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viernes

Yo intuyo que...



En ciertas ocasiones sentimos que debemos hacer esa llamada … hablar con tal persona … o sencillamente hacer algo determinado… y no comprendemos a ciencia cierta de donde vino ese pensamiento o esa idea, pero otras tantas si que lo sabemos, viene de una voz interior… que solemos llamar i n t u i c i ó n




¿Qué significa intuir? La Real Academia Española al respecto nos dice:

“Percibir íntima e instantáneamente una idea o verdad, tal como si se la tuviera a la vista”.




Lo cierto es que el verdadero significado de in-tui-ción es “tutora interna”, es decir que la intuición es nuestra mentora y nuestra guía.




¿Te ha pasado que te preguntas si debes seguir "esa" intuición?




La intuición es esa percepción que hombres y mujeres tenemos de las cosas que nos suceden, en la que el razonamiento, muchas veces, queda de lado. Es esa voz interna que te dice cuándo actuar y cuándo esperar. Que cuestiona lo que otras personas te han dicho o lo que has leído, porque sabes que a ti no te aplica y hay una posibilidad mejor para lo que estás buscando solucionar o enfrentar. Esa voz interna trata de calmarte cuando tienes miedo y te pide que no hagas caso de esos consejos contrarios a lo que piensas o sientes.




Seguramente, pensando en esto que escribo te viene a la mente momentos en los cuales no prestaste atención a lo que tu intuición te decía, y luego te arrepentiste de hacer lo que te dijo “ese” miembro de tu familia, o ese amigo... El costo de no dar lugar a nuestro propio ser y permitir que prevalezcan ideas que sentimos ajenas, al punto de traicionar nuestros ideales y nuestras creencias, suele ser demasiado alto. No es más sencillo hallar las respuestas fuera de nosotros, ni seguir los pasos que las demás personas nos indican, por más bien intencionadas que sean, si no encuentran eco o aceptación en nuestro ser interno.




Cada vez, hoy en día, más directivos de empresas se atreven a reconocer que determinadas decisiones importantes en sus empresas como la puesta en marcha de una nueva línea de negocio o la decisión de introducir su producto en un determinado mercado internacional, se ha llevado a cabo siguiendo una intuición. Y es que, la innovación empresarial, tan proclamada en éstas épocas de crisis, le debe mucho a la intuición, ya que en momentos de complejidad e incertidumbre las oportunidades pueden surgir siguiendo una intuición, haciendo, como dice el refrán: “De la necesidad una virtud”, y siendo capaces de asumir unos riesgos, que por otro lado, nuestra razón nunca nos dejaría llevar a cabo.




Un punto importante, es saber diferenciar entre un impulso y una intuición.

Llegar a ser realmente intuitivo es el resultado de un largo y persistente esfuerzo evolutivo que presupone un gran desarrollo personal, espiritual, mental, intelectual y emocional previo. Estar en espacios no habituales favorece escuchar la intuición. En esos espacios no hay rótulos, estás fuera de la rutina y en una ruta que no has transitado antes. Una intuición, si la sigues, en cuanto aparece es suave, si la reprimes, cuando por fin se expresa puede aparecer en forma de impulso apasionado, compulsivo e incluso puede llegar a ser destructivo.

Es necesario alinear razón e intuición, mente y corazón, para reajustar las energías dispersas, despertar nuestro poder interior y centrarnos.

La intuición es un canal directo de comunicación con el interior. Proviene del corazón del ser. Es la capacidad que tenemos de saber algo sin una base lógica. Sabes algo sin saber cómo lo sabes, lo intuyes y aciertas. Nos abre un nuevo canal de información que nos permite estar más en contacto con nuestro ser y con todo lo que nos rodea.




Has tenido una experiencia intuitiva cuando has accedido a una información que no es ”tuya”, es decir, cuando sabes algo que nunca has aprendido, descubierto, experimentado o vivido consciente mente y, al parecer, esa información es correcta.

¿Sabes que lo que frena su expresión es la cabeza? es decir la parte lógica y racional. Nuestra lógica es limitada. Intentamos ir en línea recta, cuando las únicas líneas rectas que existen en el universo son las que ha creado el hombre.

Las creencias limitadoras, como por ejemplo “no puedo”, “no cambiará”, “es imposible”, bloquean y no permiten escuchar tu intuición. Tendemos a negar nuestras posibilidades y a limitar nuestro potencial. En un mundo donde aprendemos a tapar, esconder, proteger, defender y atacar, construimos barreras a nuestro alrededor y en nosotros mismos, de forma que nuestro sentido intuitivo tiene más dificultades para realizar su trabajo.

Lo cierto es que no hacer caso a las intuiciones es como ponerse de espaldas a la vida.

Estamos programados para creer que la vida es un viaje y un proceso lineal, racional y físico. Y que nuestro pensar debe guiarse y medirse con las teorías racionales de otros, sus fórmulas y modelos (educación). Así nos perdemos en el pensamiento y negamos nuestro acceso a esa sabiduría interna, que reside en todos nosotros. Albert Einstein decía que “la mente intuitiva es un regalo y la racional un sirviente, nuestra sociedad honra al sirviente y ha olvidado el regalo”, como resultado a esto, se percibe falta de sabiduría en nuestro mundo actual, carencia de amor real en nuestras relaciones y a menudo vivimos unas vidas diseñadas utilitariamente, sin que nuestra alma esté en ellas, son funcionales y sin la chispa de alegría y del disfrute diario.



Ahora bien, quiero que tengas claro que si precisas ayuda o consejo para tomar una decisión, entonces búscala, escucha lo que otros dicen, lee sobre el tema, pero, que la decisión final siempre sea completamente tuya, es decir tu responsabilidad, basada desde luego en lo que creas que es lo mejor para ti haciendo caso a la intuición, o escoger si debes hacer caso a la razón.
El resultado puede ser positivo o adverso, pero lo más importante es que habrás sido fiel a ti mismo, y también habrás realizado una experiencia necesaria para tu crecimiento personal.

Yo intuyo que no es fácil para nadie, sin embargo saber algo más sobre lo que es intuición nunca está demás.
Eres una persona capaz de ver más allá... de escuchar más allá para asumir las riendas de tu vida, tienes intuición y ella te avisa el camino que debes seguir...

Piensa... intuye y... acertarás!


En Oración... quiero ofrendar algo muy simple... creo que todos estamos de duelo...



... Y unidos de corazón a corazón en nuestras oraciones por la tragedia del accidente en
Santiago de Compostela… Mi España amada

Que el Señor les de paz y fortaleza a todos los familiares de los fallecidos en ese trágico accidente ferroviario, ojala que no se produzcan más accidentes, aunque por desgracia sucederán, siempre se pregunta uno si se podía haber evitado, y si podía haberse evitado por qué  tuvo que suceder, pero son preguntas sin respuestas pues el pasado no se puede cambiar.


 Hay cosas que no entendemos y que  nos gustaría que  fuesen diferentes, pero la realidad es la que  es, nos guste o no, solo podemos intentar que  sea diferente aportando nuestro granito de arena para que el mundo sea más humano, para que haya más solidaridad, son las lecciones que se puede sacar de esos accidentes, la solidaridad de millones de personas… y la necesidad de pensar antes de actuar de quien se pone al frente del timón de una máquina, cualquiera que ésta sea, hoy un tren, otro día un coche, una bici...valoremos a los seres humanos, no trunquemos sus vidas ni las de sus familias por una imprudencia o por un ego engrandecido...  

A veces no entiendo  por qué  tenemos que esperar a que  ocurra un accidente para ser solidarios, por qué no ser solidarios todos los días y valorar las cosas en la importancia que tiene cada cosa. Si cada segundo de nuestra vida procurásemos  vivir conforme a las leyes del amor, siguiendo las huellas del amor...  el mundo sería un paraíso de amor.

Que el Señor tenga en su reino las almas de todos los fallecidos en ese accidente ferroviario, fortaleza para todos sus familiares,  una pronta recuperación para aquellos que están heridos... que Dios y la Santísima Virgen María estén presentes... junto a vosotros y Santiago Apóstol también, Amen. Namaste.  

Espero que mi oración desde Colombia cruce el océano y llegue a cada ser que necesita un consuelo, una palabra de ánimo y solidaridad en estos momentos de tragedia, dolor y muerte. 



lunes

Fluir es...

Cuando nuestros pensamientos y nuestras acciones coinciden.
Comparto un interesante vídeo presentado por Elsa Punset quien nos introduce en el tema de cómo vivir el presente,la trillada frase de "Vivir en el aquí y en el ahora". Parece ser que es la única forma de vivir plenamente la vida, es la clave para obtener felicidad en lo que hacemos. Vivir en el presente es el arte de fijar nuestra atención en lo que estamos viviendo en el ahora, y no, perdidos en revivir escenas pasadas o imaginar futuros que ni siquiera sabemos cómo serán realmente. Fluir es sencillamente honrar el momento presente que es el momento creativo por excelencia, es ese instante de la vida donde nos concentramos en lo que hacemos y formamos realmente parte de el. Aceptar lo que estamos viviendo ahora, aunque parezca una insensatez, nos dota de una gran paz interior porque nos permite vivir el momento en cuerpo y mente apreciando únicamente lo que se tiene en este instante, sin las preocupaciones del futuro o los remordimientos del pasado.

sábado

Es importante saber agradecer... ¡todo llega para algo maravilloso!

Éxito... predisposición... suerte...




La suerte se consigue cuando se logra adquirir experiencia en no dejar ir las oportunidades que se nos presentan...
las supersticiones están muy arraigadas en cada uno, según la cultura, la crianza y el medio en el que nos hemos desenvuelto, así que les comparto este maravilloso artículo con la absoluta seguridad que a algún suertudo le va a servir mucho y a un malhadado mucho más.

¡Qué suerte poder contar con artículos como este!!!

Me han impresionado las conclusiones a las que ha llegado Richard Wiseman, un psicólogo que ha dedicado años a estudiar el fenómeno de suerte. Había que estudiarla, era urgente. De entrada, por mucho que las personas se crucen con gatos negros en su camino, rompan espejos o pasen debajo de una escalera, los hados no les van a tratan mejor ni peor que al resto.
Si a alguno le cabe la duda, le confesaré que lo afirmo con esta rotundidad porque se ha comprobado en base a diversos estudios sistemáticos. Descartada pues la superstición… ¿queréis que rasquemos debajo de la suerte y veamos si la podemos mejorar?
Para ello, Wiseman reclutó a un grupo de 400 personas de edades y profesiones variadas. Los dividió en dos bandos a tenor de sus obras y milagros: los suertudos y los malhadados. ¿En qué bando se sitúa intuitivamente mi lector? Si no está seguro, atento a lo que viene, que es revelador. Durante diez años, suertudos y malhadados escribieron diarios, contestaron cuestionarios y realizaron tests de inteligencia. Al final, quedó claro que su comportamiento y sus pensamientos justificaban en gran medida la suerte que arrastraban.
Durante uno de los experimentos más gráficos que se llevó a cabo durante esta investigación, todos recibieron un periódico del que tenían que contar las fotografías. Los suertudos tardaban unos segundos y los del bando de la mala suerte tardaban dos minutos. ¿Por qué? En la segunda página del periódico había un anuncio enorme que decía: “En este periódico hay 43 fotografías. Deja de contar”. Estaba allí a la vista para todos, pero los suertudos tendían a fijarse en el anuncio y los de la mala suerte, no.
Inteligencia Emocional y Social: La escuela de la buena suerte
Uno de los seres más perjudicados por la superstición al haber estado asociado desde bien antiguo a la mala suerte: el gato negro (imagen: usuario de Flickr).
Había un segundo anuncio en el periódico: “Deja de contar. Dile al investigador que has visto este anuncio y te dará 250 euros”. La mayoría de los del bando de la mala suerte no se fijaban siquiera en el anuncio porque estaban obsesionados contando fotografías… De hecho, sabemos que la gente que dice tener mala suerte está más tensa y ansiosa que la suertuda. Y es que la ansiedad nos impide abrirnos a las cosas, fijarnos en lo inesperado.
Cuanto más te empeñas en encontrar algo concreto, menos cosas percibes, porque tu cerebro se centra solo en lo que buscas. Así que pierdes oportunidades. Te pasa cuando vas a una fiesta empeñado en encontrar a la pareja perfecta: probablemente no la encuentres, pero es que además no intentarás siquiera hacer amigos. Sería más productivo ir a las fiestas abierto a la posibilidad de descubrir allí a tu media naranja, claro, y también firmemente decidido a disfrutar en cualquier caso conociendo a personas que podrían resultar divertidas o interesantes- por ejemplo, todas aquellas que lleven algo rojo. ¡Sistematiza tu suerte, provócala!
Al final de sus investigaciones, Wiseman creó una Escuela de la Buena Suerte, guiada por un principio maestro: las personas que tienen buena suerte buscan activamente las oportunidades y crean posibilidades para que pase algo distinto en sus vidas. Piénsalo: es muy fácil agotar las posibilidades en tu vida porque tiendes a ver siempre a las mismas personas, a decir las mismas cosas, a ir a los mismos sitios… Pronto, ya no queda nada nuevo para ti. Pero si provocas situaciones distintas, nuevas oportunidades se presentan. ¡Eso es suerte!
Otro principio de la escuela de la buena suerte es considerarse afortunado siempre que puedas. Imagina que estás en un banco, entra un ladrón con una pistola y te dispara en el brazo. Las personas suertudas sentirán que han tenido suerte de que el disparo les haya alcanzado el brazo, en vez de la cabeza o el corazón… ¿Y tú?
Los resultados de la escuela de la buena suerte son llamativos: el 80% de las personas que aplicaron sus principios durante un mes mejoraron su suerte de forma radical. Así que aunque sea tentador dejarlo todo en manos de la suerte, pensar que las cosas han de ocurrir por si solas… la verdad es que muchas cosas están en nuestras manos. Allí fuera, las oportunidades están esperando a que nos fijemos en ellas, a que les hagamos un lugar consciente para que puedan ayudarnos a transformar nuestras vidas a mejor.
Elsa Punset
Reproducido con el permiso de la revista Telva
                                                                                              Fuente:http://www.inteligenciaemocionalysocial.com/893/uncategorized/la-escuela-de-la-buena-suerte

Les deseo Buena Suerte... mucho éxito en todo lo que emprendan... todo está en nuestras manos.





miércoles

Confundimos la vulnerabilidad con la debilidad?

Hoy quiero compartir éste vídeo...Una excelente charla/conferencia sobre las emociones, la verguenza, los miedos al que diran... o miedos si me expreso como siento. Que bueno es poder enseñar a nuestros hijos a ser vulnerables, a sentir, a conectar con los demàs a fracasar y a triunfar, en una palabra a vivir, sin temor a que los clasifiquen a que los etiqueten. Mi propuesta: Hay que mirar con el corazón y así entendemos que todos realmente somos vulnerables. Brené Brown es una investigadora en ciencias sociales cuyo trabajo, según explica en este vídeo, ha cambiado su vida. En base a cientos de miles de entrevistas, grupos de discusión y lectura de historias personales, Brown quiso investigar lo que subyace tras las conexiones humanas. Sabemos desde hace tiempo que la habilidad de sentirse conectados es algo fundamental, anclado en lo biológico y en lo social, pero, ¿qué pasa cuando no te sientes conectado? ¿Y por qué algunas personas se sienten conectadas, y otras no? ¿Qué hay detrás del sentimiento de conexión o de desconexión? En esta interesante charla, la Dra. Brown habla del sentimiento de pertenencia de las personas, de la vergüenza que aflora cuando no logramos esta sensación de pertenencia, de la diferencia entre vulnerabilidad y debilidad… ¿Qué personas se pueden permitir el lujo de ser vulnerables, cómo lo hacen y por qué? ¿Qué nos pasa cuando intentamos no ser vulnerables, qué coste psicológico tiene? Brené Brown da algunas pistas interesantes en este sentido. Asegura, por ejemplo, que “si adormeces o evitas determinadas emociones, tiendes a adormecer todas las emociones”. Es decir, que si das la espalda a la tristeza y a la ira, es probable que tu capacidad de sentir alegría o gratitud también quede muy mermada. Para leer los subtítulos de la conferencia, pincha en View subtitles y elige el idioma Spanish. Fuente:http://www.inteligenciaemocionalysocial.com/908/uncategorized/%C2%BFconfundimos-la-vulnerabilidad-con-la-debilidad