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miércoles

Sería estupendo que...

... Nuestra vida sea más satisfactoria, mas divertida... más realizada, más emocionante, muchísimo más felíz... lograrlo depende únicamente de cada uno de nosotros.

Toda vida es divina, y cuando tratemos a toda vida como divina... lo cambiaremos todo.

Recuerda que tu no eres tu cuerpo sino un alma que realiza con el cuerpo un viaje...


Ser feliz es una actitud

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.  A partir de aquel instante comenzó a buscarla.... 

Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía:

"Le quedan dos meses de vida".

Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:
- Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.


Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.

Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.

Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión.  Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.


Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser ÉL: amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total.

Y en su mente recordó aquella sentencia que dice:
"Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos."


"Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando"

                                                                                             De "El Alquimista" - Paulo Coelho.


martes

El camino hacia el Éxito... está siempre en construcción

Es un proceso permanente... y no una meta que se deba alcanzar.

Las personas que tienen éxito son las que han aprendido a aceptar cualquier desafio que les presente la vida, y a comunicar esa experiencia... de tal manera que logran cambiar las cosas a mejor; las personas que fracasan se resignan ante las adversidades de la vida y las asumen como limitaciones.

En nuestra existencia hay varios momentos en que se ponen a prueba todos los recursos  que disponemos, nuestra fe, nuestros valores...  paciencia... comprensión... y perseverancia se ven forzados hasta el límite y aún más allá, en que la vida parece absolutamente injusta... 

En nosotros mismos está el poder para transformar todo ...

 La  Actitud   y   la   Metodología que usemos nos permitirá aprovechar mejor nuestros recursos, realizar los cambios deseados, alcanzar nuestros objetivos, superar conflictos y contradicciones, mejorar nuestras relaciones interpersonales, reducir el estres, aumentar nuestra autoconfianza, establecer procedimientos, solucionar  problemas de manera positiva, y... disfrutar un poco más de la vida.

 "Si te sientes dolido por las cosas externas, no son éstas las que te molestan, sino tu propio juicio acerca de ellas. Y está en tu poder el cambiar este juicio ahora mismo". Marco Aurelio (121-180) Emperador Romano, en su obra "Pensamientos".
 
 La vida es nuestro personal sentimiento de las cosas que nos pasan, estando éstas supeditadas a nuestras actitudes y decisiones. Esas actitudes, esas decisiciones y esos sentimientos hacia las cosas que nos pasan forjarán nuestro éxito en la vida. Pero este éxito no sólo es medido desde el punto de vista social o profesional, sino también y principalmente desde el punto de vista personal.
 
Construir el camino hacia el éxito requiere de parte nuestra, estar concientes en todo momento de nuestros propios sentimientos y de los sentimientos de los demás, además de cuestionarnos el porqué de ese sentimiento.
Al hacerlo podemos regular de forma positiva nuestros impulsos emocionales y de conducta, comprendemos los puntos de vista de los demás y lograremos hacerle frente a nuestras dotes sociales a la hora de relacionarnos.
 
Al construir utilizamos una metodología... de igual forma podemos aplicar esa metodología cuando construimos el camino del éxito a nuestra vida, podemos verlo como un método para la consecución de todo tipo de objetivos.
 
Los sentimientos me estimulan a actuar con la debida reflexión:
 
Es importante conocer y pensar en nuestros sentimientos, para reconocer el problema realmente. Esos sentimientos no deben ser el final del proceso del problema, sino el principio para detectar la existencia del problema y empezar a pensar en su planteamiento para su resolución.
Podemos  preguntarnos: ¿Cómo te sientes? ¿Qué sentimientos experimentas? ¿Cómo crees que se siente el otro o los otros afectados?


Tengo un problema:

Admitir que el problema existe, independientemente de quien sea el culpable. Si el problema existe, seguro que hay algo que puede hacerse para resolverlo o mitigar sus efectos negativos. No ayuda a su resolución ignorar el problema o centrarnos en los sentimientos negativos hacia el problema o hacia el culpable.
Preguntas: ¿Qué pasó exactamente? ¿Qué pasó antes? ¿y después? ¿Qué hiciste? ¿Cuál es el origen del problema?


Mis objetivos me proporcionan una guía:

Plantearnos los objetivos es algo de vital importancia. Consiste en conocer clara y explícitamente qué es lo que queremos. Los objetivos deben ser razonables y debemos tener paciencia para conseguirlos, no podrán conseguirse todos ellos rápidamente. En este punto, hacer una lista por escrito de nuestros objetivos resulta de gran ayuda.
Preguntas: ¿Qué te habría gustado que sucediera? ¿Qué te gustaría que sucediera ahora? ¿Cuáles son tus objetivos?


Pienso en qué cosas puedo hacer:

 Buscar todas las posibles acciones que puedan servir para conseguir los objetivos. Cuantas más soluciones  se tengan mejor, pues la realidad es que: "la vida es compleja, y rara vez existe una respuesta clara y concisa a un problema determinado" (alguien lo dijo, no recuerdo su nombre).
Preguntas: ¿Qué has pensado que puedes hacer? ¿Puedes hacer más cosas?


Preveo los resultados:

Este punto puede hacerse a la vez que el anterior. Para cada acción debe pensarse también sus consecuencias, para así estar en mejor disposición de ejecutar el punto siguiente.
Preguntas: ¿Intenta ver qué pasaría si haces lo que has pensado? ¿Qué podría pasar? ¿Qué podrían hacer los demás involucrados?


Selecciono la mejor opción:
 Preguntas: De las acciones pensadas, ¿Cuál es la mejor para aplicarla primero? ¿Cuál crees que te llevará a conseguir el objetivo deseado?


Planeo cómo proceder, me anticipo a los escollos, practico y persevero:

Una vez determinadas las acciones a efectuar, conviene planificarlas, ensayarlas (si procede), pensar como solucionar posibles errores que puedan ocurrir y, ante todo no rendirse si las cosas no salen como nos gustaría.
 Preguntas: ¿Cómo vas a ejecutar la acción elegida? ¿Que harás si las cosas no salen como tú esperas? ¿Qué posibles inconvenientes o trabas puedes encontrar?


   
Advierto qué ha sucedido, y ¿ahora qué?:

Este último punto es el que evalúa los resultados de nuestro plan. Nada garantiza su éxito, pero del fracaso deben obtenerse conclusiones interesantes, para volver a empezar...

recordemos: el camino hacia el éxito está siempre en construcción.







lunes

¡ Pide un deseo !

Cuento Navideño
La Estrella de Oriente

De entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre había existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y estrellas del cielo la contemplaban con admiración, y se preguntaban cuál sería la importante misión que debía cumplir. Y lo mismo hacía la estrella, consciente de su incomparable belleza.

Las dudas se acabaron cuando un grupo de ángeles fue a buscar a la gran estrella:

- Corre. Ha llegado tu momento, el Señor te llama para encargarte una importante misión.

Y ella acudió tan rápido como pudo para enterarse de que debía indicar el lugar en que ocurriría el suceso más importante de la historia.

La estrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso a seguir a los ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza y belleza, que podía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo de sabios decidió seguirla, sabedores de que debía indicar algo importante.

Durante días la estrella siguió a los ángeles, indicando el camino, ansiosa por descubrir cómo sería el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los ángeles se pararon, y con gran alegría dijeron “Aquí es”, la estrella no lo podía creer. No había ni palacios, ni castillos, ni mansiones, ni oro ni joyas. Sólo un pequeño establo medio abandonado, sucio y maloliente.

- ¡Ah, no! ¡Eso no! ¡Yo no puedo desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar como éste! ¡Yo nací para algo más grande!

Y aunque los ángeles trataron de calmarla, la furia de la estrella creció y creció, y llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior, que comenzó a arder. Y así se consumió en sí misma, desapareciendo.

¡Menudo problema! Tan sólo faltaban unos días para el gran momento, y se habían quedado sin estrella. Los ángeles, presa del pánico, corrieron al Cielo a contar a Dios lo que había ocurrido. Éste, después de meditar durante un momento, les dijo:

- Buscad y llamad entonces a la más pequeña, a la más humilde y alegre de todas las estrellas que encontréis.

Sorprendidos por el mandato, pero sin dudarlo, porque el Señor solía hacer esas cosas, los ángeles volaron por los cielos en busca de la más diminuta y alegre de las estrellas. Era una estrella pequeñísima, tan pequeña como un granito de arena. Se sabía tan poca cosa, que no daba ninguna importancia a su brillo, y dedicaba todo el tiempo a reír y charlar con sus amigas las estrellas más grandes. Cuando llegó ante el Señor, este le dijo:

- La estrella más perfecta de la creación, la más maravillosa y brillante, me ha fallado por su soberbia. He pensado que tú, la más humilde y alegre de todas las estrellas, serías la indicada para ocupar su lugar y alumbrar el hecho más importante de la historia: el nacimiento del Niño Dios en Belén.

Tanta emoción llenó a nuestra estrellita, y tanta alegría sintió, que ya había llegado a Belén tras los ángeles cuando se dio cuenta de que su brillo era insignificante y que, por más que lo intentara, no era capaz de brillar mucho más que una luciérnaga.

“Claro”, se dijo. “Pero cómo no lo habré pensado antes de aceptar el encargo. ¡Si soy la estrella más pequeña! Es totalmente imposible que yo pueda hacerlo tan bien como aquella gran estrella brillante... ¡Que pena! Mira que ir a desaprovechar una ocasión que envidiarían todas las estrellas del mundo...”.

Entonces pensó de nuevo “todas las estrellas del mundo”. ¡Seguro que estarían encantadas de participar en algo así! Y sin dudarlo, surcó los cielos con un mensaje para todas sus amigas:

"El 25 de diciembre, a medianoche, quiero compartir con vosotras la mayor gloria que puede haber para una estrella: ¡alumbrar el nacimiento de Dios! Os espero en el pueblecito de Belén, junto a un pequeño establo."

Y efectivamente, ninguna de las estrellas rechazó tan generosa invitación. Y tantas y tantas estrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad más bella que se haya visto nunca, aunque a nuestra estrellita ni siquiera se la distinguía entre tanto brillo. Y encantado por su excelente servicio, y en premio por su humildad y generosidad, Dios convirtió a la pequeña mensajera en una preciosa estrella fugaz, y le dio el don de conceder deseos cada vez que alguien viera su bellísima estela brillar en el cielo.

Pedro Pablo Sacristán

domingo

Propósitos... SI, pero para CUMPLIRLOS

Faltan veinte días... llega el nuevo año, todos queremos que el próximo  nos traiga algo mejor que lo vivido hasta el presente, deseamos... tantas cosas, estamos ansiosos por un mejor futuro, mejor empleo... nuevos clientes... más dinero...mejor salud, encontrar nuestra alma gemela... y la lista se esta organizando en nuestra mente, cada uno de nosotros tenemos algo en nuestro interior que desea que se cumpla, una expectativa que hemos acariciado por mucho tiempo y por estos últimos días del año, vuelve con más fuerza... el próximo año... SI... voy a ...


¡ Excelente ! ése es el sentimiento que debemos tener para iniciar cualquier propósito, como una fruta en su punto exácto de maduración... ahora es el momento de planear cómo lo vamos a conseguir, qué pasos debemos dar... no permitamos que todo se quede en propósitos y las ilusiones se enreden  en el camino, todo se puede lograr, como decía Napoleon Hill "Todo aquello que la mente humana pueda concebir y creer, se puede alcanzar"´...
Dejemos de lado todas las buenas intenciones... esas que jamás cumplimos, no necesitamos que sea Primero de Enero, hoy... Domingo 12 de Diciembre... puedes hacer algo más, planear... no te arrepentirás...

Despues del deseo... planear es la etapa más importante, es decidir las acciones que deben realizarse en el futuro, es determinar los resultados... es tener un cómo y un cuándo...


Cuando nos anticipamos logramos tener más tiempo... vemos con claridad algunas claves para evitar agobios, qué nos conviene más... calcular mejor para reducir los riesgos... de esta forma no dejamos para los primeros días del año lo que nos proponemos, y por falta de... todo se quede en buenas intenciones y nada más.

Hay un refran popular: "El que pega primero... pega dos veces", anticiparnos puede llegar a ser una estrategia mejor para ganar terreno y no quedarnos rezagados.

¿Y después qué? 

¡ Acción... pura acción !

Ya no pueden seguir siendo sueños... ni buenas intenciones, no nos podemos permitir la posibilidad de no cumplir, nuestra voluntad tiene que tener la mejor disposición para que nuestros propósitos sean realizados gracias a la acción.





sábado

Deja salir al Niño (a) que llevas dentro...

Es muy especial ver una película de Navidad rodeado de tus hijos o con tu parjea...deja salir al niño (a) que llevas dentro...  y más aún cuando es Navidad,  la Noche Buena se está acercando... echa un vistazo a algunos títulos y vé corriendo a tu videoclub cercano ... alquila una de éstas... seguro que pasarás un rato agradable rodeado de los que más te quieren.

- Películas Clásicas de Navidad:
- De ilusión también se vive
De ilusión también se vive
- Cuento de Navidad
Cuento de Navidad
- ¡Qué bello es vivir!
¡Qué bello es vivir!
- Un ángel pasó por Brooklyn
Un ángel pasó por Brooklyn
- Películas de Navidad más recientes:
- El Expreso Polar
El Expreso Polar
- Jack Frost
Jack Frost

- El Grinch
El Grinch
- El Regalo Prometido
El Regalo Prometido
- 8 Noches de Locura
8 Noches de Locura
- Santa Cláusula 1 y 2
Santa Cláusula
- Pesadilla antes de Navidad
Pesadilla antes de Navidad


Disfrutar con los tuyos... otra forma de regalar en Navidad.