lunes, 30 de diciembre de 2013

Mente Positiva para el 2014

Cuando llegan los últimos días del año  algunas personas realizan un balance del año que termina y lo hacen enfocados en las metas establecidas para el mismo, y también casi todos  planean  los objetivos del siguiente año.
La generalidad de las personas busca el éxito en el ejercicio de su carrera profesional, en el resultado de sus negocios o empresas, en la mejora o el incremento de los bienes que poseen, y corriendo detrás de este tipo de éxito no tienen el tiempo necesario para cuidar del propio ser y de las relaciones interpersonales.

Para algunas otras personas, yo entre ellas, el éxito es sentirse en paz, plena, feliz, en un estado mental optimista, contenta, con muy buen humor, y mantener este estado frente a todo tipo de acontecimientos internos o externos a uno mismo.

En esta perspectiva el éxito está en SER más que en HACER o en TENER, y más precisamente en ser la mejor versión de uno mismo y ser valiente para darle sentido a lo que uno hace y sacarlo adelante a pesar de los obstáculos que se encuentren en el camino de la vida.

Hoy deseo para cada uno de mis queridos lectores que en el Nuevo Año  2014 re-creen un nuevo “Yo”, que llenen de novedad sus pensamientos y su corazón a fin de que la belleza interior del alma de cada uno aflore en plenitud e ilumine al mundo al punto que sean inmensamente felices y llenen sus interrelaciones con paz, amor, aceptación, respeto y felicidad.

Les comparto mi propia experiencia de que cuando uno crea novedad en uno mismo en un nivel interno y profundo estableciendo creencias positivas que generan actitudes positivas, uno se re-inventa y ve las situaciones y las personas de un nuevo modo positivo, de esta manera introduce la posibilidad de óptimas relaciones interpersonales con la mayoría de las personas de los círculos en los que uno se mueve y optimiza el trabajo en equipo sea en las actividades familiares, laborales o sociales.

MENTE POSITIVA PARA EL 2014...

... Este debería ser nuestro propósito para el nuevo año, al delinear nuestras  metas para el próximo año, pensemos  en ellas de manera optimista, hacerlo así nos  ayudará a lograrlas y ser más creativos.

Quizás estamos  pensando en cuáles serán nuestros  propósitos para el 2014  y creo que la gran mayoría deseamos  tener éxito en lo que nos proponemos,  pero…   aunque algunas personas pensamos  que el éxito nos  traerá felicidad, el experto en felicidad y profesor de Harvard, Shawn Achor, autor de The Happiness Advantage, dice que en realidad es al revés.

Tener una percepción positiva puede ayudarnos  a hacer mejores propósitos y a hacer más probable su cumplimiento. “Cuando el cerebro está positivo, libera neuroquímicos llamados aceleradores de éxito como la dopamina y enciende una parte del cerebro que nos  permite percibir más posibilidades  y procesar más información”, dice Achor. En contraste, una mentalidad negativa causa que el cerebro se sienta amenazado, cerrándose a nuevas oportunidades.

“Tu cerebro es tres veces más creativo cuando está en un estado positivo”, afirma Achor… y aunque es crucial tener una mentalidad positiva durante todo el año, es especialmente crítico al final, cuando empezamos a reflexionar sobre el pasado y establecemos nuestras metas para el futuro.

Así que antes de establecer esas metas para el próximo año, propongo  que sigamos estos cuatro consejos para tener un estado mental positivo:

·         No empieces desde cero
Cuando hagas tus propósitos, empieza por hacer una lista de  los logros del año anterior. “El cerebro se acelera hacia las metas que percibe estar  más cerca de completar”, dice Achor, por la misma razón por la que los maratonistas aumentan la velocidad en el kilómetro 40, nuestros cerebros liberan químicos que nos dan más energía conforme percibimos acercarnos a la línea final. Empezar nuestra  lista de propósitos con una hoja en blanco significa que perderemos  la ventaja de esos aceleradores.
Esta estrategia  también podemos  usarla  diariamente a lo largo del año, en lugar de hacer una lista de todas las cosas que tenemos que lograr en un día, comencemos  con las cosas que ya conseguimos  y le ponemos  a un lado un  (ok). Cuando nuestro cerebro ve esas marcas, libera los aceleradores de éxito, poniéndonos  en una mentalidad positiva y permitiéndonos  que aumentemos  la velocidad para el resto de las metas.

·         Empieza tu día con un email positivo
Cada uno debería preguntarse… ¿Inicio mi día escaneando la bandeja de entrada para encontrar los correos más urgentes? ¿Qué tan seguido son positivos estos mensajes? Para iniciar nuestro  día con una mentalidad positiva, Achor sugiere escribir primero que todo un email positivo, ... a un amigo, colega, cliente o hasta a un extraño. Una vez, Achor le escribió un mail a un profesor de secundaria diciéndole cómo su clase cambió su vida. Al enviar estos mensajes positivos, nuestro  cerebro inicia el día no con una amenaza, sino con una conexión social que, de acuerdo con Achor, es la mayor predicción de felicidad.

·         Usa lenguaje positivo al establecer metas
Mientras que la mayoría de las personas hace resoluciones para dejar hábitos negativos como fumar o comer comida chatarra, Achor dice que deberíamos enfocarnos en los hábitos positivos que reemplazarán a los negativos que queremos eliminar. En lugar de hacer una resolución de evitar la vending machine de la oficina, propongámonos  llevar al trabajo snacks saludables. Al cambiar el lenguaje del propósito de negativo a positivo, nuestro  cerebro no gasta recursos lidiando con el hábito negativo, sino que usa su energía en lograr el positivo.

·         Enfócate en los hábitos positivos
Incorporemos  hábitos positivos en nuestra  rutina diaria y experimentemos  los beneficios de tener una mentalidad optimista. Algunos hábitos positivos que Achor dice que han probado ser efectivos incluyen: escribir tres cosas por las que agradecer cada día, meditar y prestar atención al movimiento de nuestra  respiración y  por último, escribir en nuestra agenda una experiencia positiva.

El mejor negocio que podemos hacer en el 2014 es : El negocio de ser FELICES... 




Les deseo de todo corazón que este Nuevo Año sea portador de infinitas Bendiciones para cada uno de ustedes y sus seres queridos... Feliz Año!





martes, 17 de diciembre de 2013

Lo que se resiste, persiste... Lo que aceptas, se transforma

Encarar el futuro con una nueva perspectiva y aprovechar las oportunidades que la vida nos brinda podría ser una de las metas u objetivo principal que nos propongamos  para cada nuevo día de nuestra vida.

Gran parte de nuestros problemas actuales radican en que realmente no hemos soltado (ACEPTADO) nuestro pasado... continuamos año tras año cargando con nuestros errores, equivocaciones, traumas, insatisfacciones... y podría enumerar un sin fin de huellas que han quedado gravadas en nuestro inconsciente y salen a la luz del día -ya de forma consciente-  a entorpecer nuevamente nuestra vida, sin darnos casi cuenta que estamos transitando un circulo vicioso y tóxico que se alimenta y crece porque no sabemos o no reconocemos lo que nos sucede.

Cuando aprendemos el significado de  ACEPTACIÓN y lo interiorizamos, lo que  logramos en realidad es salir de ese circulo y asumir de forma positiva, serena y liberadora nuestros errores y equivocaciones al igual que las de los demás.    . 

Suelo tener por costumbre leer mucho sobre el tema del cual quiero hacer una reflexión, estando en ello me encontré con un blog que me conquistó por su forma clara y a la vez profunda en tratar los temas propuestos, aquí les dejo al final de este  articulo: "Me molesta la rigidez El poder de la aceptación"  que comparto con su autorización el enlace, su autor Francesc Xavier Bonada Vergara, cumple a mi forma de ver con lo que estaba buscando y no sabia cómo expresarlo. . 


“¡Me molesta la rigidez! El poder de la aceptación”


El otro día viendo una actitud inflexible de una persona me noté muy molesto. Me decía cosas como “No me gusta la rigidez, no me gusta nada, pero nada, nada.  A mi lo que me gusta es la flexibilidad, poder cambiar y adaptarme a lo que pasa, no como esta persona que es rígida“. El asunto quedó así hasta que hace unos días reflexioné sobre cómo me llegan a molestar las actitudes poco flexibles en las personas. ¿Qué es lo que hace que me moleste tanto?
Creo que he encontrado una respuesta honesta a esta pregunta y quiero compartrila contigo. Me molesta porque soy inflexible con la rigidez. Si me molesta, es que no la estoy aceptando, estoy en lucha contra la rigidez, lo cual es una actitud rígida en sí misma. ¡Qué paradoja y qué decepción! El estar en contra y en lucha contra las actitudes rígidas me convierte en un gran ejemplo de una actitud rígida, justo lo contrario de lo que quería…
Esto me hace recordar varias cosas. La primera, que es imposible que me moleste algo que no sepa aceptar en mi mismo. Así que si me molesta la rigidez es porque yo no acepto la rigidez en mi. La conozco muy bien, no me gusta y la rechazo, lo cual me convierte en alguien rígido.
La segunda cosa es que este episodio está relacionado con otros en los que me veo intentando cambiar las cosas luchando contra ellas, opiniéndome frontalmente y aplicando la fuerza bruta. Es como intentar ganar un pulso. La verdad es que al final siempre me supone es un gran desgaste, sobretodo si lo que pretendo cambiar y combatir es muy, muy grande. Así que esta estrategia no me acaba de gustar. Con todo ello me vienen a la memoria citas como:
Lo que se resiste, persiste. Lo que aceptas, se transforma.
Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto. Tercera Ley de Newton
Cada vez que voy en contra de algo estoy creando una fuerza de oposición, estoy alimentando aquello contra lo que lucho” Antonio Blay
Alguna sabiduría debe llevar estas citas, ¿no? Incluso Newton, cuando enunció su tercera ley ya lo veía … Entonces ¿porque me cuesta tanto aplicarlo? Yo creo que lo que ocurre es que para aplicar algo así hace falta tener mucha fe. Me explico, si hay algo que no me gusta lo que me pide el cuerpo es oponerme a ello, y ahora va de que no, que si hay algo que no me gusta la mejor manera de combatirlo es aceptarlo. ¿Cómo se come esto? Si quieres saber cómo lo he hecho, continua leyendo …
El primer paso para mi ha sido darme cuenta que esta solución aparentemente paradójica quizás no sea tan descabellada. La prueba de ello es el ejemplo de lo que me ha ocurrido con la rigidez. Oponerse y entrar en lucha contra la rigidez es una actitud absolutamente rígida, que es curiosamente lo que quería evitar. Vamos, para mi es la demostración que, al menos a veces, oponerse a algo lo que hace es que la otra parte aumente la fuerza para oponerse y lo que consigo es justamente lo contrario de lo que quería. Si eres “científico” entonces aplica la tercera ley de Newton y lo entenderás. Si quieres algo no tan cuadriculado, relee cualquiera de las otras dos citas de antes.Lo que quiero decirte es que me abro a la posibilidad que hacer justamente lo contrario de lo que me pide el cuerpo puede ser justamente lo más eficaz.
El segundo paso ha sido el siguiente. Vale, entiendo que esto podría ser una estrategia eficaz. Ahora bien, ¿cómo lo hago? La clave para responder a esta pregunta está en la palabra ACEPTACIÓN. Hace años que llevo dándole vueltas a este concepto. Tengo la intuición que es una llave maestra que sirve para abrir muchas puertas y para deshacer muchos bloqueos personales pero quiero ser honesto contigo: no estoy seguro que todavía la haya entendido de forma completa.
Experimento lo que creo que es la aceptación y entonces me digo ¡Por fin he llegado a entenderlo! Todo porque he encontrado un nuevo matiz que antes no había sido capaz de ver. Pero entonces me quedo con la sensación que quizás ese no sea el final y que si esta vez he visto un nuevo matiz es posible que la próxima vez encuentre uno nuevo, más sutil todavía. Y la siguiente vez me vuelve a ocurrir lo mismo. Así que me quedo con una sensación parecida a cuando estoy a punto de alcanzar algo y justo cuando voy a atraparlo se me escapa de los dedos. ¿Llegaré algún día a comprenderlo de forma completa?. Quizás sea esto lo que hace tan potente estas ideas motoras de la vida…
Me parece que me he ido un poco y quiero bajarlo otra vez a mi ejemplo. Se trata de decir cómo puedo hacer para aceptar la rigidez. Como yo lo hago es buscando cuales son mis necesidades universales insatisfechas cuando veo rigidez. Así que cuando veo esta actitud me enfado mucho porque lo que necesito es flexibilidad y comprensión. Para mi estas dos necesidades universales son muy, muy, muy importantes para la vida. Cuando experimento flexibilidad y comprensión me siento muy tranquilo, satisfecho y completo. Entonces me gusta quedarme un ratito ahí, disfrutando de ello. Quiero estar un rato con ellas y sentirlas para honrarlasporque son algo esencial en mi vida.
Lo siguiente que hago para llegar a la aceptación es hacer el duelo porque no están satisfechas. Quiero dejarme sentir la tristeza porque la flexibilidad y la comprensión no están satisfechas. Es dejar de luchar contra aquello que es. Es así y no quiero dar más vueltas para tratar de evitarlo.
Entonces viene la parte mágica del proceso porque después de hacer este recorrido algo ha cambiado en mi. Aquello que me parecía inflexible y rígido me sigue pareciendo inflexible y rígido pero no hay rabia, ni oposición, ni lucha sino que hay comprensión y serenidad. Cuando tengo comprensión y empatía por esa actitud encuentro la  flexibilidad que necesito para tratar con esa actitud inflexible.  Entonces me doy cuenta que se ha producido el milagro: ya no soy inflexible, lo cual hace que la persona que ha sido inflexible deje de serlo.
Todo se afloja y se desenreda: todas las piezas encajan. Al dejar de ser yo inflexible el otro puede dejar de serlo. Cuando yo cambio, el otro cambia; no puedo pretender lo contrario. Hacer lo “incorrecto” es hacer lo “correcto”. Este es el poder de la aceptación.
¡Buen viaje!

domingo, 8 de diciembre de 2013

Mi regalo de Navidad...

... Para todos los que me leen... los invito al cambio, al perdón y a resarcir los errores que hemos cometido con los demás y con nosotros mismos.

Cuando asumo la responsabilidad de mis acciones, emociones... pensamientos y palabras, tomo las riendas de mi vida, me libero del sufrimiento... de la culpa... del rencor y tantas otras emociones toxicas que me impiden SER y disfrutar de cada instante de la vida y recibir cada experiencia como un maravilloso regalo del Universo.

Mi libro favorito es “Los 4 acuerdos” de Miguel Ruiz, y estoy casi segura que si siguiéramos estos principios de vida nos ahorraríamos tanto sufrimiento, malgastaríamos menos nuestra energía y nuestras relaciones estarían menos cargadas de miedos, por lo que la vida fluiría plena de felicidad.

Sabemos que la responsabilidad es el acto consciente de responder no solo por nuestras acciones, sino también por las palabras, pensamientos o emociones que generamos.

Si todos dedicáramos un momento de nuestras vidas para evaluar de qué manera somos responsables por las situaciones que nos pasan, y asumimos esa responsabilidad, cambiaríamos con el fin de afectar positiva mente al mundo, y absolutamente todo estaría lleno de paz y armonía en nuestra vida.
He relacionado cada uno de los 4 Acuerdos de que trata el libro, con la acción liberadora de responsabilizarnos:

  • “No hagas suposiciones” / Pensamientos: Cuando no hacemos una adecuada gestión de nuestros pensamientos, nos dejamos llevar por nuestras creencias y juicios hacia los demás, nos contaminamos de “basura mental” que al expulsarla fuera termina por afectar lo que nos rodea (personas y situaciones). En el argot común se habla de “empelicularse o envidearse” que no es mas que crearse una situación artificial en la cabeza basada en conjeturas. El origen de esos “vídeos” casi siempre tienen que ver con supuestos, inseguridades... miedos, desconfianza, celos… A partir de estos, generamos conflictos con nuestra pareja, los amigos, compañeros de trabajo, etc. Cuando entendemos que el problema solo existió en nuestra cabeza: ¿cuántos de nosotros nos hacemos responsables por haberlos creado? ¿cuántos simplemente nos justificamos en decir que el “otro” no fue claro e insinuó, sugirió, promovió, etc.? El dedo siempre apuntando hacia fuera, nunca hacia dentro.

  • “No te tomes nada personalmente” / Acciones: Evadimos la responsabilidad de nuestros actos cuando nos excusamos en que nuestra actitud fue una simple reacción a una acción del otro. La ley del Talión “ojo por ojo, diente por diente”, un circulo que no termina. Creemos que todo lo que pasa tiene que ver con nosotros, actitud egoísta de sentirnos el centro de atención, de acuerdo con esto estamos constantemente a la defensiva, preparando ataques. Cuando me doy cuenta que soy uno mas, que lo que dicen o hacen otros tienen que ver mas con sus historias y miedos que conmigo, me libero de estar alerta y estoy en capacidad para ser consciente del resultado de mis actos

  • “Se impecable con tus palabras” / Palabras: ¿Cuántas veces pensamos antes de hablar? ¿nos hacemos responsables del efecto de nuestras palabras? ¿qué tan preciso somos al expresarnos? ¿usamos el lenguaje apropiado? ¿hablamos con respeto siempre?¿ somos conscientes de nuestro tono de voz, de nuestro lenguaje no verbal? ¿entendemos que por muchas disculpas que pidamos, lo que dijimos ha quedado grabado en la mente y corazón de nuestro interlocutor? ¿somos conscientes del daño que podemos hacer solo con una palabra o con el tono que usemos para decirla? ¿entendemos la fuerza energética y el poder creador de la palabra? Cuando somos impecables con nuestras palabras, alteramos positiva mente nuestro mundo, el mundo. Un simple “hola”, o una respuesta cortés puede dar paz y alegría al corazón de alguien.

  • “Haz siempre tu máximo esfuerzo” / Emociones: Considero que son las emociones el motor que nos lleva a actuar, a lograr lo que deseamos, muchas veces construimos ilusiones en la mente, pero nos quedamos ahí soñando, por eso son las emociones el estimulo que nos impulsa a esforzarnos. La gestión de la emoción es dejarla ser y responsabilizarnos por su manifestación, en ningún caso se trata de reprimir, la tarea es permitir que la emoción se “realice” sin perjudicar a otros. Por ejemplo, gestionar adecuadamente la desilusión o frustración que conlleva la no realización de un proyecto o deseo, es darle tiempo a la mente y al cuerpo de diseñar nuevas estrategias o caminos para alcanzar el objetivo o replantearlo. Entender que nadie es el responsable de cómo me siento...  nadie me produce la tristeza o la alegría, Soy sólo yo quien decido sentir esas emociones.

Estamos próximos a celebrar una de las festividades más lindas y emotivas, al menos lo es para mi,  
LA NAVIDAD... y para acercarnos más al Espíritu Navideño propicio de estas fechas,  les propongo reemplazar la palabra culpa/culpable por responsabilidad/responsable.

Para mi la culpabilidad esta cargada de una fuerte energía negativa, imagino a un juez omnipotente señalando con el dedo, asumiendo una única verdad. En cambio... siento que la responsabilidad es un acto inocente, a veces ingenuo que invita al cambio, al perdón y a resarcir nuestros errores. 

               Por una Navidad Feliz... por un Año Nuevo que está por comenzar... 2014

                       Los invito al Cambio, al Perdón y a resarcir los errores cometidos.

 



domingo, 17 de noviembre de 2013

Escuchar es el mejor remedio para "amansar a las fieras"

La escucha es un buen remedio para la violencia. Cuando uno experimenta que de verdad ha sido escuchado, lo normal es que se tranquilice.

Por el contrario, cuando la persona no se siente escuchada percibe que se le ha vulnerado el respeto y la dignidad que merece... entonces, se despierta la "fiera" que dormitaba dentro y, de repente, ha sido herida. Sobresaltada y dolorida, la fiera lanza sus garras más poderosas: la palabra airada y cruel envuelta en la atmósfera de una tempestad de movimientos, sin dirección ni sentido alguno.

La violencia y la escucha no son compatibles. Pues como escribe Hannah Arendt: "sólo la pura violencia es muda, razón por la que nunca puede ser grande". Allí donde hay violencia no cabe la escucha. En el espacio para la escucha tampoco hay lugar para la violencia.

De las discusiones casi nunca sale la luz. La causa de ello es que es imposible escuchar. Las pasiones en ella, sustituyen a la reflexión. Ninguno se pone en el lugar del otro, sencillamente porque está demasiado ocupado en la defensa de lo que cree que es la territorialidad de lo suyo.

La madera que acrece el fuego de las discusiones es el lenguaje interior que anima a cada uno de los contendientes, lo que estoy sintiendo es que tu me heriste... lo que me hiciste no tiene perdón... etc, etc,  en estas circunstancias, ¿qué posibilidad existe de ponerse en el lugar del otro? Ninguna, no hay ninguna posibilidad.

Escuchar al otro, por el contrario es dar el primer paso para amarle. Cuando no se ama a alguien la primera manifestación que comparece es la de no escucharle.
Cuando se ama a alguien, en cambio, con qué atención se le escucha; qué a gusto se está escuchándole; cómo pasa el tiempo volando mientras se  le escucha. En esas circunstancias, es verdad -y no una simple metáfora- que la persona "se bebe las palabras del otro". Se las "bebe" por la sencilla razón de que está sediento de todo cuanto al otro le importa, desea hacer suyo lo que hay en la intimidad de la persona a la que escucha, y sabe que las palabras constituyen el precioso líquido que les une.

Te escucho porque mi existencia sin tu palabra está vacía; te escucho para que tus palabras sean mi alimento y se queden conmigo; te seguiré escuchando aún cuando no me hables o lo hagas sin palabras; te escucho porque el origen de esas palabras eres tú, sencillamente tú, la persona que quiero.

La actitud de hablar es la contraria a la actitud de la violencia. Se escucha cuando se confía en quien habla. Se es violento cuando se desconfía de quien habla.

La confianza, en cambio, es atractiva y creativa, no es suspicaz, se complace en considerar los valores del otro, no agiganta las imperfecciones de nadie, motiva a actuar y a dejar que actúen, no sufre cuando hay que delegar, está dispuesta cada día para volver de nuevo a confiar, sabe que ella misma puede crecer más y respalda y saca provecho de todos. La confianza está persuadida de que la realidad humana es siempre más positiva que negativa.

La clave también para manejar el conflicto es que todo es cuestión de confianza, sin ella no podemos convivir, nuestra existencia gira en torno a la confianza, de ahí la importancia de esta poderosa energía que es la confianza,cuidarla debe ser una de nuestras prioridades en la vida, puesto que se apoya en la firme esperanza y proporciona seguridad, optimismo, alegría; por el contrario cuando se pierde la confianza, el recelo lleva al temor, al malestar, a la insatisfacción, cuando entra la duda, la inquietud nos reprime, nos paraliza y causa el sufrimiento.
Las relaciones interpersonales, las comerciales, las relaciones amorosas, las profesionales... todas las relaciones tienen su fundamento en la confianza no defraudada, es la base para convivir, es la prevención para evitar que despierte la fiera que llevamos dentro.  


Fuente:Apartes extraídos  del libro: "Aprender a Escuchar" de Aquilino Polaino

miércoles, 9 de octubre de 2013

El éxito se encuentra a la vuelta de la esquina...


... Y se llega caminando cada día un paso a la ves...

¿Quieres disfrutar  de la vida y además  lograr tus objetivos? 

¡Claro que se puede! 

Bien sea en tu vida personal, tu trabajo, negocios, estudios…

Para lograrlo es necesario seguir siempre adelante, puedes tomar descansos... un respiro, luego continua...

En ciertas ocasiones nos pueden llegar pensamientos de que el éxito no es para nosotros, y tal vez lo que nos hace falta es solamente encontrar un camino para dar pasos firmes que nos conduzcan a lo que realmente queremos. El éxito llega cuando nos ocupamos en buscarlo, no cuando nos damos excusas, o buscamos culpables, y menos cuando nos quedamos paralizados por el miedo o por la comodidad de no hacer nada porque el éxito no es para mi. 

Encontré en la red una guía práctica que nos permite cuestionarnos sobre cual o cuales son las causas que nos están impidiendo llegar al logro de nuestros objetivos y además con éxito, teniendo siempre en cuenta que  la fórmula para lograr cualquier cosa que nos propongamos en la vida requiere de: amar lo que hacemos y trabajar por ello con constancia buscando siempre la forma de superar las dificultades y obstáculos que se nos presenten. 

Revisa cada uno de estos puntos, es probable que alguno o algunos se han dejado de lado y puede ser la razón por la cual no obtenemos lo que deseamos en el logro de nuestros objetivos... 

1. Por no tener metas claras ni plan definido: una meta es un objetivo, un propósito. Y la realidad es que nada avanzarás, ni un solo paso podrás dar, si no tienes una meta, un objetivo o un propósito definido. Porque si no sabes a dónde quieres llegar, no iras a ninguna parte.

La realidad es que los objetivos son tan esenciales para el éxito como el aire para la vida. Por eso si quieres tropezarte con el éxito, establece hoy mismo tu objetivo. Conciénciate a dónde quieres ir, que quieres lograr y a dónde quieres llegar.

2. Por falta de información: muchas personas no terminan de lograr el éxito porque no manejan la información requerida para lograr su objetivo. No saben cómo lograrlo, no tienen idea de cómo empezar o que hacer.

Y para ello es necesario que estudies a personas que han logrado aquello que tú quieres lograr, asiste a seminarios, lee libros que te acerquen a tu meta y te ayuden a desarrollar las habilidades y estrategias necesarias para lograr el éxito.

Cómo dice el dicho: “Invierte el dinero en tu mente y luego tu mente llenará tu bolsillo”. Así que ya sabes prepárate y podrás lograr el éxito.

3. Por esperar el momento perfecto: si eres de las personas que espera el momento perfecto para ponerte manos a la obra, lamento decirte que ese momento nunca llegará. Las personas mediocres esperan a que la situación sea favorable al cien por cien antes de tomar acción. La perfección es deseable, pero si esperas la perfección, esperarás para siempre.

Así que deja de esperar las condiciones perfectas que no llegarán, y actúa con las que tienes y a medida que vallas avanzando ve amoldándolas a lo que quieres.

4. Por posponer (retrasar las cosas):Ahora es la palabra mágica de éxito. Mañana la próxima semana y más tarde, algún día, un día de estos suelen ser sinónimos de la palabra del fracaso: nunca.

Una persona exitosa se pone manos a la obra, toma acción, es eficiente y consigue resultados. Los mediocres son poco eficaces, posponen las cosas hasta que demuestran que no pueden hacerlas o hasta que ya es demasiado tarde.

Recuerda si piensas actuar ahora conseguirás resultados pero pensar en dejar las cosas para otro día, por lo general conduce al fracaso.

Así que deja de posponer y cuando creas que debas hacer algo hazlo, usando la frase mágica “Voy a actuar AHORA mismo” si tienes una idea ponla en práctica, si quieres hacer algo nuevo hazlo. Sigue el consejo de Benjamín Franklin: No dejes para mañana lo que puedes hacer Hoy.

5. Por dudar: tienes que saber desde ya que la duda es un poder negativo. Cuando la mente es incrédula o tiene dudas atrae “razones” para apoyar esa incredulidad.

Así que empieza a sustituir esas dudas por la confianza y por la fe. Cree en la Superación, cree en que tú puedes ir más allá y cree que puedes lograr el éxito en tu vida. Cree en ti mismo y cree en que lo lograrás, y la puerta del éxito se abrirá ante ti.

6. Por asociaciones negativas: ten en cuenta que la mente refleja lo que recibe del entorno, así como el cuerpo refleja la alimentación que recibe. Y el entorno nos marca y condiciona el pensamiento, es por esto que si constantemente te rodeas de personas negativas, fracasadas o mediocres, terminarás de pensando de forma negativa, y siendo un fracasado y mediocre.

La parte positiva es que el contacto con personas positivas, exitosas y emprendedoras, eleva tu nivel de pensamiento, y te acerca a convertirte en una persona de éxito.

Así que desde hoy ignora los negativos y rodéate de solo aquellas personas que sabes que son positivas y exitosas.

7. Por excusas y pretextos: la excusa es lo que sirve de pretexto para explicarte a ti mismo y a los demás porque no sales adelante, y porque no has logrado aún aquello que quieres.

La realidad es que las personas fracasadas tienen una enfermedad en sus pensamientos “las excusas y los pretextos”. Y lo curioso es que todas las excusas que te da una persona mediocre te las podría dar la persona de éxito, pero no lo hace.

Por ejemplo Beethoven podría haber usado su sordera como excusa para dejar la música, pero no lo hizo, o Kennedy habría podido excusar que era demasiado joven para ser presidente, pero tampoco lo hizo.

Así que si quieres lograr el éxito tienes que vacunarte contra esta enfermedad de la excusa, y al contrario usar cualquier dificultad como un motivo más para avanzar hacia el éxito.

En vez de pensar: “no logro el éxito porque soy pobre” (excusa), al contrario piensa: “como soy pobre más voy a luchar por lograr el éxito y mejorar mi situación”.


Finalmente encuentra  la razón por la cual no logras el éxito en lo que te propones, ahora ponte manos a la obra, da un paso a la vez  y trabaja por lo que quieres.
¡Tienes todo para lograr el éxito… Sólo falta que te pongas en Acción!

Fuente: Floulife , autoayudapractica.com, Escrito por: Yasnely  Gómez.

Comparto también esta hermosa poesía ...

La vida es dura, pero Si se puede. Da el primer paso; revive tu andar peregrino; trae o crea puentes y siempre... hacia adelante!
Abre nuevos rumbos, porque Si se puede.

Si me ves cansada fuera del sendero
ya casi sin fuerzas para hacer camino
si me ves sintiendo que la vida es dura 
porque ya no puedo, porque ya no sigo
Van a recordarme como es un comienzo
ven a desafiarme con tu desafío
muéveme en el alma, llévame al impulso
llévame a mi misma
Yo sabré entonces encender mi lámpara
en el tiempo oscuro, entre el viento frío
volveré a ser fuego desde brasas quietas
que alumbre y reviva mi andar peregrino
Vuelve a susurrarme aquella consigna
del primer paso para un principio
muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde lo caído
Si me ves cansada fuera del sendero
sin ver más espacios que el de los abismos
trae a mi memoria que también hay puentes
que también hay alas que no hemos visto
Que vamos armados de fe y de bravura
que seremos siempre lo que hemos creído
que somos guerreros de la vida plena
y todo nos guía hacia nuestro sitio
Y que un primer paso, y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, estremece,
deshoja y retoña, pero queda erguido.
Que el único trecho que da el adelante
es aquel que cubre nuestro pie extendido.
Si me ves cansada fuera del sendero,
solitaria y triste, quebrada, herida.
Siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo.
Y dime . . . ¡SE PUEDE!,... e insiste,
¡SE PUEDE!,
Hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.
Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nueva y decidida.
Que la unión es triunfo
cuando hombro con hombro vamos,
¡sí, se puede!, con el mismo brío.
Si me ves cansada fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino.
Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido.
Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio.
Que abriré otro rumbo porque sí he creído,
QUE SIEMPRE SE PUEDE...
¡se puede,mi amigo! 


Autora: María Soledad Salazar Valenzuela.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Descubro dentro de mi un ser especial...

Crisis emocional…
… o qué sé yo como se llame por lo que estoy pasando. Pero gracias a Dios aún tengo la capacidad de darme cuenta cuando esto me sucede y hacer acopio de todas mis fuerzas para luchar contra ese sentimiento de desgano y apatía que se quiere apoderar de mí en algunos momentos, como por ejemplo… estos  últimos días, mejor en estas últimas semanas.
Pues sí, después de largo tiempo hago mi reaparición, quizás los ánimos andan un poco mejor estos días, quizás necesito sacar un poquito de cosas que habitan dentro de mi corazón, en fin.
Por un lado, sigo activa, hago todo lo que tengo planeado para el día,  rindo en el trabajo, pero por otro lado, siento que a todo lo que hago le falta esa llamita de luz que uno suele ponerle a las cosas cuando las hace con entusiasmo.
Sin embargo, debo confesar que hoy "tomé al toro por las astas", me miré al espejo y me dije "Déjate de tonterías y sonríe ", y esbocé un amago de sonrisa, y me dije nuevamente "Así no, ponle ganas de verdad!" y volví a sonreír  esta vez con más entusiasmo pues empezaba a causarme gracia la situación de verme así y luego esa vocecita interior que tenemos todos y que al parecer había estado durmiendo estos  últimos días y me dijo: "Sonríe de corazón y no te preocupes de nada, confía en Dios" y esta vez sonreí de verdad con la sonrisa de los labios, de los ojos y del corazón, y mi estado de ánimo cambió, y acá me tienen, nuevamente escribiendo y con nuevos bríos para sonreirle al mundo y sentir que "Todo lo puedo en El que me fortalece".

Y esta es mi reflexión para iniciar de nuevo en mi blog Saviesa de Vida,  que tanto quiero…

La búsqueda de la FELICIDAD…

¿Qué no hacemos por ir tras ella? Somos capaces de recorrer mar y tierra, escalar el monte más alto, o bajar a las profundidades del planeta si nos aseguran que ahí la encontraremos.
Vehementemente nos quejamos por no encontrarla, preguntamos cuál es el secreto de su felicidad a cada persona que pensamos es feliz, pero que ciegos que somos.
No nos damos cuenta que la felicidad habita dentro de nosotros y está en todo lo que nos rodea, en las cosas simples de la vida, una flor, un amanecer, la lluvia, el sol, nuestros seres queridos, un buen libro, una canción, en fin, en todo, pero no sabemos verla, y creemos que existe una clave secreta para lograr ser felices.
Esforcémonos por encontrarla dentro de nosotros, tratemos de verla en todo lo que nos rodea, y poco a poco nos iremos sintiendo más felices cada día.
Quitémonos la venda de los ojos y atrevámonos a botar el lastre que cargamos y nos impide ser felices, un lastre lleno de resentimientos, de anhelos de una "vida mejor" o por lo menos distinta a la que tenemos.
Aprendamos a perdonar de corazón, a aceptar a los otros como son, y a encontrar en cada persona ese tesoro inmenso que guarda en su interior. Y así, quizás, empecemos a ser felices de verdad.

Rompamos nuestras ataduras y… ¡SEAMOS FELICES!

viernes, 16 de agosto de 2013

Yo intuyo que...



En ciertas ocasiones sentimos que debemos hacer esa llamada … hablar con tal persona … o sencillamente hacer algo determinado… y no comprendemos a ciencia cierta de donde vino ese pensamiento o esa idea, pero otras tantas si que lo sabemos, viene de una voz interior… que solemos llamar i n t u i c i ó n




¿Qué significa intuir? La Real Academia Española al respecto nos dice:

“Percibir íntima e instantáneamente una idea o verdad, tal como si se la tuviera a la vista”.




Lo cierto es que el verdadero significado de in-tui-ción es “tutora interna”, es decir que la intuición es nuestra mentora y nuestra guía.




¿Te ha pasado que te preguntas si debes seguir "esa" intuición?




La intuición es esa percepción que hombres y mujeres tenemos de las cosas que nos suceden, en la que el razonamiento, muchas veces, queda de lado. Es esa voz interna que te dice cuándo actuar y cuándo esperar. Que cuestiona lo que otras personas te han dicho o lo que has leído, porque sabes que a ti no te aplica y hay una posibilidad mejor para lo que estás buscando solucionar o enfrentar. Esa voz interna trata de calmarte cuando tienes miedo y te pide que no hagas caso de esos consejos contrarios a lo que piensas o sientes.




Seguramente, pensando en esto que escribo te viene a la mente momentos en los cuales no prestaste atención a lo que tu intuición te decía, y luego te arrepentiste de hacer lo que te dijo “ese” miembro de tu familia, o ese amigo... El costo de no dar lugar a nuestro propio ser y permitir que prevalezcan ideas que sentimos ajenas, al punto de traicionar nuestros ideales y nuestras creencias, suele ser demasiado alto. No es más sencillo hallar las respuestas fuera de nosotros, ni seguir los pasos que las demás personas nos indican, por más bien intencionadas que sean, si no encuentran eco o aceptación en nuestro ser interno.




Cada vez, hoy en día, más directivos de empresas se atreven a reconocer que determinadas decisiones importantes en sus empresas como la puesta en marcha de una nueva línea de negocio o la decisión de introducir su producto en un determinado mercado internacional, se ha llevado a cabo siguiendo una intuición. Y es que, la innovación empresarial, tan proclamada en éstas épocas de crisis, le debe mucho a la intuición, ya que en momentos de complejidad e incertidumbre las oportunidades pueden surgir siguiendo una intuición, haciendo, como dice el refrán: “De la necesidad una virtud”, y siendo capaces de asumir unos riesgos, que por otro lado, nuestra razón nunca nos dejaría llevar a cabo.




Un punto importante, es saber diferenciar entre un impulso y una intuición.

Llegar a ser realmente intuitivo es el resultado de un largo y persistente esfuerzo evolutivo que presupone un gran desarrollo personal, espiritual, mental, intelectual y emocional previo. Estar en espacios no habituales favorece escuchar la intuición. En esos espacios no hay rótulos, estás fuera de la rutina y en una ruta que no has transitado antes. Una intuición, si la sigues, en cuanto aparece es suave, si la reprimes, cuando por fin se expresa puede aparecer en forma de impulso apasionado, compulsivo e incluso puede llegar a ser destructivo.

Es necesario alinear razón e intuición, mente y corazón, para reajustar las energías dispersas, despertar nuestro poder interior y centrarnos.

La intuición es un canal directo de comunicación con el interior. Proviene del corazón del ser. Es la capacidad que tenemos de saber algo sin una base lógica. Sabes algo sin saber cómo lo sabes, lo intuyes y aciertas. Nos abre un nuevo canal de información que nos permite estar más en contacto con nuestro ser y con todo lo que nos rodea.




Has tenido una experiencia intuitiva cuando has accedido a una información que no es ”tuya”, es decir, cuando sabes algo que nunca has aprendido, descubierto, experimentado o vivido consciente mente y, al parecer, esa información es correcta.

¿Sabes que lo que frena su expresión es la cabeza? es decir la parte lógica y racional. Nuestra lógica es limitada. Intentamos ir en línea recta, cuando las únicas líneas rectas que existen en el universo son las que ha creado el hombre.

Las creencias limitadoras, como por ejemplo “no puedo”, “no cambiará”, “es imposible”, bloquean y no permiten escuchar tu intuición. Tendemos a negar nuestras posibilidades y a limitar nuestro potencial. En un mundo donde aprendemos a tapar, esconder, proteger, defender y atacar, construimos barreras a nuestro alrededor y en nosotros mismos, de forma que nuestro sentido intuitivo tiene más dificultades para realizar su trabajo.

Lo cierto es que no hacer caso a las intuiciones es como ponerse de espaldas a la vida.

Estamos programados para creer que la vida es un viaje y un proceso lineal, racional y físico. Y que nuestro pensar debe guiarse y medirse con las teorías racionales de otros, sus fórmulas y modelos (educación). Así nos perdemos en el pensamiento y negamos nuestro acceso a esa sabiduría interna, que reside en todos nosotros. Albert Einstein decía que “la mente intuitiva es un regalo y la racional un sirviente, nuestra sociedad honra al sirviente y ha olvidado el regalo”, como resultado a esto, se percibe falta de sabiduría en nuestro mundo actual, carencia de amor real en nuestras relaciones y a menudo vivimos unas vidas diseñadas utilitariamente, sin que nuestra alma esté en ellas, son funcionales y sin la chispa de alegría y del disfrute diario.



Ahora bien, quiero que tengas claro que si precisas ayuda o consejo para tomar una decisión, entonces búscala, escucha lo que otros dicen, lee sobre el tema, pero, que la decisión final siempre sea completamente tuya, es decir tu responsabilidad, basada desde luego en lo que creas que es lo mejor para ti haciendo caso a la intuición, o escoger si debes hacer caso a la razón.
El resultado puede ser positivo o adverso, pero lo más importante es que habrás sido fiel a ti mismo, y también habrás realizado una experiencia necesaria para tu crecimiento personal.

Yo intuyo que no es fácil para nadie, sin embargo saber algo más sobre lo que es intuición nunca está demás.
Eres una persona capaz de ver más allá... de escuchar más allá para asumir las riendas de tu vida, tienes intuición y ella te avisa el camino que debes seguir...

Piensa... intuye y... acertarás!


viernes, 26 de julio de 2013

En Oración... quiero ofrendar algo muy simple... creo que todos estamos de duelo...



... Y unidos de corazón a corazón en nuestras oraciones por la tragedia del accidente en
Santiago de Compostela… Mi España amada

Que el Señor les de paz y fortaleza a todos los familiares de los fallecidos en ese trágico accidente ferroviario, ojala que no se produzcan más accidentes, aunque por desgracia sucederán, siempre se pregunta uno si se podía haber evitado, y si podía haberse evitado por qué  tuvo que suceder, pero son preguntas sin respuestas pues el pasado no se puede cambiar.


 Hay cosas que no entendemos y que  nos gustaría que  fuesen diferentes, pero la realidad es la que  es, nos guste o no, solo podemos intentar que  sea diferente aportando nuestro granito de arena para que el mundo sea más humano, para que haya más solidaridad, son las lecciones que se puede sacar de esos accidentes, la solidaridad de millones de personas… y la necesidad de pensar antes de actuar de quien se pone al frente del timón de una máquina, cualquiera que ésta sea, hoy un tren, otro día un coche, una bici...valoremos a los seres humanos, no trunquemos sus vidas ni las de sus familias por una imprudencia o por un ego engrandecido...  

A veces no entiendo  por qué  tenemos que esperar a que  ocurra un accidente para ser solidarios, por qué no ser solidarios todos los días y valorar las cosas en la importancia que tiene cada cosa. Si cada segundo de nuestra vida procurásemos  vivir conforme a las leyes del amor, siguiendo las huellas del amor...  el mundo sería un paraíso de amor.

Que el Señor tenga en su reino las almas de todos los fallecidos en ese accidente ferroviario, fortaleza para todos sus familiares,  una pronta recuperación para aquellos que están heridos... que Dios y la Santísima Virgen María estén presentes... junto a vosotros y Santiago Apóstol también, Amen. Namaste.  

Espero que mi oración desde Colombia cruce el océano y llegue a cada ser que necesita un consuelo, una palabra de ánimo y solidaridad en estos momentos de tragedia, dolor y muerte. 



lunes, 8 de julio de 2013

Fluir es...

Cuando nuestros pensamientos y nuestras acciones coinciden.
Comparto un interesante vídeo presentado por Elsa Punset quien nos introduce en el tema de cómo vivir el presente,la trillada frase de "Vivir en el aquí y en el ahora". Parece ser que es la única forma de vivir plenamente la vida, es la clave para obtener felicidad en lo que hacemos. Vivir en el presente es el arte de fijar nuestra atención en lo que estamos viviendo en el ahora, y no, perdidos en revivir escenas pasadas o imaginar futuros que ni siquiera sabemos cómo serán realmente. Fluir es sencillamente honrar el momento presente que es el momento creativo por excelencia, es ese instante de la vida donde nos concentramos en lo que hacemos y formamos realmente parte de el. Aceptar lo que estamos viviendo ahora, aunque parezca una insensatez, nos dota de una gran paz interior porque nos permite vivir el momento en cuerpo y mente apreciando únicamente lo que se tiene en este instante, sin las preocupaciones del futuro o los remordimientos del pasado.

sábado, 29 de junio de 2013

Es importante saber agradecer... ¡todo llega para algo maravilloso!

Éxito... predisposición... suerte...




La suerte se consigue cuando se logra adquirir experiencia en no dejar ir las oportunidades que se nos presentan...
las supersticiones están muy arraigadas en cada uno, según la cultura, la crianza y el medio en el que nos hemos desenvuelto, así que les comparto este maravilloso artículo con la absoluta seguridad que a algún suertudo le va a servir mucho y a un malhadado mucho más.

¡Qué suerte poder contar con artículos como este!!!

Me han impresionado las conclusiones a las que ha llegado Richard Wiseman, un psicólogo que ha dedicado años a estudiar el fenómeno de suerte. Había que estudiarla, era urgente. De entrada, por mucho que las personas se crucen con gatos negros en su camino, rompan espejos o pasen debajo de una escalera, los hados no les van a tratan mejor ni peor que al resto.
Si a alguno le cabe la duda, le confesaré que lo afirmo con esta rotundidad porque se ha comprobado en base a diversos estudios sistemáticos. Descartada pues la superstición… ¿queréis que rasquemos debajo de la suerte y veamos si la podemos mejorar?
Para ello, Wiseman reclutó a un grupo de 400 personas de edades y profesiones variadas. Los dividió en dos bandos a tenor de sus obras y milagros: los suertudos y los malhadados. ¿En qué bando se sitúa intuitivamente mi lector? Si no está seguro, atento a lo que viene, que es revelador. Durante diez años, suertudos y malhadados escribieron diarios, contestaron cuestionarios y realizaron tests de inteligencia. Al final, quedó claro que su comportamiento y sus pensamientos justificaban en gran medida la suerte que arrastraban.
Durante uno de los experimentos más gráficos que se llevó a cabo durante esta investigación, todos recibieron un periódico del que tenían que contar las fotografías. Los suertudos tardaban unos segundos y los del bando de la mala suerte tardaban dos minutos. ¿Por qué? En la segunda página del periódico había un anuncio enorme que decía: “En este periódico hay 43 fotografías. Deja de contar”. Estaba allí a la vista para todos, pero los suertudos tendían a fijarse en el anuncio y los de la mala suerte, no.
Inteligencia Emocional y Social: La escuela de la buena suerte
Uno de los seres más perjudicados por la superstición al haber estado asociado desde bien antiguo a la mala suerte: el gato negro (imagen: usuario de Flickr).
Había un segundo anuncio en el periódico: “Deja de contar. Dile al investigador que has visto este anuncio y te dará 250 euros”. La mayoría de los del bando de la mala suerte no se fijaban siquiera en el anuncio porque estaban obsesionados contando fotografías… De hecho, sabemos que la gente que dice tener mala suerte está más tensa y ansiosa que la suertuda. Y es que la ansiedad nos impide abrirnos a las cosas, fijarnos en lo inesperado.
Cuanto más te empeñas en encontrar algo concreto, menos cosas percibes, porque tu cerebro se centra solo en lo que buscas. Así que pierdes oportunidades. Te pasa cuando vas a una fiesta empeñado en encontrar a la pareja perfecta: probablemente no la encuentres, pero es que además no intentarás siquiera hacer amigos. Sería más productivo ir a las fiestas abierto a la posibilidad de descubrir allí a tu media naranja, claro, y también firmemente decidido a disfrutar en cualquier caso conociendo a personas que podrían resultar divertidas o interesantes- por ejemplo, todas aquellas que lleven algo rojo. ¡Sistematiza tu suerte, provócala!
Al final de sus investigaciones, Wiseman creó una Escuela de la Buena Suerte, guiada por un principio maestro: las personas que tienen buena suerte buscan activamente las oportunidades y crean posibilidades para que pase algo distinto en sus vidas. Piénsalo: es muy fácil agotar las posibilidades en tu vida porque tiendes a ver siempre a las mismas personas, a decir las mismas cosas, a ir a los mismos sitios… Pronto, ya no queda nada nuevo para ti. Pero si provocas situaciones distintas, nuevas oportunidades se presentan. ¡Eso es suerte!
Otro principio de la escuela de la buena suerte es considerarse afortunado siempre que puedas. Imagina que estás en un banco, entra un ladrón con una pistola y te dispara en el brazo. Las personas suertudas sentirán que han tenido suerte de que el disparo les haya alcanzado el brazo, en vez de la cabeza o el corazón… ¿Y tú?
Los resultados de la escuela de la buena suerte son llamativos: el 80% de las personas que aplicaron sus principios durante un mes mejoraron su suerte de forma radical. Así que aunque sea tentador dejarlo todo en manos de la suerte, pensar que las cosas han de ocurrir por si solas… la verdad es que muchas cosas están en nuestras manos. Allí fuera, las oportunidades están esperando a que nos fijemos en ellas, a que les hagamos un lugar consciente para que puedan ayudarnos a transformar nuestras vidas a mejor.
Elsa Punset
Reproducido con el permiso de la revista Telva
                                                                                              Fuente:http://www.inteligenciaemocionalysocial.com/893/uncategorized/la-escuela-de-la-buena-suerte

Les deseo Buena Suerte... mucho éxito en todo lo que emprendan... todo está en nuestras manos.





miércoles, 26 de junio de 2013

Confundimos la vulnerabilidad con la debilidad?

Hoy quiero compartir éste vídeo...Una excelente charla/conferencia sobre las emociones, la verguenza, los miedos al que diran... o miedos si me expreso como siento. Que bueno es poder enseñar a nuestros hijos a ser vulnerables, a sentir, a conectar con los demàs a fracasar y a triunfar, en una palabra a vivir, sin temor a que los clasifiquen a que los etiqueten. Mi propuesta: Hay que mirar con el corazón y así entendemos que todos realmente somos vulnerables. Brené Brown es una investigadora en ciencias sociales cuyo trabajo, según explica en este vídeo, ha cambiado su vida. En base a cientos de miles de entrevistas, grupos de discusión y lectura de historias personales, Brown quiso investigar lo que subyace tras las conexiones humanas. Sabemos desde hace tiempo que la habilidad de sentirse conectados es algo fundamental, anclado en lo biológico y en lo social, pero, ¿qué pasa cuando no te sientes conectado? ¿Y por qué algunas personas se sienten conectadas, y otras no? ¿Qué hay detrás del sentimiento de conexión o de desconexión? En esta interesante charla, la Dra. Brown habla del sentimiento de pertenencia de las personas, de la vergüenza que aflora cuando no logramos esta sensación de pertenencia, de la diferencia entre vulnerabilidad y debilidad… ¿Qué personas se pueden permitir el lujo de ser vulnerables, cómo lo hacen y por qué? ¿Qué nos pasa cuando intentamos no ser vulnerables, qué coste psicológico tiene? Brené Brown da algunas pistas interesantes en este sentido. Asegura, por ejemplo, que “si adormeces o evitas determinadas emociones, tiendes a adormecer todas las emociones”. Es decir, que si das la espalda a la tristeza y a la ira, es probable que tu capacidad de sentir alegría o gratitud también quede muy mermada. Para leer los subtítulos de la conferencia, pincha en View subtitles y elige el idioma Spanish. Fuente:http://www.inteligenciaemocionalysocial.com/908/uncategorized/%C2%BFconfundimos-la-vulnerabilidad-con-la-debilidad

lunes, 10 de junio de 2013

Un día como hoy... hace 87 años


Muere Gaudí.

He estado en Barcelona en varias ocasiones e indudablemente el símbolo que representa mejor a la ciudad es el templo de La Sagrada Familia, la gran obra de Gaudí que no alcanzó a terminar.

He admirado no sólo el templo de la Sagrada Familia, sino todas sus obras, y hoy que he leído su biografía me ha maravillado aún más que sus obras, el ser humano genial, modesto y humilde que fue, es por esa razón que he tomado del blog de La Alacena de la Ideas este post que transcribo a continuación, porque  creo  que es una forma de rendirle un homenaje al insigne arquitecto, a su obra, pero sobre todo al gran hombre que fue Gaudí.

Cuántos de nosotros nos sentimos orgullosos y nos pavoneamos por cualquier cosa que hemos hecho bien en la vida, cuando existen hombres y mujeres que verdaderamente han logrado con sus obras dejar plasmadas grandes aportaciones y sencillamente pasan por la vida con una extraordinaria humildad. Mi reflexión: deberíamos aprender de esos grandes seres y dejar de vivir de orgullos y apariencias.

"La genialidad suele estar relacionada por norma con la excentricidad y alguien como Gaudí se destacaría sobremanera en todos los campos y facetas, empezando por su prolija aportación al arte universal y continuando por las prácticas cotidianas que llamarían la atención de los vecinos, porque el joven Antonio tuvo a todo un maestro en esto de las “rarezas”. Estamos en el siglo XIX y su padre es un firme defensor de la hidroterapia, recomienda los paseos descalzo por la hierba, el rigor alimenticio y la ahora ya extendida costumbre de tomar la fruta antes del almuerzo. Los Gaudí toman parte de la naciente casa Danone y expanden con fervor las propiedades beneficiosas del yogur. El joven Antonio, un devotísimo católico y un piadoso hombre, vivirá de acuerdo a normas de un ascetismo supino, siempre con una extraordinaria modestia en el vestir, sin concesión alguna al lujo y convencido de la necesidad de la castidad. Jamás casaría ni tendrá trato sexual alguno.

Sin duda, el símbolo que representa mejor a la ciudad de Barcelona es el magnífico templo de la Sagrada Familia, diseñado por el reconocido arquitecto catalán Antonio Gaudí, y que está en construcción desde el año 1882. Ubicada en el Ensanche, la zona modernista por excelencia de España, se puede hacer perfecta referencia a este espacio urbano como la ruta del “art nouveau” y de Gaudí. Icono de la arquitectura modernista y referencia estética mundial, es el segundo monumento más visitado de España por detrás y a muy poca distancia de la Alhambra. Su compleja construcción que se dilata por espacio de más de 130 años privó al creador de verla concluida. De hecho sólo la fachada del Nacimiento estaba acabada en vida de Gaudí. No obstante, el maestro sabía que jamás podría ver terminada su gran obra, así que Gaudí estaba consciente de que no iba a terminar este ambicioso proyecto en vida, así que hizo planes para que su obra pudiera ser llevada a cabo por distintas generaciones y por ello estableció un diseño en el que podía llevarse a cabo la construcción de sus fachadas y testeros de manera independiente, además de que cada una estaría influida por los estilos arquitectónicos característicos de cada generación que las fuera concluyendo.

El diseño del proyecto se hizo con puras formas geométricas y se dejó muy clara la relación existente entre ellas, para que pudieran ser interpretadas por quienes siguieran la construcción del Templo. Sólo había en el diseño una premisa a seguir: el aborrecimiento de Gaudí por las líneas rectas. Un modernista como él, que basa sus creaciones en la emulación de la naturaleza, detesta la recta, que no existe en el mundo natural ni había de estar en la Sagrada Familia. Las columnas tienen forma de árbol, con las que además del sorprendente efecto óptico, consiguió distribuir los mejor los pesos y evitar elementos de soporte externos al edificio.

Rubio, de ojos azules, parco en palabras, generoso el trato... comía con frugalidad, vestía ropa vieja, ya gastada, se desplazaba a pie por la ciudad y su aspecto descuidado le llevó a que lo confundieran con un mendigo. Jamás proyectaba sus obras en planos, prefiriendo siempre realizar montajes que ayudaban a visualizar mejor sus ideas. Se ayudaba de maquetas a escala y creó lo que él llamaba “funiculares”: de unos cordeles colgaba pequeñas bolsas con pesos en el interior que doblaban naturalmente la estructura. Calculaba así la forma que debía tener cada arco para sostener el mismo peso a escala real, empleaba espejos y fotografías invertidas y configuraba otras maquetas a las que llamó “estereofuniculares”, “maquetas estereoestáticas”...

Jamás habitó una casa construida por él. Residía en pensiones o en casas de alquiler; en los talleres de obra del Parque Güell mientras lo ejecutaba o en los intestinos de la Sagrada Familia, su última residencia. Incluso llegó a redactar un resumen de últimas voluntades en las que expresaba su deseo de morir en un hospital de beneficencia. Y la fe puso su voluntad en la mano. Era un 7 de junio de 1926; Antonio Gaudí acudía a diario a San Felipe Neri, donde escuchaba misa y le contaba sus cuitas al párroco, que escogió por confesor. En la Gran Vía Barcelonesa, cerca de la Calle Bailén, un tranvía de la línea 30 de la ciudad condal lo atropella y deja inconsciente. Los testigos acuden de manera rezongada a auxiliarlo. Su aspecto es el de cualquier pobre, el de cualquier mendigo que trasiega con la vida. Para colmo, encima no lleva documento alguno que lo identifique y sólo encuentran una pequeña bolsita con unos pocos de frutos secos y un Nuevo Testamento. Un Guardia Civil, apiadado de Gaudí, detiene un taxi y le indica al taxista que lo deje a la entrada del Hospital de Socorro de la Santa Cruz.

Sus colaboradores están extrañados que el metódico, serio y cumplidor genio no haya acudido a las obras de la Sagrada Familia. Al caer la tarde, el nerviosismo es rotundo y lo buscan por lo centros de salud hasta que la noche del 8 de junio lo encuentran en la Santa Cruz. El que lo identifica es el capellán de las inconclusas obras del Templo de la Sagrada Familia y el que da la voz de alarma. La ciudad, conmocionada, reacciona: los mejores médicos pasan por la cochambrosa habitación de Gaudí, pero poco se puede hacer ya por él. La gravedad de sus lesiones son contundentes y el 10 de junio, tal día como hoy de hace 87 años, fallece con la levedad ascética, con la humilde severidad de la que había hecho gala a lo largo de su vida.

El 12 de junio se le honra con unas exequias fúnebres que él desde luego, no habría aprobado. Pero es que acababa de morir el genio más contundente de la arquitectura española de los últimos 200 años y con toda probabilidad, el más original y creativo de los arquitectos modernistas del Mundo. A los 74 años de edad y en la plenitud de una carrera que nunca contó con mecenas y apoyos rimbombantes, Gobernadores, Cardenales, aristócratas y los arquitectos que aprendieron de él, la sociedad institucional entera catalana, acude a su sepelio.

Años después de su muerte, se estudia la posibilidad de abrir el expediente de santidad que la Causa para los Santos tenga a bien estudiar. A Roma llegan alegatos firmes y serios sobre curaciones alcanzadas prodigiosamente por la intercesión de Antonio Gaudí. Tal vez, el grandioso arquitecto fue también santo. Mientras lo decide Roma, lo cierto es que a los demás nos queda el prodigio incontestable de su capacidad innovadora y la sugestión de sus creaciones."

La Vida no te dice nada... te lo enseña todo

Reflexionemos  si de verdad el conocimiento de todas  esas pequeñas cosas que creemos saber sobre la vida lo tenemos integrado o simple...

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