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La AUTO COMPASIÓN no es compatible con la evolución



La autoestima es la construcción que hacemos de nuestra persona a lo largo del tiempo, la imagen que forjamos de nosotros mismos de acuerdo a cómo nos han dicho que somos en nuestra infancia. Así, cuantas más veces nos hayan dicho que no podemos lograr algo, más veces nos sentiremos incapaces y crecemos con la convicción de no poder, lo mismo sucede si nos dijeron que no sabemos hacer bien las cosas, muchas más veces fracasamos... la lista de limitaciones y carencias ha sido extensa y variada, en general, esa lista nos ha sido dada, y la hemos aceptado pasivamente hasta llegar a creer que no teníamos talento, bondad, belleza, voluntad, inteligencia, habilidad, simpatía.... frases dañinas como: "No sabes lo que dices", "Lo vas a estropear", "Mejor que lo haga yo"... etc, etc, terminan por convencernos de que valemos poco, de que si actuamos de determinada manera las cosas nos saldrán mal, de que es mejor no hablar, no actuar, no moverte, resultado: a la larga, como un mal presagio, nos fueron condenando a equivocarnos, a aceptar parejas desafortunadas, amistades que no nos convenían, trabajos frustrantes en los que pasivamente, aceptamos "lo que nos ha tocado" por no creer en nuestras posibilidades de elegir, de decir no, de tener, de merecer...

 Ahora bien, de lo que hagamos con estos mensajes una vez llegada la edad adulta dependerá nuestra relación con nosotros mismos, con la gente que nos rodea y con la felicidad que podamos llegar a conseguir en la vida. No podemos ni debemos seguir identificándonos con ellos, no podemos ni debemos seguir aceptándolos sin analizarlos con objetividad, sin elegir. Autoestima no es sólo una cuestión de querernos a nosotros mismos o no, sino de cómo fuimos aceptados y queridos y de qué relación hemos establecido con nosotros mismos desde entonces. Si no fuimos aprobados, valorados o no nos estimularon nuestros logros, y hemos acatado esos mandatos, es probable que nuestra autoestima hoy sea algo baja. Es probable que estemos más inhibidos que otras personas, o que nos cueste en mayor o menor grado opinar, o mostrar lo que sentimos o deseamos realmente, incluso es probable que ni siquiera nosotros mismos lo sepamos bien, es probable que nos será más difícil decir que no, o decir que sí... también es probable que nos inclinemos a aceptar a la primera persona que nos mire bien, convencidos de que no somos merecedores de alguien más o de algo más, porque somos "tontos" o ... Y así vivimos en un pequeño espacio en el que sólo tenemos lugar para aceptar, acatar y resignarnos, mientras fuera el sol brilla, la gente se abraza y el mar ruge con fuerza.

 Pero nunca es tarde para que sepamos que la fuerza está en nosotros, para descubrirnos más allá de lo que los demás nos han dicho que somos y que hemos aceptado sin intentar mirar en nuestro interior.
Los pensamientos positivos pueden ayudarnos para que nuestra vida se transforme en aquella que soñamos.
Para alcanzar nuestros deseos es importante dirigirnos hacia ellos. Primero que todo, lo que pensemos y lo que hagamos deben estar vinculados, si no coinciden debemos detenernos y ver cómo estamos con nosotros mismos, comprobar si vamos por el camino correcto, porque si queremos llegar a la luna y está a nuestra derecha, es prudente que nuestros pasos no vayan hacia la izquierda, hacer coincidir el deseo y el camino elegido es optar por los pensamientos positivos, confiar en nosotros, generar autoestima, sólo si nos valoramos tendremos la fuerza necesaria para seguir el camino, de lo contrario nos daremos por vencidos.

Para que pensamientos y acciones sean coherentes y nos lleven a donde queremos, es bueno recordar los aciertos y aprender de los errores, en vez de quedarnos lamentando fracasos pasados que ya no pueden modificarse. La auto compasión no es compatible con la evolución. Recordemos las cosas que hemos logrado en la vida y los pasos que hemos dado, y... tengámolos presentes, de esta forma nuestra autoestima crece y se fortalece marcando caminos nuevos que nos conduzcan a nuestros deseos, es decir a nuestra verdadera esencia.

Hay muchos modos diferentes de reconocernos, y, sobre todo, de encontrarnos con aquellas partes nuestras que no sabíamos que podían existir en nosotros para engrandecer nuestro mundo interior. Comencemos a trabajar en nosotros y para nosotros, aprendamos a relajarnos, a visualizarnos con una imagen nueva...  fuerte, segura, con decisión y coraje, una nueva imagen que podemos crear, sin creencias limitantes, liberando los recuerdos más conflictivos que hemos tenido, los menos placenteros, dejándolos ir y sacándolos fuera de nosotros, mientras permitimos que fluyan a nuestra mente, a nuestros pensamientos imágenes de aceptación, independencia, tomando nuestras propias decisiones con seguridad, encontrando muchas posibilidades y viviendo con mayor autenticidad.

Escribamos un cuento... los cuentos liberan y nos hacen creativos, crear implica la posibilidad de tener diferentes respuestas para una misma situación, un cuento con sólo dos requisitos: que sea en tercera persona y con final feliz.

 Este artículo es una invitación a que tomes conciencia de que eres una persona valiosisima y que en cualquier momento puedes reivindicar tu dignidad. Rompe con las creencias limitantes que has aceptado a lo largo de tu vida, deja que los malos recuerdos acudan a tu mente y luego libéralos.

Por último es conveniente conocer que cuando tenemos nuestra autoestima en alto podemos:
- Aceptar las frustraciones - Aprender de los fracasos y enfrentarnos a la adversidad - Somos más independientes, tomamos nuestras propias decisiones y somos consecuentes con las mismas - Nos sentimos más seguros de nosotros - Tenemos mayor capacidad para expresar nuestros sentimientos - Encontramos más posibilidades de disfrutar - Confiamos en nuestra opinión y por lo tanto necesitamos menos de la aprobación de otros - Y... Vivimos con mayor autenticidad.

Cuando nos falta autoestima:
-Nos hundimos y cometemos error tras error - No sabemos que tenemos la capacidad de decir "No"
-Nuestros diálogos internos nos critican y desaprueban constantemente - Nuestros miedos nos hacen perder continuas oportunidades - Desconocemos nuestro poder de tomar buenas decisiones - Nos mostramos desvalidos y es así como nos ven los demás - No ejercemos el poder de elegir, o lo hacemos siempre sobre los mismos errores - No vivimos la vida que quisiéramos, sino la que nos toca - No somos realistas, buscamos cambios imposibles que nos llevan a engaños y de esta forma nos justificamos- Nos volvemos perezosos crónicos.




¡ No más AUTO COMPASIÓN... es hora de evolucionar !


1 comentario:

Anónimo dijo...

excelente blog.