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sábado

Cómo y dónde? ... la ayuda viene de la mano de PNL


No es fácil establecer una definición concluyente,  La Programación Neurolingüistíca - PNL, tiene características que la definirían como:

El arte y la «ciencia» de la excelencia personal.

La Programación Neurolingüística surge gracias a las investigaciones de dos jóvenes estadounidenses: Richard Bandler (informático) y John Grinder (psicólogo y lingüista), quienes querían indagar por qué los tratamientos de los tres terapeutas de gran éxito en Estados Unidos (Virginia Satir, Milton Erickson y Fritz Perls) alcanzaban mayor eficacia que el de sus colegas.

Después de sus largas investigaciones, apoyándose en la observación sistemática, llegaron a la conclusión de que el procedimiento que empleaban con excelente resultado era la utilización de un patrón de comunicación muy particular.
Basándose en los datos obtenidos a través de todas sus investigaciones, Bandler y Grinder elaboraron el sistema que hoy día es utilizado como sistema genérico de aprendizaje o como terapia:
 PNL

El primer logro notable de la Programación Neurolinguística fue su Terapia Fast Phobia, por la cual, mediante un simple y corto taller de ejercicios, el alumno lograba superar rápidamente cuadros de fobia que a veces tenían años de antigüedad. Este tipo de terapias fue clasificado como terapias breves, La PNL se expandió en los ambientes intelectuales y empresariales de la Costa Oeste (de Estados Unidos) y, poco después, por el mundo entero.
http://es.wikipedia.org/wiki/PNL

Con la programación neurolingüistíca entrenamos nuestra agudeza sensorial, hacia el cambio y aumentamos  los filtros que permiten darnos cuenta de cosas que antes, las pasábamos por alto.

En otras palabras, aprendemos a:  saber cómo y dónde enfocar nuestra atención, al obtener más opcciones, logramos más y mejores resultados, e igualmente, nos permite advertir si lo que estamos haciendo en un momento dado, nos lleva a donde queremos llegar, o nos aleja.

"El mapa no es el territorio" es decir que la vida no es necesariamente como la vemos, va de acuerdo a la percepción de cada uno y por lo tanto la podemos modificar y mejorar.
Con la práctica de las enseñanzas y terapias de la PNL, podemos hacernos conscientes del momento presente que vivimos y así hacer una gran variedad de distinciones sobre nuestra realidad .

Si algo que haces no funciona, tienes que hacer otras cosas, ver los "toros desde la barrera", eso nos permite ver las cosas en forma distinta y así podemos crear y emprender con nuevas acciones.

El primer paso siempre y en todo, es saber lo que queremos lograr, luego tener la capacidad de ubicarnos en nuestro presente, lo que estamos haciendo, y además tener la flexibilidad y tolerancia para cambiar "eso" que no funciona y que nos aleja de nuestro objetivo.

Ahora también lo dice la ciencia...
Son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. ¡ Hay que entrenar nuestra mente !

Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

 Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.
Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, la percepción va más allá de la razón...

Cada vez estoy más convencida del poder que tiene el entrenamiento de la mente... la mayor parte de los actos de nuestra vida, se rigen por el inconsciente...

viernes

Ser feliz es cuestión de voluntad... y RESILIENCIA


En psicología, el término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional. Cuando un sujeto o grupo animal es capaz de hacerlo, se dice que tiene resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos.
El concepto de resiliencia se corresponde aproximadamente con el término «entereza». (Fuente wikipedia)


La Pirámide de Maslow es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en su obra: Una teoría sobre la motivación humana (en inglés, A Theory of Human Motivation) de 1943, que posteriormente amplió. Maslow formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que, conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide). (Fuente Wikipedia).


La Pirámide de Maslow describe la jerarquía de necesidades humanas, desde las más básicas a las más elevadas. (Imagen: Wikipedia).


El autor de este artículo Luca Franceschi, colaborador del blog de Eduard Punset, hace un aporte que considero valioso compartirlo con todos mis lectores.

Creo que esta teoría nos puede venir bien para reflexionar sobre nuestros estados colectivos en estos primeros años del siglo XXI que podríamos también llamar el siglo de la facturación. ¿Quién nos pasa facturas? Aparentemente todos. ¿Quién tiene que pagarlas? Aquí la respuesta es más complicada.
Las facturas a pagar serían, a título de ejemplo no exhaustivo, las siguientes y derivarían directamente de la palabra que llena completamente nuestro cerebro: ¡CRISIS! La de los excesos del mercado financiero, la del cambio climático, la de la explosión demográfica, la del agotamiento de muchas materias primas -en primer lugar el petróleo-, la de la mundialización y su desregulación, el desempleo, la del fin de las ideologías, y podríamos seguir así durante un buen rato. Todas estas amenazas influyen mucho sobre nuestra manera de vivir y nuestra capacidad de proyectarnos en el futuro, y a nivel emocional son seguramente generadoras de ansiedad.


Volviendo a la Pirámide de Maslow y siguiendo su lógica, parecería difícil hoy en el contexto Crisis/Facturas a pagar, poder llegar a lo que él define como Autorrealización. Sin embargo, hay muchos ejemplos de personas que poseen rasgos de autorrealización y no han tenido sus necesidades básicas satisfechas. Muchos de los mejores artistas sufrieron pobreza, deficiente crianza, neurosis y depresión. Otros como Victor Frankl nos han descrito cómo han podido sobrevivir física y moralmente en un campo de concentración nazi; otros nos enseñan todos los días cómo convivir con enfermedades físicas…

En definitiva, los humanos tenemos esa gran capacidad de adaptación llamada resiliencia, que a menudo nos permite construir un sentido, cruzar el río, para después hacer el puente o simplemente dar una explicación a lo que nos ocurre. Tenemos la capacidad de reinventarnos, de volver al juego sin ser ni demasiado optimistas o pesimistas, esta forma de trascendencia es nuestra mejor aliada.
Como personas tenemos que hacer como las organizaciones: establecer una visión de nosotros mismos a veinte años, nuestro propio proyecto y luego pelear por ello, adaptándonos, cambiando estrategias si es necesario, y ayudando a los demás, que es otra forma de trascendencia empática, una aliada indispensable.

Gandhi decía: “La diferencia entre lo que hacemos y lo que seríamos capaces de hacer bastaría para resolver la mayor parte de los problemas de el mundo”.

Lo que escribo es más una necesidad de compartir y probablemente reconfortar y reconfortarme, sobre algo que intuyo y no sé explicar; la capacidad de entrever en estas crisis la oportunidad de dar los primeros pasos hacia una manera de vivir y convivir diferente.

Una red de seres empáticos capaces; con la risa y el buen humor, de los que saben trasformar los dramas en molestias, conscientes del planeta en el que vivimos, de los miles de años de historia que le ha costado a la humanidad llegar hasta aquí...

Fuente: Autor Luca Franceschi.

No temas abrir tu corazón... y escuchar tu voz interior

 
 



Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era.

""Lo que te falta es concentración", le decía el manzano, "si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?"
No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y "¿Ves que bellas son?".
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
-No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución.
No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escuha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.
- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -"Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros belleza al paisaje...Tienes una misión ¡Cúmplela!".
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Fuente: Autor desconocido.



 Me pregunto al ver a mí alrededor:
¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?
¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?
¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?

Quiero compartir éste vídeo, porque personas como Eduardo merecen ser reconocidas por su esfuerzo y coraje al afrontar su problema... abrió su corazón y escuchó su voz interior.  

FELICITACIONES!


Lujuria... Gula... Avaricia...Pereza... Ira... Envidia... Soberbia

... de la naturaleza humana, sentimientos autodestructivos si no los controlamos...


 Son conocidos como los 7 Pecados Capitales, el Catolicismo y el Cristianismo así lo transmiten, cada uno de ellos fué recopilado y clasificado por San Gregorio Magno (540-604 d.C), también conocido como Gregorio I, el sexagésimo cuarto Papa de la Iglesia Católica. Durante años han sido fuertemente devatidos y han sido objeto de diferentes interpretaciones...

No es mi intención en éste artículo tratar el tema como "Pecados Capitales", pretendo ahondar un poco más sobre estos sentimientos autodestructivos de naturaleza humana, que nos acompañan desde nuestros primeros años de vida, cuando empezamos a relacionarnos con el grupo familiar y social al cual cada uno pertenecemos.

Controlar nuestras conductas, valorar nuestras cualidades, es crecer y evolucionar,

 es permitirnos reconocer que todos de una forma u otra y en determinada medida, nos hemos visto envueltos, contaminados o salpicados por estos sentimientos.

 Cuando hablamos de "lujuria" nos referimos a pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual que al no ser controlados se puede convertir fácilmente en un vicio.

 La "gula", interpretada como el consumo excesivo de comida y bebida... destruye nuestra salud.

La "avaricia", similar a la lujuria y la gula, pero aplicada a la adquisición de riquezas, va tornando a la persona que la sufre, frustración, al nunca estar satisfecho con lo que ha conseguido y anhelando siempre más y más sin medida, termina siendo un ser infeliz y curiosamente vacio.

 La "pereza", es la tristeza de ánimo, es la falta de objetivos, de metas, poco a poco nos aparta de nuestras obligaciones, al caer en ella fácilmente vemos como la vida no tiene sentido y caemos en profundas depresiones.

 La "ira", no poder controlar ese entimiento nos vuelve huraños, vivir con odios y enojos, no saber perdonar, nos carcome lentamente... causándonos antipatías en nuestras relaciones interpersonales, hasta alejarnos de todos y quedar completamente solos.

La "envidia", muy relacionada con la avaricia, deseando siempre algo que los demás tienen, éxito... fama... poder... belleza... dinero... sin percatarse de que cada uno obtiene lo que ha sembrado, dejando de lado sus propios triunfos para anhelar los de otros.

Por último, la "soberbia" u orgullo, el deseo por ser más importante, el más destacado y reconocido entre todos, "después de mí... la pared", quien se cree indispensable en todas partes, el centro de todas las reuniones... cuando realmente lo que siente es una gran desconfianza hacia si mismo, no valora a los demás, no se permite ser humilde, no puede vivir sin ser reconocido.

Éste último es la fuente de casi todos los otros sentimientos destructivos, pues al no obtener el reconocimiento que cree que se merece, cae fácilmente en los otros.

Termino haciendo una reflexión sobre las palabras y enseñanzas de Jesús:


 "Aquel que se sienta libre de culpa, que lance la primera piedra".

jueves

"Ninguno de nosotros es tan bueno... como TODOS nosotros"


“¡Hi-yo, Silver!”
"El Llanero Solitario" es uno de esos personajes que todos tenemos guardado en un rinconcito de nuestros numerosos recuerdos de infancia. Si, hablo para los que tengan mas de treinta años. Los dibujos animados de aquel Ranger enmascarado son de esas cosas que “quedan” con el paso del tiempo...
Les cuento que van a lanzar una película sobre éste personaje próximamente, está pensada para el 2012.
Lo recordé precisamente por el tema del artículo de hoy.

Una cualidad que debemos tener hoy en día si queremos ser
 E X I T O S O S:... saber Trabajar en Equipo.

Los cambios sociales, económicos y tecnolólgicos de los últimos años han generado una nueva situación en todas las organizaciones, sean éstas, familiares, empresariales, educativas... etc.
Hoy por hoy, tenemos la necesidad de hacer más con menos e igualmente con mayores nivéles de responsabilidad.

Un equipo de trabajo es un conjunto de personas que se organizan de una forma determinada para lograr un objetivo común.
El trabajo en equipo genera buenos resultados en todos los sectores, está compuesto por personas y como tal todas tienen necesidades y objetivos que necesitan de otras personas para ser satisfechos y/o logrados, esa es la razón de ser de los grupos humanos.

Aunque una persona - un empleado - un estudiante - sea excelente, hoy en día se valora menos si trabaja en "solitario",  debemos fomentar el espíritu cooperativo, encausar los intereses y esfuerzos hacia un fín común para lograr cimentar el éxito al obtener sus resultados mediante el trabajo en equipo.

En las empresas, se acostumbra a realizar ciertas por no decir que casi todas las actividades en grupos y en equipos de trabajo, esto permite ofrecer nuevas ideas y proporcionar soluciones, interesarse por las ideas de otros y desarrollarlas, ofrecer información relevante y hechos contrastados, lograr una comunicación más fluida e igualdad de oportunidades.

Los resultados dependen básicamente de: el saber... el querer y el poder.
El saber engloba las características diferenciales entre todos los miembros, el poder se refiere a la oportunidad que tenemos de poner en funcionamiento todos los recursos para el logro de los objetivos, y el querer es la compatibilidad entre los objetivos personales y los objetivos del equipo.

Igualmente, si no gestionamos bien el trabajo en equipo, podemos provocar algunos problemas, conflictos interpersonales e individualismos, menos esfuerzo de algunos, toma de decisiones más arriesgadas, incapacidad de llegar a acuerdos, presión hacia el conformismo y mayor consumo de tiempo.   

Formar a los hijos desde pequeños para que realicen actividades importantes en equipo, inicialmente dentro de su núcleo familiar, les va a permitir en su futuro próximo,  mantener comportamientos sociales y laborales armoniosos, ser personas solidarias, aptos para desenvolverse en el manejo de las relaciones interpersonales, buenos consiliadores, no conflictivos y  emocionalmente equilibradas.

Ser "solitarios" no genera buenos resultados en ningún sector, ni en ninguna empresa, el trabajo en equipo es, en suma, una nueva forma de entender el éxito en cualquier ámbito de nuestra vida... déjele el resto al "Llanero Solitario".