Entendiendo la vida del ser humano, contribuyendo a su bienestar para lograr una vida plena, comprometida y con significado.
Me siguen
viernes
Y UNO APRENDE...
Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar
que uno realmente es fuerte
que uno realmente vale
y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes
que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes
que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que
si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes
que los verdaderos amigos son contados
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes
que las palabras dichas en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace
pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes
que si has herido a un amigo duramente
muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que
aunque seas feliz con tus amigos
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta
de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta
de que el que humilla o desprecia a un ser humano
tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones
o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que
apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad
lo mejor no era el futuro
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante …
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…
Desconozco su autor.
jueves
Viviendo en positivo
El hecho de vivir en una sociedad con una cultura basada en el miedo, indudablemente que esto afecta tanto nuestro comportamiento como las decisiones que tomamos.
Generalmente y para no sentirnos mal, todo nos lo pensamos mucho antes de dar cualquier paso, o tomamos demasiadas precauciones para controlar nuestra seguridad, y lo que realmente estamos haciendo es fijando aún más patrones mentales de inseguridad y peligros, que los hay, pero no tantos como creemos, y nos volvemos desconfiados para evitar que nos hagan daño, sin entender que el mayor daño nos lo estamos haciendo nosotros mismos.
Dependiendo de cómo interpretamos la realidad que nos rodea, ésta afecta a nuestra felicidad... a cómo nos sentimos y cómo actuamos con los demás.
Si aprendemos a gestionar mejor nuestras emociones y cambiar nuestra actitud delante de los problemas diarios, simplemente nos convertimos en personas que vivimos en positivo.
Ser feliz o más feliz, actuar de acuerdo con nuestros valores, encontrarle sentido a la vida es fácil, solo hay que no ponerle obstáculos a nuestros pensamientos y a nuestras palabras.
Constantemente hacemos lo contrario, nos boicoteamos con el lenguaje que utilizamos, recordemos que elaboramos pensamientos con palabras que influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestra actividad o inactividad, por ejemplo, frente a un escritorio desordenado, seguramente pondremos obstáculos tales como: "no tengo tiempo", "ahora no puedo", "no se por dónde comenzar", "después lo hago", "que aburrido", etc, etc. y así con todo lo que sabemos que debemos hacer: la cita para ir al dentista... la revisión de... etc, sin darnos cuenta nuestra mente con una habilidad del 100% hacia la negatividad e imposibilidad logramos el objetivo de no lograrlo.
Al decir "que aburrido" el cuerpo inmediatamente obedece y caemos en la inactividad, cuando decimos "después lo hago" o "no tengo tiempo" lo que sucede es que posponemos, implica un futuro muy amplio y al no tener la mente la precisión del tiempo, no hace nada.
En cambio es increible la respuesta que obtenemos cuando cambiamos nuestro diálogo interior y dirigimos nuestros pensamientos para que trabajen a favor nuestro, si decimos "lo hago rápido y sin esfuerzo", o "me organizo para hacerlo", la mente se aplica para seguir instrucciones y el cuerpo por lo tanto también se pone en la misma frecuencia.
De la misma forma sucede con todo, si pensamos en positivo, nuestras palabras serán en positivo al igual que nuestros actos, en nuestra mente, sin darnos cuenta, la estaremos cargando de habilidades al 100% de positivismo y al hacerlo vivimos en positivo y por ende logramos todo lo que nos proponemos.
Generalmente y para no sentirnos mal, todo nos lo pensamos mucho antes de dar cualquier paso, o tomamos demasiadas precauciones para controlar nuestra seguridad, y lo que realmente estamos haciendo es fijando aún más patrones mentales de inseguridad y peligros, que los hay, pero no tantos como creemos, y nos volvemos desconfiados para evitar que nos hagan daño, sin entender que el mayor daño nos lo estamos haciendo nosotros mismos.
Dependiendo de cómo interpretamos la realidad que nos rodea, ésta afecta a nuestra felicidad... a cómo nos sentimos y cómo actuamos con los demás.
Si aprendemos a gestionar mejor nuestras emociones y cambiar nuestra actitud delante de los problemas diarios, simplemente nos convertimos en personas que vivimos en positivo.
Ser feliz o más feliz, actuar de acuerdo con nuestros valores, encontrarle sentido a la vida es fácil, solo hay que no ponerle obstáculos a nuestros pensamientos y a nuestras palabras.
Constantemente hacemos lo contrario, nos boicoteamos con el lenguaje que utilizamos, recordemos que elaboramos pensamientos con palabras que influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestra actividad o inactividad, por ejemplo, frente a un escritorio desordenado, seguramente pondremos obstáculos tales como: "no tengo tiempo", "ahora no puedo", "no se por dónde comenzar", "después lo hago", "que aburrido", etc, etc. y así con todo lo que sabemos que debemos hacer: la cita para ir al dentista... la revisión de... etc, sin darnos cuenta nuestra mente con una habilidad del 100% hacia la negatividad e imposibilidad logramos el objetivo de no lograrlo.
Al decir "que aburrido" el cuerpo inmediatamente obedece y caemos en la inactividad, cuando decimos "después lo hago" o "no tengo tiempo" lo que sucede es que posponemos, implica un futuro muy amplio y al no tener la mente la precisión del tiempo, no hace nada.
En cambio es increible la respuesta que obtenemos cuando cambiamos nuestro diálogo interior y dirigimos nuestros pensamientos para que trabajen a favor nuestro, si decimos "lo hago rápido y sin esfuerzo", o "me organizo para hacerlo", la mente se aplica para seguir instrucciones y el cuerpo por lo tanto también se pone en la misma frecuencia.
De la misma forma sucede con todo, si pensamos en positivo, nuestras palabras serán en positivo al igual que nuestros actos, en nuestra mente, sin darnos cuenta, la estaremos cargando de habilidades al 100% de positivismo y al hacerlo vivimos en positivo y por ende logramos todo lo que nos proponemos.
miércoles
¿Podemos mejorar la educación de nuestros hijos?
Si aprendemos cómo hacerlo podremos educar a nuestros hijos con valores, amor, confianza en sí mismos, sin tantos miedos ni culpas... es hora de cambiar esa forma autoritaria por una que les permita vivir y enfrentar la vida de forma sana, positiva, activa y seguros de su propio valor.
Básicamente los niños aprenden con el ejemplo, de ahí la importancia de conocernos y lograr mejorar primero nosotros para poder por medio de un buen ejemplo y valorándolos, educar mejor a nuestros hijos.
Este post de Ismag que encontré en su blog http://laspiezasdeunpuzzle.blogspot.com/ "Conversaciones con la Vergüenza", es un claro ejemplo de cómo hoy en día algunos padres educan a sus hijos y los posibles errores que están cometiendo.
- Ve a hacer pipi tu sólo cariño, ya eres mayor y tendrías que saber. …….(el niño no puede razonar ni entender el por qué de la exigencia pero si la capta y siente la vergüenza que va implícita en cada exigencia)
Básicamente los niños aprenden con el ejemplo, de ahí la importancia de conocernos y lograr mejorar primero nosotros para poder por medio de un buen ejemplo y valorándolos, educar mejor a nuestros hijos.
Este post de Ismag que encontré en su blog http://laspiezasdeunpuzzle.blogspot.com/ "Conversaciones con la Vergüenza", es un claro ejemplo de cómo hoy en día algunos padres educan a sus hijos y los posibles errores que están cometiendo.
- Ve a hacer pipi tu sólo cariño, ya eres mayor y tendrías que saber. …….(el niño no puede razonar ni entender el por qué de la exigencia pero si la capta y siente la vergüenza que va implícita en cada exigencia)
- Buaaa!!!!
- Que te pasa? Te has hecho daño?
- Buaaa!!!!
- Anda si no tienes nada!! Venga, no llores, que no es nada!
- Buaaa!!!!
- Vamos! Deja de llorar!, que eres muy mayor para llorar por una tontería.
- …… (el niño internamente capta la orden y siente vergüenza por estar llorando)
- Comételo todo, y no tengas tantas manías, hasta que no acabes no te levantas!
- …….(el niño aparte de sentirse forzado y tener asco por la comida, se avergüenza de si mismo por ser un maniático)
- Hijo, te estas manoseando?
- ……
- No te toques ahí que está feo / no te toques ahí que no es decente / no te toques ahí que es de guarros / no te toques ahí!
- ……. (el niño se siente violento, anulado, insultado, avergonzado pero no tiene ni remota idea de por qué)
- Átate los zapatos tú, no te da vergüenza tan mayor y todavía no saber atarse unos zapatos!
- …….(el niño se avergüenza por su carencia de habilidad)
- Dale un beso a la abuela que se va, venga!! A que estas esperando?
- ……. ( el niño quiere evitar el estirón de mofletes )
- Que no sabes que es de buena educación despedirte de la persona que se va?
- ……. ( el niño se avergüenza por no tener esa predisposición)
- No me gusta este suéter, me quiero poner el otro.
- Da igual uno que el otro, venga póntelo y déjate ya de tonterías eh!
- Noooooo, este nooo!
- Que no tengo todo el día, a ver si te lo voy a tener que poner yo!
- …… (el niño quiere llorar y se avergüenza por estar lleno de tonterías)
- Dejar de hacer ruido que estáis molestando a los vecinos!
- ……… (los niños siguen jugando porque es que son niños)
- Que no tenga que volver a repetirlo: ¡dejar de hacer ruido!
- ……… (los niños no entienden que mamá/papá esté colérico)
- Se acabó, fuera de aquí…. (puede haber alguna torta o solo un empujón)
- ………(los niños realmente no entienden nada, ya que ellos no hablan con los vecinos ni tampoco tienen el sentimiento de culpa de los padres: el famoso “!que dirán [los vecinos]!”)
- Ves al cajón, coge el destornillador y tráemelo.
- ¡No lo he encontrado! Creo que no está en ese cajón.
- Ves otra vez y esta vez fíjate bien, tiene que estar.
- ¡No está, no lo veo!
- Brrr! Si es que tengo que hacerlo todo yo, aparta, que ya voy yo.
- …… (el hijo no ha encontrado el destornillador y se siente un inútil)
- Haz el favor de hacerte la cama antes de irte, y a ver si te arreglas la habitación de una vez, que parece una leonera!
- Vale, si me da tiempo!
- No, si te da tiempo no, arréglala que parece que aquí viva un guarro.
- …… (el hijo se avergüenza porque lo han comparado con un guarro)
- No arrastres los pies!! Es que no sabes andar normal??
- ¡Pero si yo no los arrastro!
- Pero tu te has visto? Y camina erguido.. que te va a salir joroba como a tu abuelo!
- …… (el hijo está harto de la misma cantinela además de no poder hacer nada para remediarlo)
- ¿Ya estas otra vez comiéndote las uñas? ¡zas! ¡no te chupes los deos que luego te huelen las manos!
- ¡Ay, déjame! No puedo evitarlo, no me doy cuenta!
- Mira que manos mas feas tienes… Te voy a echar aceite de ricino y ya verás como no las muerdes!
- ¡Joder! Pero mamá, me quieres dejar tranquilo ya!
- ¿Y esa lengua? Cuantas veces tengo que decir que no me gusta que digáis palabrotas.
- Pues el papa las dice! Y a él no le dices nada!
- Tu padre ya es mayor, pero vosotros tenéis que aprender a hablar bien.
- …..[El hijo solo piensa que no puede evitarlo y que su madre es una pesada, él es el primero que preferiría no tener esos dedos horribles pero no puede evitarlo, los nervios le obligan, y su madre solo ayuda a ponerlo mas nervioso y hacerle sentir peor]
Con la falsa idea de que los niños aprenden o por las buenas o por las malas, los padres creen que avergonzándolos más que valorándolos consiguen que los niños se espabilen. El resultado son niños que se sienten menospreciados y que no confían en sí mismos para enfrentar la vida. La gente cree que educa a sus hijos diciéndoles lo que tienen que hacer, pero los niños no razonan como adultos ni siquiera habiendo llegado a ser adolescentes, así que no entenderán nunca las razones de ninguna manera pero perciben la carga emocional. Los niños solo imitan, la educación consiste en dar ejemplo con la propia conducta y en valorarlos, avergonzarlos solo los hace creer que no son aptos y los incapacita para desenvolverse por si mismos por el miedo a ser juzgados.
martes
No concentrarnos en lo que no nos gusta...
... ver que realmente podemos cambiar para no continuar en lo mismo... repitiendo errores.
Excelente artículo de J.L Cano Gil, Psicoterapeuta y escritor. Os dejo con el.
Por ejemplo, si dices "¡Todos por la ecología y contra la contaminación!", pregúntate también: ¿voy a prescindir yo del uso y/o abuso de mi aire acondicionado, calefacción eléctrica, secadora, lavaplatos, exceso de iluminación, aparatos eléctricos de todo tipo, varios automóviles, viajes de placer, doble residencia, acumulación ilimitada de objetos y demás signos de comodidad y estatus...?
Si exclamas "¡Todos contra el gobierno y los bancos", pregúntate también: ¿seguiré votando (según las reglas y partidos que ellos quieren), pidiendo préstamos, pagando con tarjeta, contratando seguros, especulando con mis ahorros, dócil a leyes e impuestos injustos, desinformado y crédulo a la televisión, indiferente a la delincuencia política, etc.?
Si sueñas "¡Todos contra el hambre en el mundo!", pregúntate también: ¿consumo yo en exceso, despilfarro inmoralmente, conozco el origen y los precios reales de las cosas, las compro más baratas pese a ello, a qué empresas e intermediarios beneficia mi consumo, en qué bancos meto mi dinero, denuncio a los saqueadores nacionales e internacionales...?
Si exiges "¡Todos contra el maltrato", pregúntate también: ¿trato bien a las personas de mi entorno, me ocupo personalmente de ellas, sufren quizá trastornos emocionales, entrego innecesariamente a mis hijos a guarderías o escuelas alienadoras, doy buen ejemplo, me ocupo de mi crecimiento personal...?
Y así sucesivamente.
Excelente artículo de J.L Cano Gil, Psicoterapeuta y escritor. Os dejo con el.
La transformación interior
"Como buen admirador de Lao Tsé y del Zen , temo que no es mucho lo que podemos "hacer" por mejorar la realidad. En cambio, sí podemos "no-hacer", es decir, dejar de hacer muchas cosas que lo perjudican y, así, prevenir males mayores y evitar nuestra complicidad con los grandes dañadores del planeta. Esto requiere, en mi opinión, no tanto grandes ideales y consignas, movilizaciones, etc., cuanto un sincero autoanálisis personal. No sólo buscar culpables de los problemas, sino también examinar nuestros propios errores y responsabilidades en ello. Así, frente a cualquier mal, la pregunta clave sería: "¿en qué medida soy yo cómplice del problema, y qué renuncias y responsabilidades estoy sinceramente dispuesto a asumir para dejar de serlo?". Si nuestras reivindicaciones no surgen de semejante actitud, no tardarán en convertirse en nuevas formas de hipocresía y fracaso.
Por ejemplo, si dices "¡Todos por la ecología y contra la contaminación!", pregúntate también: ¿voy a prescindir yo del uso y/o abuso de mi aire acondicionado, calefacción eléctrica, secadora, lavaplatos, exceso de iluminación, aparatos eléctricos de todo tipo, varios automóviles, viajes de placer, doble residencia, acumulación ilimitada de objetos y demás signos de comodidad y estatus...?
Si exclamas "¡Todos contra el gobierno y los bancos", pregúntate también: ¿seguiré votando (según las reglas y partidos que ellos quieren), pidiendo préstamos, pagando con tarjeta, contratando seguros, especulando con mis ahorros, dócil a leyes e impuestos injustos, desinformado y crédulo a la televisión, indiferente a la delincuencia política, etc.?
Si sueñas "¡Todos contra el hambre en el mundo!", pregúntate también: ¿consumo yo en exceso, despilfarro inmoralmente, conozco el origen y los precios reales de las cosas, las compro más baratas pese a ello, a qué empresas e intermediarios beneficia mi consumo, en qué bancos meto mi dinero, denuncio a los saqueadores nacionales e internacionales...?
Si exiges "¡Todos contra el maltrato", pregúntate también: ¿trato bien a las personas de mi entorno, me ocupo personalmente de ellas, sufren quizá trastornos emocionales, entrego innecesariamente a mis hijos a guarderías o escuelas alienadoras, doy buen ejemplo, me ocupo de mi crecimiento personal...?
Y así sucesivamente.
En resumen, como nadie hará nada por nosotros -salvo nosotros mismos-; y como no lograremos nada verdadero si emocionalmente no somos ya aquello que defendemos, la única opción es la de Gandhi: "si quieres cambiar el mundo, ¡cámbiate a ti mismo!" De este modo, tu propia forma alternativa de ser -y su irradiación a las personas de tu entornos- será ahora mismo el pequeño cambio en el mundo que buscabas, y el comienzo de un cambio mayor. Cuantos más seamos, mejor."
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