Me siguen

Google+ Followers

viernes

Yo intuyo que...



En ciertas ocasiones sentimos que debemos hacer esa llamada … hablar con tal persona … o sencillamente hacer algo determinado… y no comprendemos a ciencia cierta de donde vino ese pensamiento o esa idea, pero otras tantas si que lo sabemos, viene de una voz interior… que solemos llamar i n t u i c i ó n




¿Qué significa intuir? La Real Academia Española al respecto nos dice:

“Percibir íntima e instantáneamente una idea o verdad, tal como si se la tuviera a la vista”.




Lo cierto es que el verdadero significado de in-tui-ción es “tutora interna”, es decir que la intuición es nuestra mentora y nuestra guía.




¿Te ha pasado que te preguntas si debes seguir "esa" intuición?




La intuición es esa percepción que hombres y mujeres tenemos de las cosas que nos suceden, en la que el razonamiento, muchas veces, queda de lado. Es esa voz interna que te dice cuándo actuar y cuándo esperar. Que cuestiona lo que otras personas te han dicho o lo que has leído, porque sabes que a ti no te aplica y hay una posibilidad mejor para lo que estás buscando solucionar o enfrentar. Esa voz interna trata de calmarte cuando tienes miedo y te pide que no hagas caso de esos consejos contrarios a lo que piensas o sientes.




Seguramente, pensando en esto que escribo te viene a la mente momentos en los cuales no prestaste atención a lo que tu intuición te decía, y luego te arrepentiste de hacer lo que te dijo “ese” miembro de tu familia, o ese amigo... El costo de no dar lugar a nuestro propio ser y permitir que prevalezcan ideas que sentimos ajenas, al punto de traicionar nuestros ideales y nuestras creencias, suele ser demasiado alto. No es más sencillo hallar las respuestas fuera de nosotros, ni seguir los pasos que las demás personas nos indican, por más bien intencionadas que sean, si no encuentran eco o aceptación en nuestro ser interno.




Cada vez, hoy en día, más directivos de empresas se atreven a reconocer que determinadas decisiones importantes en sus empresas como la puesta en marcha de una nueva línea de negocio o la decisión de introducir su producto en un determinado mercado internacional, se ha llevado a cabo siguiendo una intuición. Y es que, la innovación empresarial, tan proclamada en éstas épocas de crisis, le debe mucho a la intuición, ya que en momentos de complejidad e incertidumbre las oportunidades pueden surgir siguiendo una intuición, haciendo, como dice el refrán: “De la necesidad una virtud”, y siendo capaces de asumir unos riesgos, que por otro lado, nuestra razón nunca nos dejaría llevar a cabo.




Un punto importante, es saber diferenciar entre un impulso y una intuición.

Llegar a ser realmente intuitivo es el resultado de un largo y persistente esfuerzo evolutivo que presupone un gran desarrollo personal, espiritual, mental, intelectual y emocional previo. Estar en espacios no habituales favorece escuchar la intuición. En esos espacios no hay rótulos, estás fuera de la rutina y en una ruta que no has transitado antes. Una intuición, si la sigues, en cuanto aparece es suave, si la reprimes, cuando por fin se expresa puede aparecer en forma de impulso apasionado, compulsivo e incluso puede llegar a ser destructivo.

Es necesario alinear razón e intuición, mente y corazón, para reajustar las energías dispersas, despertar nuestro poder interior y centrarnos.

La intuición es un canal directo de comunicación con el interior. Proviene del corazón del ser. Es la capacidad que tenemos de saber algo sin una base lógica. Sabes algo sin saber cómo lo sabes, lo intuyes y aciertas. Nos abre un nuevo canal de información que nos permite estar más en contacto con nuestro ser y con todo lo que nos rodea.




Has tenido una experiencia intuitiva cuando has accedido a una información que no es ”tuya”, es decir, cuando sabes algo que nunca has aprendido, descubierto, experimentado o vivido consciente mente y, al parecer, esa información es correcta.

¿Sabes que lo que frena su expresión es la cabeza? es decir la parte lógica y racional. Nuestra lógica es limitada. Intentamos ir en línea recta, cuando las únicas líneas rectas que existen en el universo son las que ha creado el hombre.

Las creencias limitadoras, como por ejemplo “no puedo”, “no cambiará”, “es imposible”, bloquean y no permiten escuchar tu intuición. Tendemos a negar nuestras posibilidades y a limitar nuestro potencial. En un mundo donde aprendemos a tapar, esconder, proteger, defender y atacar, construimos barreras a nuestro alrededor y en nosotros mismos, de forma que nuestro sentido intuitivo tiene más dificultades para realizar su trabajo.

Lo cierto es que no hacer caso a las intuiciones es como ponerse de espaldas a la vida.

Estamos programados para creer que la vida es un viaje y un proceso lineal, racional y físico. Y que nuestro pensar debe guiarse y medirse con las teorías racionales de otros, sus fórmulas y modelos (educación). Así nos perdemos en el pensamiento y negamos nuestro acceso a esa sabiduría interna, que reside en todos nosotros. Albert Einstein decía que “la mente intuitiva es un regalo y la racional un sirviente, nuestra sociedad honra al sirviente y ha olvidado el regalo”, como resultado a esto, se percibe falta de sabiduría en nuestro mundo actual, carencia de amor real en nuestras relaciones y a menudo vivimos unas vidas diseñadas utilitariamente, sin que nuestra alma esté en ellas, son funcionales y sin la chispa de alegría y del disfrute diario.



Ahora bien, quiero que tengas claro que si precisas ayuda o consejo para tomar una decisión, entonces búscala, escucha lo que otros dicen, lee sobre el tema, pero, que la decisión final siempre sea completamente tuya, es decir tu responsabilidad, basada desde luego en lo que creas que es lo mejor para ti haciendo caso a la intuición, o escoger si debes hacer caso a la razón.
El resultado puede ser positivo o adverso, pero lo más importante es que habrás sido fiel a ti mismo, y también habrás realizado una experiencia necesaria para tu crecimiento personal.

Yo intuyo que no es fácil para nadie, sin embargo saber algo más sobre lo que es intuición nunca está demás.
Eres una persona capaz de ver más allá... de escuchar más allá para asumir las riendas de tu vida, tienes intuición y ella te avisa el camino que debes seguir...

Piensa... intuye y... acertarás!