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domingo

Un madre no se cansa de esperar

En esta época de crisis y caos, las personas en general viven siempre sobresaltadas, cercadas de peligros y dificultades: en la vida personal, en la familiar, en los ambientes de trabajo, en las luchas cotidianas.

A todo momento surgen nuevos desafíos, nuevos riesgos y peligros. Un sentimiento parece dominar su existencia: la aflicción.
Cada vez más las personas se sienten enredadas en innumerables dificultades que las atormentan; no consiguen "desatar los nudos" y librarse de los mismos.

Durante el mes de mayo, en diferentes fechas según cada país, se acostumbra a celebrar el Día de la Madre,  le rendimos un homenaje a nuestras madres, hoy propongo hacer lo mismo con nuestra Madre del Cielo, La Santísima Virgen María.
Rendirle un homenaje a nuestra  "Madre... La Virgen María", porque es Ella quien no se ha cansado de esperar por nosotros, sus hijos, para que volquemos todas nuestras angustias y penas sobre ella, y así   con su inmenso amor maternal "desatar todos los nudos y liberarnos de todos los peligros y dificultades" que continuamente rondan nuestra vida. 

Hoy 13 de mayo de 2012 estamos celebrando los 95 años de la primera aparición en Fátima (Portugal) de la Virgen María a tres humildes pastorcitos, Lucia, Francisco y Jacinta.
Se les presentó también el 13 de junio, el 13 de julio, el 19 de agosto, el 13 de septiembre y el 13 de octubre del mismo año; siempre pidiendo que recemos el Santo Rosario con el fin de proteger no sólo a nosotros y a nuestras familias, sino también a nuestros pueblos y naciones.

Volver nuestros ojos hacia nuestra Madre del Cielo y rezar el Santo Rosario cada día, como Ella nos lo pide, es el mínimo homenaje que podemos hacerle, pues la acción sobre nosotros será de alivio sobre todas nuestras dificultades y aflicciones, siempre sentiremos su maternal protección, ayudándonos  como sólo saben hacerlo las madres. Ella actúa de modo maravilloso y soberano, con  rapidez y eficacia impresionante.


En todas las circunstancias de nuestra vida, siempre tendremos ocasión de experimentar la bondad misericordiosa de nuestra Madre, la Santísima Virgen María,  la que "desata los nudos" y nos libra de todo mal. En la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte, en el tiempo y en la eternidad, siempre nos será de valor esa Dama celestial que es Madre de Dios y que, en su misericordia, el Señor quiso también que fuese nuestra Madre.

Tan sólo nos pide una cosa: rezar diariamente el Santo Rosario, el arma más poderosa contra todas las dificultades, es tan poderosa que nunca nadie podrá hacerle nada malo a tu familia ni a ti cuando lo rezas diariamente. 

 Bendiciones del Rosario

1. Los pecadores obtienen el perdón.
2. Las almas sedientas se sacian.
3. Los que están atados ven sus lazos desechos.
4. Los que lloran hallan alegría.
5. Los que son tentados hallan tranquilidad.
6. Los pobres son socorridos.
7. Los religiosos son reformados.
8. Los ignorantes son instruidos.
9. Los vivos triunfan sobre la vanidad.
10. Los muertos alcanzan la misericordia de Dios.

Los beneficios del Rosario

1. Nos otorga gradualmente un conocimiento completo de Jesucristo.
2. Purifica nuestras almas, lavando nuestras culpas.
3. Nos da la victoria sobre nuestros enemigos.
4. Nos facilita practicar la virtud.
5. Nos enciende el amor a Nuestro Señor.
6. Nos enriquece con gracias y méritos.
7. Nos provee con lo necesario para vivir y para pagar nuestras deudas, y finalmente, se obtiene toda clase de gracia de nuestro Señor  Dios todopoderoso.


Antigua y Respetable devoción - Ella resuelve todos los problemas -




Oración pidiendo a nuestra Madre desatar los nudos que entorpecen nuestra vida. 

Decirla después de rezar el Santo Rosario. 

Santa María, llena de la Presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones. Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas.
Y al quedarte para siempre como Madre nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que recibas en tus manos a........................................................................y que lo libres de las ataduras y confusiones con que lo hostiga el que es nuestro enemigo.
Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora nuestra, y desata los nudos que impiden nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo hallemos en todas las cosas, tengamos en Él puestos nuestros corazones y podamos servirle siempre en nuestros hermanos. Amén.

A todas las madres de la tierra les deseo una feliz celebración, retomemos rezar el Santo Rosario diariamente, si lo hacemos en familia sería maravilloso, pero si no es posible recemos cada una sola, por nosotras, por nuestra pareja, por nuestros hijos, por nuestra familia, por nuestra comunidad y nuestra patria, para que sea libre de todo mal.









1 comentario:

Una Julieta de Jesùs dijo...

hola hermanita Paz y Bien *

Gracias por estar y compartir ♥

Graciassssssssssssss !!!

bendita seas por siempre !!!

Un abrazo de Corazòn a corazòn !!!!

Bendiciones todas ♥

Què tengas una semana muy bendecida ♥ *

Paz y Bien *