lunes, 3 de septiembre de 2012

Me pregunto muchas veces... ¿Por qué no he vuelto a escribir en mi blog?



Esta no es de ninguna manera una justificación, o tal vez sí....

 Prefiero sea vista como una reflexión personal que quiero hacer pública debido al respeto que siento por mis lectores. Me dirijo a ustedes, porque en sus e-mails y comentarios me preguntan la razón por la cual no he actualizado mi blog con la misma dedicación de antes.

Bueno…  Motivos siempre hay suficientes, pero primero quiero que sepan que para mí, escribir aquí en este blog, es una pasión. Sí, una pasión y muchos de ustedes me entienden. Partamos de eso. Luego viene lo que les decía hace un momento, el asunto del respeto hacia el lector. Si mezclas estos dos ingredientes todo va bien, hasta que llega el día en que inevitablemente se te acaban las historias, las que te sabías, las que de cuando en cuando escuchaste por ahí, o las que te envían por mail. Era una lista bastante grande (de historias curiosas) de las cuales haces un doloroso proceso de selección: descartas unas, publicas otras, ésta te la guardas porque no te convence, o la de más acá te asquea; y en el momento menos pensado te das cuenta de que llevas algunos  años de tu vida dedicado a escribir artículos a gente que no conoces pero que la sientes cercana - algo que me fascina-, y que, sin quererlo, posponiéndolo y consciente de aquello, se iba extinguiendo otra de mis grandes pasiones; la lectura.

En mi sentir… mientras tanto, los libros físicos y digitales seguían amontonándose en el ordenador, en mi mesita de noche y en el escritorio. De vez en cuando les echaba  una ojeada -u hojeada- pero tenías algo más importante que hacer, cuidar de tus lectores, agradecer su fidelidad publicando otro artículo.
Y así empezó: Fue una noche hace algunos meses que empecé a leer nuevamente, leer en serio, como antes;  todo esto, a pesar de ser un deleite, me dejaba con un sabor amargo: ya no podía publicar los artículos (a veces siete) semanales, a los que los tenía acostumbrados. Se fueron distanciando inevitablemente. Traté de publicar por ahí uno semanalmente, hasta que no sé cómo ni por qué, me di cuenta de que por primera vez en la vida de este blog, no había publicado por casi un mes. Y créanlo, me duele.
 Leer es un lujo que necesita de tiempo. Visto de otra forma, es un hobbie que bien puedes darte si eres joven o cuando no tienes que rendir cuentas a nadie. Yo lamentablemente, tenía "un blog que atender".
Puede parecer una broma pero no lo es: Ayer en la noche vi este sitio más abandonado que nunca. Más callado y solo… tan incompleto como un libro al que le faltan muchas páginas por escribir y esperando por ellas. Me dio tristeza porque no se lo merece, por las satisfacciones que me ha dado y por la gente que me ha permitido conocer. Es una culpabilidad que sentí, dejaba en la orilla al amigo que me acompañó durante algún tiempo  de mi vida. (Porque de verdad lo hizo).
Hoy, después de la contrición, regreso a ésta, mi casa de siempre, con alguno que otro artículo o  historia… Ojalá semanalmente. Espero me disculpen... 

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