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sábado

¿Eres de naturaleza sensible?



La gran familia humana
 
"¿Te has puesto a pensar que no eres una persona aislada? En primer lugar formas parte de una familia; tu familia forma parte de una comunidad; tu comunidad forma parte de una sociedad; tu sociedad forma parte de un país y los países forman parte del mundo. De esa forma estás relacionado con todos los seres humanos no importa que no los conozcas o que vivan en lugares lejanos. La relación existe por las características que compartimos: todas las personas del mundo pertenecemos a la especie humana, tenemos forma física, capacidades y posibilidades similares, más allá de diferencias insignificantes como el color de la piel.

Ser parte de la humanidad nos da privilegios, pero exige varias cosas de nosotros, en especial valores como la justicia y el respeto. Debes esperar que los demás sean justos y respetuosos contigo, pero debes ser justo y respetuoso con ellos. Ambas partes representan a la humanidad en cada acción y deben pensar siempre en ella. Por otra parte, piensa que, como parte de la humanidad, estás relacionado con los hombres y las mujeres del pasado, pues te beneficias de sus enseñanzas y avances; también estás relacionado con los del futuro, pues debes preparar un mundo para que vivan mejor". Diccionario de la Real Academia Española.



¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?

Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación.


Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad.


Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes, los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.

Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.


El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":

 Enfermedades respiratorias (gripas, asma, tos, sinusitis, etc). 
 Enfermedades del corazón (Angina de pecho, infarto, etc.). 
 Enfermedades del sistema circulatorio (mala circulación, varices, colesterol, etc.)

Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida .


La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado .


Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan ya no queremos saber nada, estamos deprimidos y con un constante dolor de piernas, nos pesan tanto como para poder dar un paso más.


Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor, no sabemos darlo, mucho menos recibirlo... al mismo tiempo nos duelen los hombros y la espalda.


Seguimos sufriendo, porque las pastillas no son suficientes para un corazón que frena el amor, que lo tiene por esencia, pero no lo deja salir...
se ahoga, se asfixia… hasta morir.



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