lunes, 23 de junio de 2014

Leí por allí, que los sueños se mueren en un lugar llamado " miedo "


¿Sabias que una de las razones por las cuales no alcanzamos nuestros sueños es el sabotaje que nos hacemos nosotros mismos? Si, ese que comúnmente llamamos "miedo":

... el miedo a crecer, el miedo a cambiar, el miedo a la inseguridad, el miedo a la soledad, el miedo a la envidia, el miedo al que dirán, el miedo a lograr, el miedo a perder, tantos miedos que terminan dejándonos paralizados, o en el peor de los casos... "muertos de miedo", pero con una vida por delante sin ilusiones ni aspiraciones.

Para empezar recordemos lo siguiente: nada ganamos con lamentarnos, ni con quejarnos, nada ganamos con decir "no soy capaz"... no puedo, no tengo, pobrecito yo, la vida ha sido cruel conmigo, nadie me ama, nada ganamos con ser victimas, nada, pero absolutamente nada ganamos con  pensamientos y actitudes derrotistas. 

Pero, si logramos equilibrar esos miedos podremos muy seguramente alcanzar nuestros sueños... nuestros objetivos.
A manera de ejemplo nombro estos cuatro tipos de auto sabotaje "miedos" más frecuentes, si te sientes identificado con alguno o algunos es hora de "tomar al toro por los cachos" y dejar de lado esos "miedos" para que tus sueños u objetivos no se mueran.

1- No acabar las cosas. Empiezas muchas cosas y las dejas a medias, o bien le dedicas mucho trabajo y esfuerzo a algo y cuando estás a punto de acabar, lo abandonas con cualquier excusa.

2- Posponer todo hasta el último minuto (procrastinar). Esta es muy común también, la razón “oculta” es sencilla, si lo dejas todo para el final y no te esfuerzas todo lo que puedes siempre tendrás esa excusa si las cosas no salen del todo bien, es una especie de escudo protector de tu supuesta ineptitud. No sea que le dediques todo el tiempo y esfuerzo, no salga perfecto y se descubra que no eres competente. Por supuesto, también hay otras razones como que simplemente no te guste nada la tarea, y la retrases lo máximo posible. Pero, en general, es miedo al resultado final.

3- El perfeccionismo. Ese viejo conocido… O está perfecto o no se hace, para ti si no está perfecto está mal y empleas (o más bien pierdes) muchísimo tiempo en revisiones, en aprender más. Con esto consigues no acabar las cosas y estresarte. Como no sé hacer esto a la perfección, no lo hago (evitas correr el riesgo de fracasar o de no estar a la altura), hasta que esto no esté perfecto no lo envío (horas innecesarias de trabajo y estrés). La solución no es fácil pero es sencilla: arriesgarse. Primero con pequeñas cosas, para ver que no pasa nada si no es perfecto, que bueno es suficiente y que es mejor tener las cosas en marcha que tenerlas paradas esperando a que sean perfectas.

4- Las excusas. Soy demasiado mayor, soy muy joven, no tengo dinero, las cosas están muy mal, no tengo tiempo,… Son simples disfraces del miedo. De sobra sabes que hay personas de todas las edades que han conseguido lo que se proponen, y sabes que cuando algo es importante para ti encuentras el tiempo y la forma de conseguirlo. Haz de tu objetivo tu prioridad y déjate de excusas.

Estos son sólo algunos de los métodos que tienes de sabotear tus sueños o tus objetivos... con este tipo de actitudes crees que obtienes beneficios: te protegen del fracaso, de no quedar en ridículo y de todos tus miedos, pero también tienen su precio… Lo importante es que seas consciente de los métodos que utilizas, del miedo que se esconde detrás y del precio que estás pagando. Así que en cuanto te descubras poniendo en práctica alguno de estos métodos pregúntate por qué te estás comportando así y qué precio estás pagando.

¿Si no tuvieras miedo y supieras que no puedes fracasar, qué harías?