanos podamos vivir en paz.

El presente podemos reconstruirlo porque hay un proyecto para esforzarnos y ese  proyecto es el de la vida, ahí radica la esperanza …  en la apuesta por el ser humano en todas sus dimensiones.

Es posible vivir con esperanza porque es posible construir un mundo nuevo... 
es posible vivir con esperanza porque desde la libertad podemos rechazar aquello que nos esclaviza... 
es posible vivir con esperanza cuando intentamos mostrar un mensaje  que apueste por la vida... 

He leído que el camino de la vida está lleno de piedras sueltas y baches, pero nuestra esperanza es y tiene que serlo siempre activa, nunca pasiva, porque es el motor de nuevas posibilidades... porque siempre hay más cosas por hacer, y ese es nuestro compromiso vital con la historia de la humanidad.

Además  tiene que ser contagiosa... Vivir es transmitir vida: es compartir  los motivos de gozo o de tristeza, sabiendo que podemos soñar con un Mundo Mejor... pero tiene que ser todo un compromiso real por transmitir esas ganas de quererlo y buscarlo... un compromiso  de todos...  ha de ser una esperanza creíble, justificable y que actúe.

sábado, 19 de julio de 2014

Todos podemos aprender a visualizar... Aquí te dejo un pequeño curso/programa de visualización.

Cambiamos nuestra realidad, en función de lo que creemos o pensamos...

Si tus pensamientos están cerrados a una pequeña parte de la realidad, tu mundo será igual de pequeño. Pero si comprendes el poder de lo que aparece en tu mente e intentas conocer de todo un poco, comprenderás cada día más cosas que antes parecían no existir.
Imagino que alguna vez te habrá pasado, que has pensado en una persona y en ese momento has recibido un mensaje de ella, te ha llamado por teléfono o te la has encontrado al doblar la esquina. Son cosas “curiosas”, que muchos llaman casualidades.
La casualidad escapa de nuestro control y de nuestras expectativas, ya que responden al azar, y sin embargo, esos hechos “casuales”, aparecen en nuestro día a día, a veces con una frecuencia inusual, modificando nuestras creencias o haciéndonos elegir un camino y no otro.
Sin embargo y a pesar de todo, muchos se dejan llevar por la creencia de la casualidad para explicar fenómenos que no podemos comprender, sin saber que todos esos acontecimientos casuales, se forman dentro de su propia mente.

Si… Ya sé que parece ciencia ficción. Que manipular el ambiente a través de nuestros pensamientos o visualizaciones, está muy lejos de nuestro alcance en estos momentos de la historia…
Hoy te propongo que hagas un experimento (o más de uno). Seamos esta semana científicos “locos” y hagamos que nuestros deseos, pensamientos y visualizaciones, se cumplan al terminar estos siete días.
Para ello y lo más importante, es no tener expectativa ninguna al respecto. Realizar el experimento con la mente abierta y sin ideas preconcebidas de lo que va a ocurrir.
Una vez, dispuestos a comenzar, cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Relaja tu cuerpo y tu mente, y disfruta de las sensaciones que la relajación te ofrece.
Para visualizar aquello que quieres imaginar, tienes que creer que esa cosa, persona, viaje o cualquier otro objetivo, está enfrente de ti.
Comienza con algo simple. Por ejemplo, visualiza hasta tal punto que veas con tus ojos cerrados, una vela encendida que te tranquiliza, aunque no haya ninguna vela en la habitación, quiero es que la veas en tu imaginación y que sientas que te tranquiliza. 
Dedica el tiempo que sea necesario para que realmente sientas incluso el olor del humo de la vela encendida.
Cuando lo hayas hecho, podrás visualizar cualquier cosa que desees y eso estará en tu realidad, aunque no exista en tu presente ni cuando abras los ojos.
Puede que llegar a visualizar con tanto detalle, te lleve un tiempo. Hazlo con paciencia. No tengas prisa. Es la parte más importante del experimento.

Cuando por fin seas capaz de visualizar esa vela como si estuvieras con ella, ve un paso más allá...

Por ejemplo, visualiza a esa persona con la que quieres hablar o saber de ella. Siente que está justo delante de ti, sonriéndote. Cuando lo hayas hecho, pídele que quieres verla o escucharla pronto, que la echas de menos. Repite la visualización dos o tres veces al día, cuando estés en silencio y tranquilo.
En vez de una persona, puedes hacer lo mismo, pero imaginando que está delante de ti, eso que tanto deseas desde hace tiempo. Puede ser un postre que te apetezca mucho o un viaje que deseas realizar.

Cuando no estés visualizando, abre muy bien los ojos a tus días y a tus noches y  presta mucha atención a lo que ves... quizás allí se esconde esa visualización que tanto has imaginado... se te presentará una oportunidad... una coincidencia favorable para lograr lo que visualizaste... algo sucederá, así que presta atención a todo. 
Recuerda que lo importante es que estés muy tranquilo, sin ideas preconcebidas y que seas paciente.
Tu mundo está en tus ojos... lo que has soñado, lo que has imaginado... lo que has visualizado buscará la forma para hacértelo llegar.  Ábrelos bien y disfruta de tus sueños.


Y sigue experimentando...  piensa en tus retos y en los proyectos que quieres conseguir para que tu cuerpo, tu mente y todo el Universo se encamine a hacerlo realidad.

Te puedo resumir en 4 puntos los beneficios de un programa de visualización:

1.-La visualización desata todo el poder de nuestra mente subconsciente para buscar soluciones que nos lleven a lograr nuestros objetivos.Comenzarás a notar que aumenta tu capacidad para generar nuevas y más poderosas ideas.

2.-La visualización permite que percibas cosas que antes te pasaban desapercibidas y que pueden ayudarte a lograr los objetivos que te propones. Cuando le mostramos a nuestra mente un objetivo claro que perseguir, está alerta para detectar cualquier cosa que pueda ser útil para avanzar hacia ese objetivo.

3.-Con la visualización seremos capaces de generar una motivación GIGANTESCA. Nada motiva más que visualizarte intensamente tal y como estarás cuando tus objetivos se hayan hecho realidad. Y pronto te descubrirás emprendiendo todo tipo de acciones que te catapulten hacia tu objetivo.

4.-La visualización permite que des un impulso tremendo a tu actitud personal. Cuando te ves como la clase de persona capaz de lograr esos objetivos, tu actitud se ve influenciada positivamente de manera significativa. Comienzas literalmente a ver la vida de un modo totalmente diferente. Donde antes veías obstáculos, ahora verás oportunidades.




“La imaginación lo es todo.”
-Albert Einstein.

Imaginar es crear, y para hacerlo podemos visualizar hasta el último detalle exactamente como lo que queremos, y proyectarnos emocionalmente en el escenario visualizado, sin miedos... en nuestra imaginación todo es posible, cuando tengamos claro lo que realmente queremos, no debemos dar lugar a temores como falta de poder adquisitivo u cualquier otro. Cuando de verdad deseamos algo definido, todo el Universo se pone a nuestro favor para conseguirlo, atrayendo las circunstancias  o personas para hacerlo posible.

domingo, 13 de julio de 2014

Una imagen vale más que mil palabras



La  vida  nos  somete  casi siempre  entre  el  querer  y  el  poder,  porque  a  veces  queremos  cosas  que  no podemos  alcanzar, y en otras ocasiones se nos presentan cosas que realmente no queremos... 

El tema de hoy es para centrarnos en lo que Si queremos, en “Querer  es  poder”   

Que no es otra cosa que concentrarnos  en  saber  lo  que  realmente queremos   y  lograr desarrollarlo con   los  medios  que  tengamos  para  de esta forma conseguirlo…  y  es  que  este  es un principio que relaciona la pasión por lograr lo que nos hemos propuesto con el método que debemos seguir para alcanzarlo.

 “Las  cosas  no  son  difíciles.  Son  difíciles  porque  no  nos  atrevemos “,  dijo  Séneca.  

Las  claves  del  éxito  incluso  en  las  condiciones  más  adversas, son en muchos casos: 

La  fuerza  de  voluntad,  la  fe  y  no  tener miedo  a  fracasar.

De sobra es sabido que  "hace  más  el  que  quiere  que  el  que  puede",  y ello  explica  cómo  alguien  ha  logrado  algo  que  parecía  imposible  dadas sus facultades, condiciones o circunstancias... 
la  voluntad,  la  perseverancia,  la  fe  y  el  propósito  vencen  a  la adversidad y a las circunstancias más desfavorables incluso.

En muchas ocasiones he escuchado decir que "el  verdadero  poder  surge  de  lo  más  profundo  del  alma  de  cada  ser  humano", porque el poder es  aquella  fuerza  que  nos  hace  afrontar  los  retos,  perseguir  nuestros  deseos,   luchar  por  lo que se anhela,  no  perder  nunca  la  esperanza,  perseverar,  dar una lectura  constructiva  a  todo  cuanto  nos  sucede,  saber  que  eso  que  llamamos  "yo"  es  en  realidad  un  "nosotros",  y  actuar en  consecuencia,  trabajar  con  el  corazón  para  conseguirlo, nunca  quedarnos  quietos, al contrario, siempre  avanzar... entregándonos   a  cada  desafío  de  la  vida  con  coraje,  responsabilidad,  humildad  y  confianza… en definitiva,  quizá  el  auténtico  poder  es  el  que  nace  de desarrollar  la  capacidad  para  cambiar  nuestras actitudes.




          Si queremos algo... trabajemos en ello... hagamos cada día algo... siempre un poco más,  o se nos escapará de las manos...

La Vida no te dice nada... te lo enseña todo

Reflexionemos  si de verdad el conocimiento de todas  esas pequeñas cosas que creemos saber sobre la vida lo tenemos integrado o simple...

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