jueves, 29 de septiembre de 2011

10 estrategias claves

El Dr. Steve Price autor del libro "Mientras unos se quiebran otros rebotan" y quien nos ha inspirado  estos últimos artículos del blog, al tratar el tema La Resiliencia, esa habilidad humana de recuperarse después de la adversidad o el fracaso.
Precisamente  hoy en día nos encontramos en una de las épocas más duras... cuando el mundo se encuentra pasando por una difícil situación económica y mucha gente se quiebra, el desempleo es alto, enormes fortunas se desvanecen de la noche a la mañana, casas y empresas embargadas, sueños hechos cenizas, entonces la RESILIENCIA se convierte en una necesidad...nos enseña que jamás nos debemos dar por vencidos y que debemos aprender a convertir esas adversidades en ventajas.

Continuamos con la...



Número 6
LAS EMBARCACIONES MÁS SEGURAS SON LAS RELACIONES

"Llámalo un club, llámalo una red, llámalo una tribu, llámalo una familia. Como sea que lo llames, quien quiera que seas, lo necesitas" Jane Howard, Escritora. 


"La ciudad más saludable de los Estados Unidos entre los años 1950 y 1960 fue Roseta, Pennsylvania, pueblo de 1.500 habitantes, fundado y poblado por inmigrantes italianos a finales de los años 1.800.
Lo que hizo que Roseta fuera diferente de los miles de pueblos similares regados por todo el país fue una sorprendente estadística: prácticamente ningún habitante de Roseta menor de 55 años mostró señales de enfermedades cardíacas o muerte por infarto, además no había suicidios, alcoholismo, adicción a drogas, úlceras, ningún indigente y poca criminalidad.
"Estas personas morían de vejez, eso era todo", concluyó el doctor Stewart Wolf, quien estudió el "Efecto Roseta" por una década. En esos años los ataques al corazón eran la principal causa de mortalidad en hombre menores de 65 años, pero los habitantes de Roseta parecían ser inmunes. ¿Por qué? La investigación del doctor Wolf finalmente descubrió los secretos de salud de los residentes de Roseta.

Wolf inicialmente teorizó que la longevidad era el resultado de uno o más de estos tres factores: una dieta saludable, un estilo de vida activo o muy buenos genes. Estaba equivocado. Ninguna de estas variables se aplicaba a Roseta. De hecho, los Rosetanos tenían estilos de vida excepcionalmente perjudiciales: las mujeres cocinaban con manteca de cerdo en lugar de usar el más saludable aceite de oliva, y la típica cena estaba cargada de colesterol, salchichas, peperoni, salami, jamón y huevos; los hombres fumaban bastantes cigarrillos sin filtro y sólo caminaban cuando era necesario. No era una sorpresa que la obesidad fuera común en ambos sexos.

En cuanto a buenos genes, el doctor Wolf descubrió que los familiares que vivían en Italia o en otras partes de los Estados Unidos no eran más saludables que el americano promedio.
El doctor Wolf finalmente concluyó que el secreto de Roseta no tenía nada que ver con ventajas físicas, como la dieta, el ejercicio, los genes o la localización del pueblo.
Tenía que ver con las ventajas emocionales de una "estructura social poderosa y protectora, que aislaba a los ciudadanos de las presiones del mundo exterior", escribe Malcom Gladwell en su libro récord en ventas, "Fueras de Serie" (Outliers).

Después de mucha investigación, el doctor Wolf aprendió que lo que hacía a Roseta diferente del típico pueblo de los Estados Unidos, era el pueblo en sí, la comunidad que hijos e hijas de inmigrantes italianos trazaron para apoyarse entre ellos, siempre había reuniones significativas y eventos a donde asistir con la familia y amigos de toda la vida.
Las familias extendidas eran la norma en Roseta, donde era típico que tres generaciones vivieran en la misma casa. Los residentes se sentaban al frente de sus casas y conversaban con los transeúntes en su camino a la tienda y a las muchas pastelerías y carnicerías en el centro del pueblo, donde a menudo pasaban mucho tiempo hablando y riendo, hasta que la hora de la cena los obligaba a volver a casa. Asistían a misa en la iglesia de Nuestra Señora del Monte Carmelo y se reunían después para cocinar los unos para los otros. Los residentes más adinerados no ostentaban su riqueza y ayudaban a los menos afortunados sin fanfarronear.

Nota: Todos sabemos de la importancia y se ha comprobado hoy en día que: Una dieta saludable es tener una buena y adecuada alimentación, realizar ejercicios y cuidarse físicamente es tan importante como tener buenas relaciones emocionales con los demás. Esta aclaración la hago por si alguien pretende dejar de lado sus hábitos saludables físicos por encontrar en el artículo de hoy la conclusión a la cual llegó el doctor Wolf con respecto a los estilos de vida que tenían los habitantes de Roseta.   

En pocas palabras, los residentes de Roseta se preocupaban por su familia, amigos y vecinos. Y el cuidar y ser cuidados, los hacía más saludables.

Es por eso que digo que las mejores embarcaciones son las relaciones, las verdaderas relaciones saludables y reales son buenas para el que "da cuidado" y el que "recibe cuidado" porque ambas partes se sienten conectadas con un "ecosistema" más grande y más rico que sus vidas individuales. "Ningún hombre es una isla", escribió John Donne hace aproximadamente 400 años.
Los residentes de Roseta vivían según el axioma de Donne".

Hay tres relaciones claves que si se honran y alimentan de manera apropiada pueden incrementar tu resiliencia:


1- Tu relación conyugal
2- Las relaciones con tu familia y amigos
3- Las relaciones con tus compañeros de trabajo

Construir y alimentar buenas relaciones es uno de los principales valores que debemos tener, es mucho más fácil rebotar cuando sabes que alguien que amas está ahí para atraparte cuando caigas, de la misma forma que tu lo harías por el otro si fuera el caso.

Fuente: "Mientras unos se quiebran otros rebotan", Dr. Steve Price. Editorial Taller del Éxito. Colección de El Espectador.