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lunes

Lo valioso que es el tiempo ... y lo tarde que caemos en cuenta de ello

Sara Clemencia, una prima-hermana por quien siento un gran cariño, me envío hace unos días esta presentación en Power Point, una bonita reflexión, me gustó y la encontré muy acertada para un artículo del blog, hoy la comparto con todos mis lectores, especialmente con aquellas personas que como yo, ya pasamos del quinto piso y nos queda menos tiempo de vida del que ya hemos vivido hasta ahora.

viernes

El Mal Humor es la Tristeza del Alma

"Ríe y el mundo estará contigo; llora y llorarás solo",  no sé quien lo dijo, pero es cierto, además, reír causa placer y es algo muy saludable.

 ¿Quieres saber por qué?
Cada vez que te ríes, activas aproximadamente 400 músculos, la mayoría faciales, así es que mientras sonríes, ¡haces gimnasia!

Cuando ríes tu cuerpo necesita una mayor dosis de oxígeno, por lo que tu capacidad pulmonar aumenta, proporcionando también oxígeno a tus tejidos.

Al reír se lubrican y limpian los ojos a través de las lágrimas.

La carcajada hace vibrar la cabeza y se despejan la nariz y el oído.

La risa como expresión de alegría afecta de manera positiva a los sistemas cardiovascular, inmunológico, muscular, nervioso central y endocrino.

Después de reír por dos o tres minutos tu cuerpo entra en estado de relajación, al igual que tu sistema digestivo, por lo que reír es un buen remedio contra el estreñimiento.

Al reír básicamente se libera adrenalina lo que te hace estar más despierta y es un buen remedio contra la fatiga extrema.

Bastan con unos minutos de risa para que el miedo desaparezca junto con el estrés.

Reír ayuda a combatir la depresión, ya que la risa nos hace ver el lado positivo de las cosas.

Está comprobado que las carcajadas generan endorfinas que al llegar al cerebro nos hacen tener sensaciones agradables y aumentan la producción de células protectoras.

La risa también aumenta la producción de serotonina, sustancia química que genera felicidad y ayuda a disminuir el estrés.

¿Sabías que los niños ríen en promedio unas 200 veces al día?.

Los adultos únicamente entre 15 y 20 y no se trata de algún tipo de incapacidad que se origine por la edad, lo que pasa es que los adultos vamos perdiendo la capacidad de estar felices por cualquier cosa, o no reímos simplemente  por temor a parecer tontos, inmaduros o vulnerables.

Tener buen humor ante las cosas que nos pasan e incluso poder reírnos de nuestros problemas nos ayuda a vivir en un ambiente relajado, favorable para la toma de decisiones y la solución de conflictos.... ¡ Bueno... no lo sé, pero me voy a reír de esto!.

  Reírnos de nosotros mismos significa que nos aceptamos como personas con muchos altibajos, pero dispuestos siempre a eliminar la tristeza del alma, y no permitir que el mal humor sea nuestro acompañante permanente.... y además aburrido. 

 ¿Listos para reírnos de la vida y de nosotros mismos? Seguro que nos hará mucho bien. Ja ja ja ... je je je 



















miércoles

La felicidad se construye día a día



Covadonga Chaves, miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva, cree que nuestra sociedad está equivocada sobre el concepto de felicidad. En su opinión, “la felicidad no es algo que se pueda alcanzar, no es una meta, es un estado, una emoción”. La psicología positiva pide un cambio de concepto: la felicidad es algo que se debe cultivar día a día, no una meta absoluta.



Para ser más felices tendremos que reforzar los aspectos positivos de nuestra vida y erradicar los negativos. Estas son las diez causas más comunes de la infelicidad que deberemos combatir para ser más felices.



1. La envidia


La envidia, y por extensión los celos, es una de las causas más comunes de la infelicidad. Por lo general, somos envidiosos al ver como los demás logran metas que nosotros no hemos conseguido alcanzar, lo que provoca en nosotros una frustración. Si tu amigo tiene éxito, celebra su victoria como propia. Si tu enemigo tiene éxito, recuerda que los celos son contraproducentes e inútiles y se limitan a extender el poder del enemigo sobre ti. Chaves recomienda, en cualquier caso, buscar relaciones positivas y evitar aquellas amistades conflictivas que provocan frustración y malestar. En definitiva: “Hay que rodearse de personas que te hagan sentir bien”.



2. La manía persecutoria


Es la sensación de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables. En ocasiones esto se convierte en una enfermedad, llegando a causar esquizofrenia, pero en la mayoría de los casos se trata de la sensación puntual, o transitoria, de que “todo el mundo está en contra tuyo”. Es un clásico en los niños, generalizado en el eterno “la profe me tiene manía”, pero muchos adultos lo padecen a diario en menor o mayor grado. La solución de esta causa de infelicidad pasa por reconocer que la persecución es irrelevante, ya que sólo uno mismo controla el resultado de su vida.



Todas las personas encuentran obstáculos en su camino; el éxito y el fracaso dependen de la capacidad de cada uno para superar los obstáculos, no de las fuerzas incontrolables que, supuestamente, nos ponen la zancadilla. Los seres humanos tenemos una creencia básica sobre el mundo, queremos que sea justo, también con nosotros. Cuando nos encontramos con experiencias negativas tendemos a pensar que “el mundo está contra nosotros”, algo que no deja de ser un pensamiento paranoico.



3. La negación de responsabilidades


La capacidad de asumir responsabilidades, según explica Chaves ,se conoce en términos psicológicos como “el control”, y es una necesidad básica del ser humano cuya ausencia provoca infelicidad. No podemos controlar todo lo malo que nos sucede, pero sí controlar cómo reaccionamos a esas cosas malas. Escurrir el bulto y “hacer como que nada ha pasado” es una decisión, además de cobarde, poco acertada. Negar la responsabilidad sobre algo que hemos hecho incorrectamente solo acrecienta nuestra infelicidad, así como el hecho de no reconocer que algo malo nos ha pasado. Hay que enfrentarse a los problemas.



4. El perfeccionismo



Aunque todos queremos hacer las cosas lo mejor posible, hay momentos en los que nos colocamos metas demasiado altas. Por muy buenos que seamos, no todo puede ser perfecto. Si nuestras expectativas son demasiado elevadas siempre fracasaremos y seremos infelices. La perfección es, en la mayoría de los casos, inalcanzable y nunca resulta necesaria.



5. El razonamiento excesivo



El razonamiento excesivo es una de las causas más comunes de la infelicidad. “Comerse el tarro” o “rallarse” son las expresiones coloquiales más utilizadas para expresar un problema habitual: la tendencia a sobredimensionar determinados problemas. El hombre tiene una asombrosa capacidad para razonar pero a veces esta habilidad se vuelve en nuestra contra. Si llegamos a la conclusión de que un problema no puede ser solucionado a base de lógica y razón, lo mejor es dejarlo pasar.



Hay que encontrar un equilibrio entre lo emocional y lo racional. Las personas impulsivas tienden a no pensar antes las cosas, pero las personas demasiado racionales necesitan actuar más y pensar menos.



6. El negativismo



El negativismo es la principal causa de una de las enfermedades más extendidas en la sociedad moderna: la depresión. No hay vuelta de hoja: todo lo que nos rodea puede tener una lectura en negativo. Si no buscamos una lectura optimista de las cosas la infelicidad nos acompañará en nuestro día a día.



Chaves nos da un consejo: “Por cada cosa negativa que nos ocurre podemos encontrar tres positivas, así podremos escorar la balanza hacia el lado de la felicidad”.



7. La percepción negativa de las acciones ajenas


En la sociedad actual tendemos a concebir las acciones de las personas con las que tratamos como una amenaza a priori. Si alguien llama a la puerta de nuestra casa lo primero que pensamos es que va a intentar vendernos algo que no queremos. Esto se puede trasladar a todas las facetas de nuestra vida y es algo muy común en algunos lugares de trabajo, dónde se crean climas propicios para pensar que todos nuestros compañeros quieren ponernos la zancadilla. Hay una gran diferencia entre la ingenuidad y la desconfianza continua y no hace falta situarse en los extremos. Siempre que sea posible, hay que dar a la gente el beneficio de la duda.



8. La baja autoestima



Es esta una de las causas más estudiadas de la infelicidad. Si no sabemos valorarnos a nosotros mismos como lo que realmente somos, sin prejuicios, siempre habrá algo de que culparnos y, por lo tanto, nunca seremos felices. Elevar la autoestima pasa por reconocer nuestros logros y cualidades positivas.



9. La baja autoeficacia



La autoeficacia es un término psicológico de reciente creación, articulado por el doctor Albert Bandura en 1977. Consiste en la confianza y convicción de que es posible alcanzar los resultados esperados para cada meta propuesta. Para superar la baja autoeficacia es necesario dominar las habilidades necesarias para alcanzar cada objetivo propuesto. En definitiva: todas las metas, mientras sean realistas, son alcanzables mediante la práctica y la constatación de que es posible lograr los objetivos propuestos.



10. La ausencia de sentido vital



La búsqueda del sentido de la vida ha sido la principal preocupación de religiones y filosofías. La caída de las grandes ideologías y el declive de las religiones han provocado una ausencia de sentido vital. Chaves recomienda plantearse cuestiones como "¿si hoy fuera el último día de mi vida, haría lo que he hecho hoy?" o "¿cómo me gustaría que me recordaran?". Hay que darle un sentido mayor a las cosas que realizamos a diario.

Fuente El Confidencial.com



Para terminar, un cuento sobre la felicidad... de Reyes y Sabios

El efecto 99


Esta era una vez un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacio y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.

Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?

El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.

¿Y qué significa eso? pregunto el rey.

Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. En el momento que lo tengas ven y podré explicarte.

El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.

Cuando el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey. Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar. El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.

Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.

Al terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda perdida, por lo que comenzó a angustiarse.

Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tu, han dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que “creen” les hacen falta. En ello radica la infelicidad del ser humano.


martes

¿Sabes soportar las cargas que la vida te echa encima?




Un hombre tuvo que viajar al mercado con un gran costal de algodón y otro de azúcar. Llevaba 2 asnos y se preguntaba sobre cuál iba a poner la carga ligera del costal de algodón y sobre cual el pesado costal de azúcar.

  
Decidió que los asnos eligieran, dejó que los mismos entraran a la granja y los observó. Uno de los asnos palpó ambos costales y luego volvió hacia el de algodón. El hombre razonó que el asno había elegido el de algodón y le puso el gran costal en el lomo, aunque era muy ligero. Luego puso el gran costal de azúcar sobre el otro asno y partieron por su camino.

A medida que viajaban, el asno con el azúcar luchaba bajo su carga. El sol calentaba fuerte y la tierra estaba dura. Ay!!! Cuán pesado era ese costal de azúcar, y el asno se preguntaba cuanto más iba a poder resistir..!
  
Sin embargo, el asno con el costal de algodón no tenía problema alguno. A veces hasta trotaba e incluso hasta alzaba sus pezuñas de alegría. Cuán contento él estaba por no tener la carga pesada de azúcar como el otro asno!

Siguiendo su camino, llegaron a un río y se enteraron que el puente había caído, la única manera de llegar al otro lado sería a nado, así que al río fueron los asnos.
  
A medida que el asno con el gran costal de azúcar nadaba, percibía que su carga se hacía más liviana. ¿Por qué? Bueno, mientras él nadaba, el azúcar empezó a disolverse en el agua y mientras más se adentraba en el río más liviana se hacía su carga, así, al fin alcanzó el otro lado, mojado y sólo un poco cansado por la experiencia.
  
¿Qué pasó con el otro asno con el gran costal de algodón?

A medida que nadaba, percibía que el costal se hacía más y más pesado. ¿Por qué? Porque mientras nadaba, el algodón absorbía el agua y mientras más se adentraba al río más pesada se hacía la carga. El asno se esmeró por mantener su cabeza a flote, pero ya le era imposible. Agotado y sobrecargado, se hundió y nunca jamás lo volvieron a ver.
  
Hoy, ¿cuántos de nosotros por cosas de la vida debemos llevar una carga pesada? ... ¡y cómo nos cuesta soportarla! pero... todo cambia, en algún momento  da un giro y lo que ayer fue un gran esfuerzo de llevar,  se transforma en algo liviano y fácil de cargar. ¡Así es la vida! 

Algunos vacilan en llevar una carga más pesada,  como el primer asno, deciden llevar una ligera... Otros toman la decisión de cargar una pesada, o aceptan la carga que les entregan.
Aquellos que estén sólo acostumbrados a llevar una carga ligera, se les hará muy difícil soportar la carga extra de las pruebas de la vida, no estarán acostumbrados a llevar cargas pesadas, y al encontrarse con las adversidades les costará más aguantarlas, lucharán por mantener la cabeza a flote y se hundirán bajo la carga adicional.

Si hoy llevas una dura carga,  soporta, lucha con  tenacidad y esfuerzo, mañana las cosas pueden cambiar.

sábado

Mi reflexión de Semana Santa



Nuestra experiencia de vida necesita curarse...

Hay un amor regenerador en cada uno de nosotros... para mi es Jesús, tu puedes llamarlo con el nombre que se ajuste a tus creencias: Señor... Padre Celestial... Dios...  Cristo... Maestro... Energía Suprema... Ese Amor es quien toca todas aquellas experiencias de vida que necesitan curarse si permitimos que así suceda. Nuestra luz y nuestra fuerza están en EL y es nuestra misión irradiar ese Amor a todo ser vivo, de esta forma obtendremos la paz y la felicidad tan anheladas.
No es con palabras únicamente que se predica, sino a través  del ejemplo que cada uno de nosotros podamos aportar.

Jesús ayúdame a esparcir tu amor, permiteme predicar sin predicar a través de mi ejemplo e influencia en todo lo que haga.


Por último quiero compartir este mensaje que  leí en el blog " Soy Una Luz En El Camino..." ¡Cuanta verdad encierra! 

OM SRI SAI RAM

Hoy la necesidad más importante es la reconstrucción personal. 
Multipliquen las virtudes, no los edificios. 
Practiquen lo que predican; ese es el verdadero peregrinaje. 
Limpien sus mentes de envidia y maldad; este es el verdadero baño en aguas sagradas. ¿De qué sirve el Nombre del Señor en la lengua si, por dentro, el corazón está impuro? 
La injusticia y el descontento se difunden por doquier, debido a esta única falla de los humanos: decir una cosa y hacer lo opuesto. Ustedes deben recomponerse y corregir su alimento, su recreación y el modo de pasar su tiempo libre, sus pensamientos y sus hábitos. 
Eliminen los vicios de la lujuria y el odio, y apaguen las furiosas llamas de la ira y la codicia. 
... Entonces, la tranquilidad y la felicidad (shantham y soukhyam) que les son innatas y están dentro de ustedes, se manifestarán sin impedimentos. 
Ustedes son encarnaciones de la paz; la felicidad es su naturaleza misma.

SAI BABA

jueves

Tres requisitos para crear bienestar y ganar en la carrera de la vida

¿Cuántas cosas has intentado?  ¿Cuántos libros y artículos has leído?
La respuesta puede ser:   ... muchos... pocos, algunos, ninguno...

La clave aunque dudes está dentro de ti, y los requisitos son tres:

FE             INICIATIVA        y        VALOR

Fe es...

Personalmente comparto con Barbara Cage lo que para ella es FE...
"La FE no es visible ni se la puede tocar: pero la puedes sentir en tu corazón.
La fe es la que te afianza cuando otros se resignan.
Es lo que te hace creer en la bondad de los demás y te ayuda a hallarla.
Fe es confiar en un poder mayor que el tuyo y saber que pase lo que pase, este poder te ayudará a franquear lo que sea.
Fe es creer en ti y tener la valentía de defender lo que tu crees.
Fe es la serenidad en la tormenta, la determinación en la adversidad y el amparo en las dificultades, porque nada puede tocar el alma protegida por la fe"


Iniciativa es...  esta es un buena explicación que también comparto:



¿Qué es la iniciativa? Puedo definirla en pocas palabras: hacer, lo que se debe de hacer, bien hecho; sin que nadie lo mande.

A quien hace una cosa bien hecha sin que nadie se lo ordene, sigue aquel que la hace bien cuando se le ha ordenado una sola vez, es decir; aquéllos que saben llevar la carta a García. Estos reciben altos honores, pero su pago no guarda la misma proporción.

Vienen luego aquéllos que obran sólo cuando se les ha dado la orden por dos veces; no reciben honores y sólo tienen un pago pequeño.

Se encuentran después los que hacen una cosa bien hecha, pero sólo cuando la necesidad los aguijonea; en vez de honores reciben la indiferencia y se les paga con una miseria. Estos tales emplean la mayor parte de su tiempo refiriendo historias de su mala suerte.

Todavía en una escala inferior están aquéllos que no hacen nada bien hecho, aún cuando algún compañero se lo enseñe a hacer y permanezca a su lado para cerciorarse de que lo hacen; éstos pierden constantemente sus puestos y reciben como pago el desprecio que se merecen, a menos que por suerte tengan un padre rico, y en este caso el destino los acecha en su camino hasta descargarles un recio golpe.
 ¿A qué clase pertenece usted?


http://www.trabajo.com.mx 



Valor es... Un significado muy apropiado para lo que pretendo compartir en este artículo:

Un valor es una cualidad de un sujeto u objeto. Los valores son agregados a las características físicas, tangibles del objeto; es decir, son atribuidos al objeto por un individuo o un grupo social, modificando -a partir de esa atribución- su comportamiento y actitudes hacia el objeto en cuestión.
Se puede decir que la existencia de un valor es el resultado de la interpretación que hace el sujeto de la utilidad, deseo, importancia, interés, belleza del objeto. Es decir, la valía del objeto es en cierta medida, atribuida por el sujeto, en acuerdo a sus propios criterios e interpretación, producto de un aprendizaje, de una experiencia, la existencia de un ideal, e incluso de la noción de un orden natural que trasciende al sujeto en todo su ámbito.
Valores tales como: honestidad, lealtad, identidad cultural, respeto, responsabilidad, solidaridad, tolerancia, entre otros como la perseverancia y la resilencia, son fundamentales para el convivir pacífico de la sociedad.


Para comprender mejor cómo crear bienestar y ganar en la carrera de la vida, le invito a ver ésta película, esta en español, es la expresión viva de cómo aplicar los tres requisitos: