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miércoles

¿Podemos mejorar la educación de nuestros hijos?

Desde luego que SI...
Si aprendemos cómo hacerlo podremos educar a nuestros hijos con valores, amor, confianza en sí mismos, sin tantos miedos ni culpas... es hora de cambiar esa forma autoritaria por una que les permita vivir y enfrentar la vida de forma sana, positiva, activa y seguros de su propio valor.

Básicamente los niños aprenden con el ejemplo, de ahí la importancia de conocernos y lograr mejorar primero nosotros para poder por medio de un buen ejemplo y valorándolos, educar mejor a nuestros hijos.

Este post de Ismag  que encontré en su blog http://laspiezasdeunpuzzle.blogspot.com/ "Conversaciones con la Vergüenza", es un claro ejemplo de cómo hoy en día algunos padres educan a sus hijos y los posibles errores que  están cometiendo.

-  Ve a hacer pipi tu sólo cariño, ya eres mayor y tendrías que saber.          …….(el niño no puede razonar ni entender el por qué de la exigencia pero si la capta y siente la vergüenza que va implícita en cada exigencia)

-          Buaaa!!!!
-          Que te pasa? Te has hecho daño?
-          Buaaa!!!!  
-          Anda si no tienes nada!! Venga, no llores, que no es nada!
-          Buaaa!!!!
-          Vamos! Deja de llorar!, que eres muy mayor para llorar por una tontería.
-          …… (el niño internamente capta la orden y siente vergüenza por estar llorando)

-          Comételo todo, y no tengas tantas manías, hasta que no acabes no te levantas!
-          …….(el niño aparte de sentirse forzado y tener asco por la comida, se avergüenza de si mismo por ser un maniático)

-          Hijo, te estas manoseando?
-          ……
-          No te toques ahí que está feo / no te toques ahí que no es decente / no te toques ahí que es de guarros / no te toques ahí!
-          ……. (el niño se siente violento, anulado, insultado, avergonzado pero no tiene ni remota idea de por qué)

-          Átate los zapatos tú, no te da vergüenza tan mayor y todavía no saber atarse unos zapatos!
-          …….(el niño se avergüenza por su carencia de habilidad)

-          Dale un beso a la abuela que se va, venga!! A que estas esperando?
-          ……. ( el niño quiere evitar el estirón de mofletes )
-          Que no sabes que es de buena educación despedirte de la persona que se va?
-          ……. ( el niño se avergüenza por no tener esa predisposición)

-          No me gusta este suéter, me quiero poner el otro.
-          Da igual uno que el otro, venga póntelo y déjate ya de tonterías eh!
-          Noooooo, este nooo!
-          Que no tengo todo el día, a ver si te lo voy a tener que poner yo!
-          …… (el niño quiere llorar y se avergüenza por estar lleno de tonterías)

-          Dejar de hacer ruido que estáis molestando a los vecinos!
-          ………  (los niños siguen jugando porque es que son niños)
-          Que no tenga que volver a repetirlo: ¡dejar de hacer ruido!
-          ……… (los niños no entienden que mamá/papá esté colérico)
-          Se acabó, fuera de aquí…. (puede haber alguna torta o solo un empujón)
-          ………(los niños realmente no entienden nada, ya que ellos no hablan con los vecinos ni tampoco tienen el sentimiento de culpa de los padres: el famoso “!que dirán [los vecinos]!”)

-          Ves al cajón, coge el destornillador y tráemelo.
-          ¡No lo he encontrado! Creo que no está en ese cajón.
-          Ves otra vez y esta vez fíjate bien, tiene que estar.
-          ¡No está, no lo veo!
-          Brrr! Si es que tengo que hacerlo todo yo, aparta, que ya voy yo.
-          …… (el hijo no ha encontrado el destornillador y se siente un inútil)

-          Haz el favor de hacerte la cama antes de irte, y a ver si te arreglas la habitación de una vez, que parece una leonera!
-          Vale, si me da tiempo!
-          No, si te da tiempo no, arréglala que parece que aquí viva un guarro.
-          …… (el hijo se avergüenza porque lo han comparado con un guarro)

-          No arrastres los pies!!  Es que no sabes andar normal??
-          ¡Pero si yo no los arrastro!
-          Pero tu te has visto? Y camina erguido.. que te va a salir joroba como a tu abuelo!
-          …… (el hijo está harto de la misma cantinela además de no poder hacer nada para remediarlo)

-          ¿Ya estas otra vez comiéndote las uñas? ¡zas! ¡no te chupes los deos que luego te huelen las manos!
-          ¡Ay, déjame! No puedo evitarlo, no me doy cuenta!
-          Mira que manos mas feas tienes… Te voy a echar aceite de ricino y ya verás como no las muerdes!
-          ¡Joder! Pero mamá, me quieres dejar tranquilo ya!
-          ¿Y esa lengua? Cuantas veces tengo que decir que no me gusta que digáis palabrotas.
-          Pues el papa las dice! Y a él no le dices nada!
-          Tu padre ya es mayor, pero vosotros tenéis que aprender a hablar bien.
-          …..[El hijo solo piensa que no puede evitarlo y que su madre es una pesada, él es el primero que preferiría no tener esos dedos horribles pero no puede evitarlo, los nervios le obligan, y su madre solo ayuda a ponerlo mas nervioso y hacerle sentir peor]


Con la falsa idea de que los niños aprenden o por las buenas o por las malas, los padres creen que avergonzándolos más que valorándolos consiguen que los niños se espabilen. El resultado son niños que se sienten menospreciados y que no confían en sí mismos para enfrentar la vida.  La gente cree que educa a sus hijos diciéndoles lo que tienen que hacer, pero los niños no razonan como adultos ni siquiera habiendo llegado a ser adolescentes,  así que no entenderán nunca las razones de ninguna manera pero perciben la carga emocional. Los niños solo imitan, la educación consiste en dar ejemplo con la propia conducta y en valorarlos, avergonzarlos solo los hace creer que no son aptos y los incapacita para desenvolverse por si mismos por el miedo a ser juzgados.

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