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jueves

Gratitud...


Probablemente no hay un matiz de amor que traiga más bendiciones que la Gratitud.

La gratitud disuelve todo egoísmo... toda la energía de nuestro cuerpo emocional vibra en perfecta armonía y nos libera de limitaciones, enojos, envidias, nos mantiene entusiasmados y nos permite  conectarnos con los demás mucho mejor.

Quiero compartir con todos esta Oración... en especial hoy, cuando en muchos países se celebra el día de Acción de Gracias.


La vida es una oración constante de Acción de Gracias

¡Gracias, Señor, por todo lo que en este año me diste!
¡Gracias por los días de sol y también los nublados y tristes!
¡Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas obscuras!
¡Gracias por la salud y la enfermedad, por las penas y las alegrías!
¡Gracias por todo lo que me prestaste y después me pediste!
¡Gracias por la sonrisa amable y la mano amiga, por el amor, por mi familia, por mi trabajo y por todo lo hermoso y dulce!
¡Gracias por la soledad, por las dificultades y las lágrimas, porque Todo me acercó a Ti más íntimamente, al igual que me acercó a cada ser humano.

¡Por haberme dado la vida, Gracias Señor!




¿Qué me traerá el año que pronto comienza?
¡Lo que Tú quieras, Señor!
Te pido fe para mirarte en todo y esperanza para no desfallecer.
Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y diga. Dame paciencia y humildad.
Dame desprendimiento y un olvido total de mi mismo, dame más amor para amar más a mis semejantes.
Dame, Señor, lo que tú sabes me conviene y yo no se pedir.
Dame suficiente determinación para ser cada día mucho mejor.
¡Que pueda yo amarte cada vez más en cada persona con la cual me cruce en  el camino de mi vida y hacer que también otros te amen! 
¡Derrama Señor tus gracias sobre mi y todos los que quiero: mi familia, amigos, parientes, conocidos y a  todos los seres que habitan la tierra,  para que este año que pronto empieza, mantengamos  el corazón abierto al amor y al agradecimiento, el oído atento, las manos y la mente activas y dispuestas siempre a  extender tu Mensaje de Amor!. 



La paradoja de la Ley de Intención

Dice que: cuanto más desesperado (a) estés por hacer que algo suceda, tu energía ansiosa más alejará la meta que buscas y creará lo contrario; y por el contrario, cuanto más liberes y percibas tu deseo como una simple forma de enriquecer una vida ya feliz, más atraerás resultados de dicha hacia ti.

Todos hemos experimentado este fenómeno al menos una vez, deseamos algo tan desesperadamente que se convierte en el faro orientador que captura toda nuestra atención, emoción y tiempo. Quedamos convencidos de que un deseo tan profundo tiene que ser satisfecho.
Infortunadamente, no nos damos cuenta de que podemos estar poniendo obstáculos de apego tóxico en nuestro propio camino.

Es claro que si necesitamos algo para ser felices, quiere decir que en ese momento hay infelicidad, si creemos que nuestra meta traerá plenitud y seguridad, estamos destinados a sentirnos incompletos e inseguros.
La  paradoja es, cuanto más buscamos algo por desesperación, nuestra fuerza vital de necesidad y ansiedad más lo alejará.
La desesperación es un veneno y tiene un efecto negativo para nuestra vida.

He aquí algunos ejemplos de creencias desesperadas:

- Necesito eso para ser feliz.
- Me sentiría mejor conmigo mismo si pudiera lograr que eso sucediera.
- Eso les demostrará a los demás lo maravilloso (a) que soy.
- Mi vida esta incompleta sin eso.
- Esa es mi única opción... si eso no sucede, estoy perdido (a).

Cuando hacemos que la calidad emocional de nuestra vida dependa de resultados externos específicos, nos ponemos a merced del mundo exterior.

Algunas metas que nos proponemos alcanzar son motivadas por un propósito personal, como por ejemplo: encontrar el amor... ser exitosos (as) profesionalmente, convertirnos en empresarios (as), conseguir el trabajo ideal, etc., aunque son propósitos realmente mundanos, si nuestro deseo es equilibrado y respetuoso de nosotros y de los demás, entonces es energía pura, y esta resonancia tiene mucha mayor probabilidad de éxito, y aunque existen muchas variables y el resultado puede no manifestarse exactamente en el momento y forma que imaginamos, las probabilidades de lograrlo son mayores si hay energía de confianza y desapego.

Si, por otro lado, nuestro deseo es motivado por la urgencia, ego o temor, las probabilidades de obtener lo que deseamos disminuyen, por supuesto, tal vez podamos encontrar el amor, o crear nuestro negocio, o conseguir el trabajo, pero lo que vamos a experimentar en esos logros puede no parecerse en nada a lo que estabamos buscando.

En la Ley de Atracción nos hemos creído una mentira: que cuanto más profundo sea nuestro deseo y cuanto más emocional sea la intención, mayor será la probabilidad de que se haga realidad; la verdad no es esa, por eso mucha gente se siente frustrada hasta el punto de perder la esperanza con respecto a sus sueños, visualizan con precisión lo que quieren, lo afirman todos los días, creen haberse dedicado a hacer lo correcto para conseguir lo que desean, pero no se han dado cuenta de que sus sentimientos han pasado de la dedicación a la desesperación, y del deseo puro a la necesidad urgente, como resultado, en lugar de atracción, muchas personas experimentan mayor frustración y anhelo más profundo, sin darse cuenta que han entrado en las energías tóxicas de la intención: cuanto más piden, más lejana parece estar la solución. Puede parecer una broma cósmica, cuando estas ansioso y urgido con respecto a algo, lo alejas; pero cuando hay desapego, eso o algo mejor llega a ti.

Una de las grandes metas en la vida que debemos tener es la ECUANIMIDAD: esto es, establecer tu paz interior sin ninguna dependencia de factores externos. La paradoja es esta: una perspectiva tranquila, desarraigada, crea una vibración tan suave y hermosa en el mundo de los factores externos que buscas, que invariablemente empiezan a fluir hacia ti.

Recuerda dedicar un momento a dejar que todo pase y siente la paz que el simple desapego puede dar, despréndete de tus temores y busca la quietud, tu espíritu  te traerá las respuestas que buscas.

Fuente: Verdades y Mentiras sobre la Ley de Atracción, Sandra Anne Taylor.

sábado

La crítica es inútil y peligrosa...

Inútil, porque pone a las personas a la defensiva y hace que ellas traten de justificarse y de buscar excusas para lo que han hecho.
Peligrosa, porque hiere el orgullo que es tan fuerte en cada persona, va en contra de su sentido de importancia y despierta su resentimiento contra quien le ha criticado.

Todos nosotros durante nuestra existencia debemos tratar con infinidad de personas, todas ellas incluyéndonos, tenemos debilidades y miserias que muy difícilmente queremos reconocer, señalar los defectos ajenos es mucho más fácil que reconocer los propios, de esta forma cada uno tratamos siempre de justificar nuestros errores, pero cuando se trata de los demás, estaremos atentos a criticarlos, a quejamos, y a murmurar  en su contra,  en pocas palabras cometemos acciones indignas contra los demás y de paso nos sentimos que somos las victimas. Culpamos a todos menos a nosotros mismos.

No olvidemos que las críticas son como las palomas mensajeras: siempre vuelven al sitio de donde salieron, recordemos también que la persona criticada por nosotros tratará en un momento dado de criticarnos y nos puede herir gravemente.

UN EJEMPLO A SEGUIR...
Abraham Lincoln  aprendió desde muy joven el arte de tratar a las personas, descubrió por amarga  experiencia,  que tratar a los demás con insultos, críticas y burlas incluso cuando eran otros los que cometían errores garrafales que ocasionaban terribles derrotas, no era la forma, opto como su lema: "Obrar sin malicia contra nadie, y con caridad para todos", de sus labios no salieron nunca más quejas ni murmuraciones contra los que se habían equivocado, por el contrario, trataba a las personas con respeto y con la mayor paciencia posible, dándole tiempo al tiempo, con el fin de dejar pasar su mal humor y su mal genio, y llenarse así de comprensión. Luego se dedicaba a tratar de resolver el asunto con la cabeza fría, de esta forma, mucho más sereno, sin juzgar ni condenar a nadie, poniéndose en los zapatos de los demás, encontraba rápidamente la solución,  porque nadie sentía antipatía por él ni se desanimaba, al contrario, buscaban la forma de subsanar los errores y  colaborar para resolver los problemas que habían ocasionado.

UN BUEN PROPÓSITO...
Algo parecido podemos hacer nosotros ante ciertos comportamientos que nos disgustan de los demás, primero que todo cambiar nuestra actitud ante esa persona, jamás enfrentársele como a un enemigo, sino tratarle con todo el respeto y con la mayor paciencia posible, luego de forma clara podemos hacerle ver su error y solicitarle su colaboración para corregirlo.
Si nos esforzamos por mejorar nuestro propio comportamiento, por tener más amabilidad y comprensión con los demás, tendremos aliados que reconocerán sus propios errores e intentarán solucionar las cosas en el menor tiempo posible.

Cualquier persona puede criticar, murmurar y quejarse de todo, casi todos los tontos lo hacen, pero se necesita fuerza de carácter para saber callar lo malo y desagradable que se deseaba decir, y en cambio saber comprender  y perdonar.
"Un buen carácter se manifiesta en saber tratar con comprensión, serenidad y bondad a los antipáticos, débiles y cansones"  Carlyle.  




Tratemos de ser personas EMPÁTICAS, esto es:  siempre ponernos en el lugar de otros, así sembramos paz y felicidad a nuestro alrededor. Este es el gran secreto para tratar con la gente.


viernes

11 - 11 - 11

¡ Hoy es otro precioso día sobre la tierra... 
                       tratemos siempre de ser felices ! 



Comparto este mágico mensaje con todos los que desean que pase algo mágico en su vida...